Más de 20 años después, su pasado se enreda con su presente. En El Tiburón prepara sobre todo cócteles, "más cuando falta alguien. Si no, me encargo de que todo vaya bien. Me siento muy bien cuando después de preparar un cóctel la gente me dice que le ha gustado", afirma en el restaurante, que está tapizado con las camisetas que vistió en su etapa como futbolista.
En el lugar, se respira el olor no sólo a mariscos, sino a fútbol. Una foto enmarcada con la Selección, otra donde posa con Maradona lo delatan desde lejos. "Acá se pueden ver los partidos de todas las ligas que pasan. Siempre estoy pendiente. A veces hasta me preguntan que cómo vi tal o cual partido y siento que estoy como narrando", dice Mayén Meza, quien en realidad debería ser Meza Mayén pues el apellido de su padre es Meza, pero en la partida los pusieron al revés y se quedó así.
Algún día podría volver al fútbol como técnico. Ya sacó los cursos grado "C" y "B", pero su paso por el banquillo ha sido corto. Estuvo como auxiliar de Saúl Rivero y después de Antonio Orellana Rico, en el San Salvador. También dirigió tres partidos al Fuerte San Francisco, pero "no eran las condiciones para empezar y frustrarme, pero me gustó mucho, uno vuelve a revivir todo, aunque desde otro lado", cuenta.Por César Najarro