
Un operativo de película para matar a Bin Laden
» En una acción militar casi quirúrgica, un equipo de Navy Seals acabó con el autor intelectual del ataque a las Torres Gemelas. La operación habría durado 45 minutos
La acción en la que moriría el terrorista Osama Bin Laden, el domingo anterior, fue un trabajo de varios meses, y tuvo una especie de ensayo previo al rodaje de una película en la cual los buenos llegan, miran, vencen y salen sin ningún muerto. Lo más cercano a los filmes de Sylvester Stallone, Arnold Schwarzenegger y Chuck Norris, semidioses de las cintas del género militar estadounidense, pero en esta ocasión, son pocos los espectadores de una operación sin precedentes.
Quienes presenciaron en tiempo real el "avant preview" fueron el presidente de EE.UU., Barack Obama, con la ropa de domingo, de quien va al cine a ver lo último en la cartelera; la secretaria de Estado, Hillary Clinton, quien se lleva la mano derecha a la boca, incrédula de lo que sus ojos miran: el éxito de una operación que arrancó con un soplo hace cuatro años, en Guantánamo.
En la pantalla observan cómo 20 marines estadounidense de las Seals, un acrónimo de Sea, Air y Land (Mar, Aire y Tierra) que también significa "foca", arriesgan su vida para arrebatarle el corazón a la organización terrorista. Cómo unos pocos soldados descienden de los dos helicópteros, apuntan sus subfusiles MPS de 9mm, con sus miras láser y disparan contra los seguidores de Bin Laden a través de una gruesa cortina de arena. Los gritos aumentan y con ellos, las explosiones.
También, en primera fila, está el vicepresidente Joe Biden, quien, en mangas de camisa, mira cómo termina de manera exitosa la persecución contra el autor intelectual del ataque a las Torres Gemelas y al Pentágono el 11 de septiembre de 2001; los atentados en Madrid, el 11 de marzo de 2004; las explosiones en el transporte público de Londres, en 2005.
La operación "Geronimo-E KIA" fue transmitida y grabada a través de los cascos de los Seals, superando el mejor estilo de la directora Kathryn Bigelow, ganadora del Oscar en 2009 por The Hurt Locker (Zona de Miedo), pero, a su vez, mientras el Pentágono desarrollaba su misión imposible, secreta, un vecino de Bin Laden, transmitía a través del Twitter todo lo que estaba ocurriendo.
En Abottabad, también vive Sohaib Athar, asesor informático y tuitero que al oír el ruido de los helicópteros bromeó: "Vete helicóptero, antes de que tome mi matamoscas gigante". Pero a los minutos, y con la intensidad de las explosiones, Athar pensó que se podía tratar de un ataque contra Bin Laden. Ayer, Athar con la ayuda de un amigo, grabó un video y lo colgó en Youtube.
Para su sorpresa, Athar fue el cronista del exitoso ataque a l fortaleza de Bin Laden por las fuerzas especiales de Estados Unidos.
Preparación claveSin embargo, el éxito del acción militar que el mismo presidente Obama calificó de una "precisión casi quirúrgica", fue preparada desde agosto de 2010, y en ella, participaron cuatro helicópteros y 20 soldados de élite, quienes en 45 minutos se abrieron paso con explosivos de mano, potentes rifles de asalto y dispositivos de visión nocturna, para con un certero disparo en la cabeza, dar muerte al hombre sobre el que pesaba una recompensa de $25 millones ofrecida por el FBI.
El cabecilla de Al Qaeda fue sorprendido por el ataque. Sus hombres de seguridad poco pudieron hacer contra la avalancha de fuego de los Seals, quienes no sólo mataron a Bin Laden, sino también a uno o varios hijos del terrorista saudí, y a otros dos hombres y a una mujer que llegó a ser usada como escudo humano, según relataron fuentes próximas a la operación a la cadena ABC.
Los Seals pasaron más de ocho meses siguiendo el rastro de Bin Laden en un secretísimo absoluto. La operación que fue producto de un trabajo de filigranas, que, como en las cintas de espías, empezó con un nombre y acabó con una operación militar.
Bin Laden se escondía en un complejo residencial de "alta seguridad" a 60 km de Islamabad, en Pakistán. Curiosmente su casa era la más lujosa del barrio, la más cara y no presentaba sospechas para las autoridades locales.
Entre los detalles revelados, consta que en los interrogatorios a los detenidos en Guantánamo pusieron un nombre sobre la mesa: el seudónimo del hombre que ejercía como mensajero confidencial de Bin Laden y que era un protegido de Khalid Shaikh Mohammed, cerebro confeso de los ataques del 11-S, destacó el medio español El Mundo.
Este mensajero fue buscado por años y localizado en un complejo a 55 km de la capital de Pakistán.
Desde entonces, fueron ocho meses de arduo trabajo de la inteligencia, que culminó en un asalto en helicóptero por los militares estadounidenses y la muerte del jefe de Al Qaeda.
Obama toma la decisión
Durante estos meses, analistas de la CIA pasaron semanas examinando el complejo con fotos vía satélite e informes de inteligencia para determinar quién podría estar viviendo allí. En septiembre, la CIA ya creía que había una "fuerte posibilidad" de que Bin Laden se escondiera en ese lugar.
El 14 de marzo, el presidente Obama celebró la primera de las cinco reuniones de seguridad nacional que se han producido en las últimas seis semanas para revisar los planes para la operación, hasta que el viernes pasado, reunió a sus colaboradores por última vez.
Obama se reunió con el asesor de seguridad nacional, el de antiterrorismo, y otros colaboradores de alto nivel en la Sala Diplomática en la Casa Blanca. Se dirigía a Alabama, tras los tornados de la semana pasada, pero antes tenía que firmar el plan para enviar agentes de inteligencia al recinto.
Incluso después de que el presidente firmara las órdenes formales para autorizar el allanamiento, Obama optó por mantener al Gobierno de Pakistán al margen de la operación.
La operación se inició cuando un pequeño equipo de militares y agentes de inteligencia estadounidenses salieron de los helicópteros para su operación. Tras los disparos, los americanos recogieron el cuerpo de Bin Laden y lo llevaron a uno de los helicópteros. Una de las naves tuvo que ser destruida en el lugar ya que por fallas mecánicas no despegó.
En la noche del domingo, Obama recibió la noticia de que había sido completamente identificado, tras unas pruebas de ADN. El cuerpo del líder de Al Qaeda fue trasladado a Afganistán, y después "enterrado en el mar".

