Esta familia paga $25 al mes de alquiler, además del agua y luz. La vivienda que arrienda fue declarada no habitable por las autoridades.
Esta familia se trasladó desde el otro lado de la quebrada. La casa que también alquilaban, la arrastró el invierno de 2008.
Este caso no es el único en esta comunidad. Yeni Elízabeth González, tiene casi un mes de pedir a la dueña del espacio que alquila, que repare fugas de agua en el lavadero y el baño de la casa. Yeni dice que la propietaria hace caso omiso a su súplica.
Esta mujer vive con su esposo y su bebé, de tres meses de nacido en una de las cuatro viviendas que Protección Civil ha pedido que desalojen por la situación atemporalada que se prevé para el fin de semana, originada por dos bajas presiones que afectan el Pacífico y el Atlántico.
Yeni cree que a la dueña no le interesa reparar la vivienda, pese a que les cobra $40 al mes de alquiler. La propietaria de este inmueble obtuvo un bono de $5 mil para que lo abandonara, ya que según el censo que realizó el viceministerio de Vivienda esta casa no debe ser habitada, por el riesgo de caer a la quebrada.
Estos relatos son comunes entre habitantes de la comunidad. Muchos no se atreven a decir los nombres de quienes afirman, han logrado recibir más de una vez el bono dado para adquirir nuevas casas en lugares de menor riesgo, como el Distrito Italia, de Tonacatepeque; El Pedregal, en La Paz, y en otra etapa de la comunidad Nueva Israel 2.
"Tiene como dos casas alquiladas", expresó Yeni al referirse a quien le arrienda una de ellas. Otros comentan que hay quienes alquilan entre cuatro y cinco viviendas en peligro de derrumbarse a la correntada, a raíz de que los muros de contención que colindan con la quebrada y las bases de las casas están minadas.
Blanca de Vásquez y Wilfredo Luna, pertenecen a la directiva de la comunidad. Ellos admiten que existen muchas familias viviendo en estas condiciones, pero dicen desconocer el dato exacto de cuántas son.
Lo último que recuerda Blanca es que en febrero de este año, 14 hogares se trasladaron a un sector de la comunidad de menor peligro denominado hoy comunidad Nueva Israel 2, gracias al bono de $5 mil que les entregó el viceministerio de Vivienda.
El subdirector de Protección Civil, Raúl Murillo, explicó que en este sitio fueron 34 familias las favorecidas con el bono, dado por sus casas para que ya no vivieran en riesgo. El funcionario también conoce que algunas de las personas que se fueron, se lucran del inmueble que dejaron.
"Las casas las vendieron. Ahorita mandaron al viceministerio de Vivienda a hacer el censo, como nos estaban solicitando que les diéramos casas. Pero cuando vimos que eran las mismas que se habían reubicado la vez pasada (en febrero), se hacían las que se desubicaban porque no querían tocar ese punto, después nos dimos cuenta que éstas ya las reubicamos", manifestó Murillo.
Sin obras de mitigaciónAmén de que algunos puedan aprovecharse de la necesidad de otros poniéndolos en riesgo, en este sitio hay más de 2,900 familias divididas en 12 sectores, que ven pasar los inviernos sin una solución al problema de las inundaciones y derrumbes.
Wilfredo Luna, directivo de la comunidad, explicó que en 2008 la Asamblea Legislativa aprobó $8 millones para proyectos que serían ejecutados en la Nueva Israel en 2010. "Incluso estábamos antes que La Málaga", afirmó. Se suponía que $6 millones servirían para reparar el puente que atravesaba la quebrada y que colapsó en julio del año pasado. El resto, $2 millones, para obras sociales.
Murillo, de Protección Civil, dijo que los trabajos no se llevaron a cabo porque se iniciaron nuevos estudios en la zona por la posible construcción de una bóveda. El ministro de Obras Públicas, Gerson Martínez, en varias ocasiones ha dicho que este sitio es de los prioritarios para obras de mitigación. Sin embargo; a la fecha, los habitantes lamentan que no hay muros que los protejan ni bóveda.