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La Libertad En Villa de Tepecoyo

Con cánticos y comida reciben a Los Cumpas

» Las visitas se realizan de forma recíproca, en noviembre, el viaje de las imágenes se inicia en Jayaque y culmina en Cuisnahuat

Carlos Torres Miércoles, 21 de Julio de 2010

Como ya es tradición, cada 22 de julio la Villa de Tepecoyo se convierte en un lugar de descanso para Los Cumpas o Compadres, que viajan desde Cuisnahuat, Sonsonate, hacia Jayaque, en La Libertad, para cumplir con una celebración muy antigua.

La peregrinación se inicia cuatro días antes, cuando Los Cumpas salen desde Cuisnahuat portando en camerines las imágenes de San Lucas Evangelista, patrono de esa localidad; y San Cristóbal, patrono de Jayaque.

En el trayecto a pie, cruzan veredas, cerros, ríos y cafetales, entre otros, hasta llegar a la Villa de Tepecoyo el día 22. Ahí, los feligreses los reciben con cánticos y estallidos de cohetes de vara.

El arribo de Los Compadres ocurre muy temprano, casi con la salida del sol, es entonces que los representantes de la cofradía local proceden a colocar flores de papel sobre los camerines de los santos. Para esa hora la imagen del patrono de la localidad, San Esteban Protomártir, primer discípulo de Cristo que padeció martirio, sale de su parroquia para encontrarse por primera vez con sus homólogos de Cuisnahuat y Jayaque.

Aproximadamente a las 9:00 de la mañana, las imágenes de los santos se reúnen por primera vez, entre cantos, oraciones y alegría de la gente se hacen reverencias (los integrantes de la cofradía ponen las imágenes una frente a la otra y las inclinan levemente).

Esto ocurre nuevamente a las 12:00 del mediodía y a las 3:00 de la tarde en otros puntos de la localidad, el ritual es el mismo. Posteriormente, las imágenes son llevadas a la cofradía local y posteriormente a la iglesia, sitio en el que permanecerán hasta el siguiente día cuando partan hacia Jayaque.

En el intermedio de cada encuentro y durante la noche, Los Cumpas reciben comida y bebida de parte de la cofradía local. Para reunir fondos, un mes antes realizan lo que se conoce como Las Recordadas.

Estas consisten en ir casa por casa, por toda la localidad, cantando y pidiéndole a los santos su bendición para la familia que habita la vivienda. Al mismo tiempo, recolectan la limosna que al final servirá para adquirir el material necesario para prepara los alimentos que se repartirán el día 22 a todos, además de las flores.

Luego de un día de descanso y celebración San Esteban Protomártir encamina a sus invitados hacia Jayaque, donde habrá una fiesta parecida, en la que Los Cumpas tomarán sopa de gallina, comerán tamales y beberán chicha y chaparro al máximo.