Relleno sanitario de Nejapa, una historia que no termina

Los habitantes de las comunidades cercanas aseguran que los casos de enfermedades respiratorias, gastrointestinales y de la piel se han disparado en los últimos años porque mides se rehúsa a pavimentar la calle. el ministerio de salud dice que también influyen otros factores

ana verónica esquivel y Gilma Coto están afligidas por la salud de sus hijos, debido la cercanía del relleno sanitario y la polvareda que levantan los camiones.FOTO EDH / franklin zelaya

Desde que la empresa Manejo Integral de Desechos Sólidos (Mides) instaló el relleno sanitario de Nejapa en 1999, los habitantes de la zona se quejaron del mal olor que despedía la basura y del aumento repentino de enfermedades respiratorias, gastrointestinales y de la piel.

La comunidades Las Américas I y II, El Naranjo, El Llano, El Anonal, Las Vegas, La Tabla y Amapilapa fueron de las más afectadas por los lixiviados (líquido contaminante, de color negro y de olor muy penetrante) que dejaban los camiones recolectores que iban a diario hasta el botadero.

Estos fluidos, al ser absorbidos por la tierra, llegaban hasta las viviendas con el polvo que levantan los carros.

Ana Verónica Esquivel, quien tiene ocho años de vivir en la comunidad Las Américas I, nunca imaginó que esto repercutiría en la salud de su hijo, Pablo Rafael García.

"El niño padece fibrosis quística y cuando no riegan la calle le da tos y se le acumulan secreciones en el pecho. El doctor me dijo que era debido al polvo que se levanta. Por eso, el año pasado tuve que internarlo cinco días", relató Esquivel, recientemente.

La madre de Pablo es una mujer trabajadora, de mediana estatura y complexión robusta. En su casa, los muebles son pocos. Hay un sofá, unas sillas y una mesa, donde la familia comparte los sagrados alimentos.

En medio de tanta pobreza, la máquina para las terapias respiratorias de Pablo parece una costosa necesidad.

"Yo antes tenía que darle a mi hijo una terapia por día. Ahora, le doy tres, y para no ir a cada rato a la Unidad de Salud tuve que comprar el aparato. Sólo cada botecito de medicina me cuesta diez dólares. Imagínese cuánto gasto", comentó Esquivel.

sin resolver

Este problema no es de ahora. Incluso, el propio Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) reconoce que es viejo.

"Con Mides ya tenemos largo camino recorrido. Nosotros, en octubre del año pasado, a solicitud de las comunidades, realizamos una auditoría a la empresa (...) Uno de los hallazgos de esta es que Mides tenía que hacer una readecuación del plan de manejo originalmente aprobado", manifestó Ana Ella Gómez, directora de Ciudadanía Ambiental.

El replanteamiento del proyecto fue solicitado por el MARN, debido a que la empresa pasó a brindar sus servicios a cien alcaldías, en lugar de a diez. Además, sus labores, que no sobrepasaban las ocho horas diarias, se volvieron ininterrumpidas.

Esto multiplicó el número de camiones que ingresaban al relleno sanitario e hizo de las nubes de polvo una amenaza latente para los residentes. Según el documento proporcionado por el MSPAS, las polvaredas pueden transportar a otros lugares microorganismos nocivos que producen infecciones respiratorias e irritaciones nasales y de los ojos, además de las molestias que dan los olores pestilentes.

Por todo ello y más, el MARN solicitó a la empresa un ajuste del plan de manejo en un plazo de 30 días para finales de 2009.

"Mides presentó el documento y el análisis técnico dictaminó que no cumplía con todos los requisitos que se le había pedido que incorporara y se le devolvió con observaciones", indicó la funcionaria del MARN.

Una de las peticiones que hizo el Ministerio de Salud, en esa ocasión, consistió en la elaboración de un cronograma detallado para la construcción del tramo de carretera solicitado por las comunidades.

El incumplimiento de la solicitud retrasó aún más la realización de la obra vial, haciendo que los habitantes de El Naranjo, El Llano, La Tabla, Las Vegas, El Chorizo, Anonal, Galera Quemada y Mapilapan se vieran obligados a cerrar la calle nuevamente.

En principio, La Intercomunal de la Zona Norte de Nejapa "pedía que se construyera una calle asfaltada desde el acceso de entrada, es decir, un poco más de un kilómetro, hasta donde se encuentra el conglomerado de comunidades en el trayecto que conduce a Mides", declaró Gómez.

Hace poco, los miembros de la intercomunal consiguieron establecer un convenio con el apoderado legal de Mides, Hugo Blanco, para la pavimentación parcial de la vía.

Según Gómez, durante la reunión realizada en Casa Presidencial "se acordó balastrear 1.2 kilómetros desde la calle de acceso y otro kilómetro y más desde el cantón El Anonal hasta donde están las últimas viviendas que ya llegan a la calle de Mides".

El mejoramiento de la vía de acceso al botadero podría dar inicio mañana, o el miércoles. Sin embargo, la funcionaria del MARN recalcó que no se tiene una fecha exacta para la ejecución del trabajo.

"Eso depende de la Secretaría de Asuntos Estratégicos y las consultas que esta haga con las carteras del Estado", dijo Gómez.

Respecto al tema, se consultó a Mides y la representante de Comunicaciones, Jessica Blanco, acordó pautar una entrevista. Sin embargo, al cierre de esta nota El Diario de Hoy no pudo consultar con la empresa.

Según un informe proporcionado por el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS), la gestión de residuos, especialmente lo relacionado con la disposición final, es una tarea compleja. Por ello, se ha convertido en un problema común en los países en vías en desarrollo.

Algunos factores que agravan el panorama son la crisis económica actual y la poca educación sanitaria de las comunidades.

"Para determinar cuál es el efecto que tiene en las comunidades la cercanía del relleno sanitario, habría que evaluar si ellos siguen medidas sanitarias básicas como lavarse las manos antes de comer o no andar descalzos", indicó Héctor Ramos, colaborador técnico médico de la vigilancia sanitaria del MSPAS. "El aumento de enfermedades en estos lugares no sólo puede darse por los lixiviados, sino que también podría ser por el mal manejo de excretas", agregó.

No obstante, los habitantes que viven próximos al botadero coinciden en que Mides causó buen número los males y padecimientos que hoy deben sortear.

Gilma Coto, por ejemplo, comentó que hace poco su hijo, Rodrigo García Coto, tuvo una fuerte secreción nasal, tos y fiebre por las constantes polvaredas.

"Lo malo es que aquí tenemos un problema con las consultas médicas. A pesar de que Mides hizo un trato y dijo que serían periódicas, fueron suspendidas. Ellos alegaron falta de personal y recursos. Por eso, la mayoría tenemos que viajar hasta la Unidad de Salud de Nejapa", puntualizó Coto.

Para reducir el número de enfermos, las comunidades han solicitado durante años que pavimenten los cinco kilómetros de la carretera que conducen al botadero.

"Nosotros desde hace tiempo le estamos pidiendo al señor Rais que pavimente la calle. El problema es que él no lo quiere hacerlo, pero si hemos cerrado la calle en varias ocasiones, es para pedirle por eso", puntualizó Esquivel.

Ana reiteró que los habitantes de las comunidades piden por las nuevas generaciones, no por las actuales. "Mi hijo sufre mucho cuando está la polvazón en la calle. Hoy, por ejemplo, sólo la vienen a regar una vez y de ahí no vuelven a regarla", afirmó.

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