Conflicto Alcaldía-Gobierno

Comercio formal se opone a propuesta de más ventas sobre calle Rubén Darío

» Existe un rechazo por las bajas ventas y la inseguridad latente

La intersección de la calle Rubén Darío y 7a. Avenida Norte es una de las zonas más congestionadas en el centro de la ciudad.FOTOs EDH / jorge reyes

Los comerciantes formales no aprueban la idea de que el Gobierno quiera instalar 400 módulos para ventas informales en la calle Rubén Darío. Para ellos, la iniciativa es un claro ejemplo de la poca coordinación que existe entre el Ejecutivo y la alcaldía de San Salvador, y opinaron que con esto sólo se está buscando "legalizar la informalidad" que impera en el centro capitalino.

Por lo mismo, rechazaron la medida y aseguraron que como nunca existió un proceso de consulta, esta se ejecutará de forma totalmente arbitraria.

El Diario de Hoy tuvo acceso a un acta con fecha 29 de abril de 2011 y en ella se constata que el subsecretario de Desarrollo Territorial, Guillermo Galván, se reunió ese mismo día con varios dirigentes de los comercios en el parque Bolívar para exponerles los planes de ordenamiento gubernamental y nadie tuvo derecho a réplica porque ya "existían lineamientos".

Por lo mismo el documento, que será enviado en los próximos días al alcalde de San Salvador, Norman Quijano, señala que la solución es injusta y "muy cómoda" y que los principales afectados serán los negocios formales lo cual "no es correcto ante las leyes y ante los ciudadanos".

La medida propuesta por el Gobierno consiste en dejar libre de ventas la acera del lado norte y sur y ordenar los puestos de tal manera que de los cuatro carriles con que cuenta la arteria, tres sirvan para la circulación de vehículos y uno para construir los cubículos.

"Yo me quedé callado porque no me dieron chance de participar en la reunión con el señor Galván donde hubo poca receptividad y no se nos escuchó", explicó el dueño de un comercio aledaño a la Darío que pidió no ser identificado, pues asegura que ya ha recibido amenazas de diferente tipo por parte de los vendedores informales de la zona.

El comerciante también comentó que tiene certeza de que la subsecretaría se ha aliado con la Sociedad de Comerciantes Salvadoreños (SCS) para avalar la medida y que esta gremial "esta más a favor de los esfuerzos del gobierno y se opone a los planes de la comuna capitalina".

sociedad desconocida

Al consultar a un representante de la Cámara de Comercio e Industria de El Salvador sobre la existencia de la SCS, ésta aseguró que "no existe" un registro de formación de la misma. Por tanto, las dudas que queda, en el ambiente son dos: ¿Quiénes la integran? ¿Será legal?

Por otra parte, el alcalde de San Salvador, Norman Quijano, asegura: "Esta medida (el ordenamiento) es una improvisación más del gobierno, a las que ya nos tiene acostumbrados". A su parecer, lo que el Estado busca es despejar la Rubén Darío para poder introducir el Sistema Integral de Transporte de San Salvador (Sitrans).

"En realidad hubieran comenzado por Soyapango. No por la Darío", aseveró.

Quijano también indicó que no va a tolerar "el proyecto del señor Galván". En su opinión, la alcaldía es la única facultada para regular el comercio informal de la zona y reordenar a los vendedores. Todo ello, según el código municipal y la Ordenanza Reguladora del Comercio en el Espacio Público.

"Y ese proyecto que piensan llevar a cabo, violenta la ley de mercados que todavía tiene vigencia y que precisamente esa ley faculta a la alcaldía para regular el comercio informal", enfatizó el edil capitalino y aseguró que con el tiempo la medida del Gobierno se irá "degenerando".

"Hoy son cubículos y mañana van a ser champas, porque quieren meter 400, pero hay más de 2 mil ventas en la Rubén Darío. Yo me pregunto: ¿Y las otras 1,600 dónde van a quedar?", comentó Quijano descontento.

Además, el alcalde de San Salvador señaló que si el Gobierno desea poner en marcha el Sitrans él les puede colaborar porque este "no es más que la copia de un proyecto suyo".

No obstante, Quijano recalcó que "hay leyes que respetar, porque sino que de una vez violenten el Código Municipal y todo lo que ya está expresado".

El edil capitalino aseveró, por otro lado, que en cuanto a costo político esta acción le va a salir al Ejecutivo más cara que el subsidio del gas, porque hay una inmensa mayoría de salvadoreños que quieren ordenar la ciudad. "Yo estoy enfrentando esto, incluso, a costa de mi vida y no es fácil", afirmó Quijano.

El alcalde de San Salvador manifestó que esta medida es similar a las que el Gobierno quería realizar con el tema de las cachiporristas, el cual los desgastó en gran medida por la polémica que causó a nivel masivo.

"Cuando yo quiera ordenar la Avenida España van a decir que así como los dejaron en la calle Rubén Darío así los vamos a dejar en otras calles, todos los vendedores van a tener un referente en este proyecto, ya que todos van a querer reclamar un espacio en la calles, las cuales son para vehículos y peatones", señaló Quijano.

Según el representante de la comuna capitalina, esto le dará "un vuelco al estado de derecho".

"Si no les gusta que reformen el Código Municipal, que deroguen la ley de Mercados, pero se van a echar encima a todo Comures (Corporación de Municipalidades de la República de El Salvador) que somos 262 municipios. Yo estoy seguro que todos los alcaldes van a estar en contra", manifestó Quijano en relación a los planes expresados por el Gobierno. Y agregó: "Yo les diría a las que están confiando en este proyecto que no se hagan ilusiones, hay una autoridad que respetar".

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