El director del Cuerpo de Bomberos, Abner Hurtado, manifestó que en Ciudad Delgado, Mejicanos y Cojutepeque, éste último en Cuscatlán, se concentra la mayor parte de los más de 100 negocios de este tipo que funcionan ilegalmente. Las empresas que fabrican y comercializan pólvora debidamente inscritas sólo son 12.
En 2006 esta entidad calculaba que más de 300 coheterías operaban en la clandestinidad. Hurtado asegura que las inspecciones realizadas durante ese tiempo lograron reducirlas a unas 100.
Todos los años Bomberos emprende un plan de inspecciones a los sitios que trabajan con pólvora. El ministro de Gobernación, Humberto Centeno, afirmó que dentro de los primeros resultados se han identificado con nombre y ubicación cuatro coheterías clandestinas, sólo en el municipio de Ciudad Delgado, y cuatro más que serán visitadas con personeros de la Fiscalía General de la República (FGR) y la División de Armas y Explosivos (DAE) de la Policía Nacional Civil.
Pese a este esfuerzo, los resultados parecen ser mínimos. En 2007, el decreto 434 redujo la distancia a la que deben ubicarse los negocios, de acuerdo con el tipo de pólvora que se manipula. El Código de Salud establecía 100 metros para toda clase de material pirotécnico. El decreto lo estipuló en un máximo de 30 metros y un mínimo de 10.
Las sanciones para quienes debidamente autorizados, incumplen con las medidas de seguridad, apenas oscilan entre tres a cinco salarios mínimos. Para el caso, de no haber ocurrido la explosión en la cohetería El Planeta, Bomberos no se hubiera percatado que el permiso de su propietario Guillermo Mijango, venció en abril de este año.
Gobernación y Bomberos le revocaron definitivamente la certificación de medidas de seguridad. De hecho, Centeno admitió que el 95% de estos negocios no las cumplen.