Pueblo decidirá su futuro en las urnas

el material electoral ha sido distribuido en todo el territorio de Honduras. FOTO EDH / efe
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Agencias
Jueves, 26 de Noviembre de 2009
Los hondureños acudirán a las urnas el próximo domingo en medio de la incertidumbre y tensión desatadas por la destitución de Manuel Zelaya, con la esperanza de resolver la crisis política y ver un futuro alentador para su país.

Aunque algunos esperan que los resultados electorales sean la salida a esta crisis, otros se encargan de desacreditar el proceso que se organizó antes de la ebullición del conflicto. Sin embargo, nadie sabe qué pasará con Honduras después del tan esperado domingo de elecciones.

Los candidatos que luchan por Honduras son Porfirio Lobos, del Partido Nacional; Elvin Santos, del Partido Liberal; Felícito Ávila, ex dirigente obrero por el Partido Democracia Cristiana; Bernard Martínez, ex dirigente sindical por el Partido Innovación y Unidad; y César Ham, seguidor de Zelaya, por Unificación Democrática.

Perfiles y propuestas

Porfirio Lobo, de 61 años, es candidato nacionalista por segunda vez, pues en 2005 perdió ante Zelaya, cuyo compañero de fórmula fue Elvin Santos, quien en 2008 renunció al cargo de vicepresidente para aspirar a la candidatura por los liberales.

Una encuesta publicada el 27 de octubre dio a Lobo 16 puntos de ventaja sobre Santos (37 ante 21 por ciento), pero como está prohibido difundir sondeos días previos a los comicios se desconoce si se mantiene esa intención de voto.

Lobo, graduado en administración de empresas en la Universidad de Miami (Florida, EE.UU.), presidió el Parlamento hondureño durante el gobierno de Ricardo Maduro (2002-2006), ocupó distintos cargos de dirección en el Partido Nacional hasta dirigir su Comité Central en dos ocasiones, y ha sido funcionario y diputado.

La seguridad, el crecimiento económico, la reducción de la pobreza y la educación con salud son algunos fundamentos del plan de gobierno del candidato opositor, quien dejó atrás su propuesta de 2005 de "mano dura" y pena de muerte contra los delincuentes.

Elvin Santos, de 46 años, es un empresario de la construcción, graduado como ingeniero civil en la Universidad de Lamar (Texas, EE.UU.), y ha participado desde su juventud en campañas liberales, aunque sin ocupar cargos de dirección en el partido.

En 2005 fue coordinador del movimiento de Zelaya en el departamento de Francisco Morazán, al que pertenece Tegucigalpa; coordinador de su comisión electoral y compañero de fórmula.

Santos propone en su plan de Gobierno una estrategia de seguridad integral y "cero impunidad", fortalecer el sector productivo y de servicios, apoyar el desarrollo integral de la persona humana y la familia, así como mejorar la gestión pública.

Optimismo

"Hay un panorama de optimismo porque, lógico la gente está preocupada por lo que ha pasado en los últimos meses y diversas organizaciones están llamando a la población a ejercer su derecho al voto", afirma Senén Villanueva, rector de la Universidad San Pedro de Sula.

Todos los candidatos, excepto Ham, apoyaron la destitución de Zelaya, se oponen al retorno de éste al poder y la publicidad de sus campañas estuvo basada en ofrecer a los hondureños empleo, seguridad, educación y salud.

"Las propuestas de los candidatos son más viables porque fueran hechas antes de lo que pasó el 28 de junio en nuestro país", asegura Gerardo Núñez, experto en política de la Universidad San Pedro de Sula en Honduras.

En medio de la presión internacional por la declaratoria de que no reconocerían los comicios hasta que Zelaya no fuera restituido, los favoritos de la planilla electoral, Lobos y Santos, han mostrado su interés porque se resuelva esta crisis e incluso han expresado su preocupación porque no se reconozca el triunfo de el ganador.

"El principal reto es que sea un éxito las elecciones y que las mismas se den con la transparencia que Honduras requiere en este momento histórico", explicó Villanueva.

¿Polarización política?

"Estamos expectantes de ese día (domingo), porque mientras unos creen que con las elecciones sería la salida, hay otros del grupo de Zelaya e incluso analistas independientes que dicen que la polarización va a continuar en tanto Zelaya no sea restituido. Eso es lo que la facción de él dice, que aún con las elecciones no sería suficiente para que exista la tranquilidad y paz total en Honduras", sostiene Eris Gallegos, experto en política del diario La Tribuna, de Honduras.

"Debe haber mucha influencia de la izquierda en el mundo en el sentido de que no aceptan lo que pasa en Honduras y tratan de mostrar que haber sacado al presidente fue un error. Y posiblemente haberlo sacado del país lo fue, no se puede expatriar a un hondureño, pero nuestra sociedad no entiende por qué lo quieren de vuelta", comentó Luis Enrique Raudales, académico de la Universidad Tecnológica de Honduras.

Principales retos

Los expertos coinciden en que el principal reto del próximo presidente será unir al pueblo que ahora está enfrentado.

"Tiene que volver a unir a la familia hondureña, y sobre todo a la familia liberal, que es donde se han dado dos grupos diferentes en cuanto a opiniones y propuestas propias que estaban unidas antes del 28 y ahora están separadas. El reto es volver a tener la credibilidad del pueblo en haber elegido un presidente que rija en nuestra nación y pueda llevar al país por el buen camino", explicó Núñez.

Las relaciones de Honduras fuera del país también están en juego. La comunidad internacional mostró su desacuerdo por la expulsión de Zelaya e incluso algunos le han retirado el apoyo económico y comercial a la nación centroamericana. Se ha llegado al grado de retirar a algunos embajadores extranjeros y suspender visas.

"Las relaciones no se han deteriorado sólo con los vecinos, sino con el resto del mundo; creo que recomponerlas también es algo que está en juego. En nuestro país la paz va a venir a través de las elecciones y, en cuanto a afuera, en la medida en que se reconozcan y se acepten las elecciones, va a haber apertura esperanzadora para el pueblo de Honduras", dice Núñez.

El tema educativo también debe llamar la atención al futuro mandatario de Honduras.

"El gobierno tiene que tomar muy en serio este tema. Nuestra población es eminentemente joven, un 50% de la población está entre los 15 y 29 años. Hay muchos riesgos con el tema de darle calidad educativa a la gente. Este año tuvimos un año tormentoso en cuanto al sistema educativo, el problema de los paros, las huelgas, los docentes que no daban clases por toda la situación política que se dio", explicó Ana Bertha Rodríguez de la Universidad José Cecilio del Valle en Honduras.

Ante la incógnita de los dos principales actores políticos de esta crisis, "lo que va quedar demostrado con los comicios es el deseo de que se asuma otro gobierno, y esto automáticamente le daría validez al candidato ganador. Sería una muestra de que no quieren ya ni a Micheletti ni a Mel Zelaya. Los dos pasarían a la historia", comentó Jessica Figueroa, reportera del diario La Prensa, de Honduras.

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