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El grafito callejero ha evolucionado en la capital

Murales dan mensajes positivos

» Se estima que existen unos 60 grupos de estos jóvenes. No pertenecen a maras ni pandillas. Ellos buscan ser identificados

Eugenia Velásquez Jueves, 15 de Abril de 2010

Retratos o paisajes dibujados en paredes. Cada vez hay más en la capital y otras ciudades. Son obras de jóvenes artistas que buscan transmitir mensajes positivos.

Cuando este movimiento nació en el país, en 1998, pintar las paredes con o sin el permiso del propietario del inmueble era usual. Hoy, se estima que estos grupos o "crew" como ellos mismos se auto denominan son cerca de 60, en su mayoría formados por jóvenes sin ninguna formación en artes plásticas, todos con un objetivo específico: ser reconocidos por la sociedad.

"Como todos los chavos quieren plasmar, lo que quieren hacer es poner su nombre, (o sobrenombre), su manera de pensar, más que todo. Se comenzó haciendo letras, hasta la actualidad se está metiendo un poco más con lo artístico", explicó Elvi Efraín Orellana, uno de los 15 llamados "grafiteros" de este género que sí estudian artes plásticas.

La evolución que este arte urbano ha mostrado, satisface a la población. Mercedes Medrano vive sobre la 10a. Avenida Norte, en las cercanías de la comunidad Tutunichapa. Hace poco más de una semana la pared de su casa dejó de lucir los "placazos" que identifican a las maras dominantes de la zona, para dar paso a una imagen que pretende darle vida al significado de la unión que debe existir dentro de la familia.

Mercedes recuerda el día en que llegó un grupo de jóvenes a pedirle permiso para pintar el muro de su casa. "Me dijeron que en vez de andar en drogas y pandillas, preferían pintar murales, bien educados los muchachos", rememora.

Al vecino de Mercedes le gustó tanto la pintura que también les pidió que hicieran una en el muro de su casa. El grupo ha marcado de "reservado" el lugar para cumplir su deseo. Mercedes dice que así se ahorró el gasto en pintura para borrar los grafitos de las maras.

Antonio Durán, trabaja en un taller de reparación de computadoras frente a la Universidad de El Salvador (UES). Hace un mes un grupo de ocho muchachos pintaron un mural en una de las casas vecinas haciendo referencia a la protección de la naturaleza. "Si son ocho muchachos, son ocho delincuentes menos que hay en la calle, además se mira bien bonito", reflexionó Durán.

Se consultó a la persona que se encontraba en el inmueble que corresponde al muro. "A lo mejor pidieron permiso, porque cuando vine ya estaba, el patrón dijo que le gustaba", mencionó la mujer, una empleada. El dueño no se encontraba.

Antonio manifestó que los jóvenes le platicaron que lo hacían como una especie de "hobby", que les gusta tanto hacerlo que ahorran hasta el último dólar que llega a su bolsillo para comprar los botes con pintura, para ilustrar las paredes.

Tendencia del "hip hop"

El hip hop es un movimiento artístico formado en Estados Unidos a finales de la década de los 60, en comunidades afroamericanas y latinoamericanas neoyorquinas como Bronx, Queens y Brooklyn.

Elvi, sigue esta forma de expresión y asegura que los murales que luce San Salvador, son una muestra de ese movimiento. Cada grupo trata de plasmar la idiosincracia de su comunidad. Este joven es afortunado. Su fama bajo el seudónimo de "TNT" o "Dinamita", al firmar su obra en las paredes, le valió para que marcas reconocidas, lo contraten para hacer murales. Pronto será un empresario, está por recibir de EE.UU. dos máquinas para pintar ropa. Cada una le costó más de $6,500. "La mayoría de grafiteros son personas sobre todo pobres que no tienen muchos recursos", manifestó Elvi. No por esto son de maras. "No queremos enfocarnos que nos digan que somos pandilleros, no es nada que ver", aseveró.