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En Santa Ana

Talleres vocacionales como fuentes de autoempleo rápido

» Ante la falta de puestos laborales en empresas establecidas, el aprender un oficio puede ser la respuesta para un empleo propio y fuente de ingresos para el hogar

Ángela Castro Sábado, 3 de Octubre de 2009

Tras varios meses de una búsqueda infructuosa por un trabajo estable, Jeannethe Meléndez decidió invertir parte de su tiempo para aprender pastelería en el centro de formación profesional Fe y Alegría, de Santa Ana.

Pastelería I y decoración de tortas para cakes fueron las capacitaciones que recibió durante dos meses. Cursos que no le representaron ninguna carga económica ya que el Instituto Salvadoreño de Formación Profesional le costeó los gastos a través de Fe y Alegría.

Con un poco más de práctica en casa, Meléndez logró elaborar postres y quesadillas "que no saben tan mal", como ella misma lo dice. "A mi hermana mayor y a mí se nos ocurrió hacer un par de quesadillas para darle a probar a los vecinos y amigos. Ellos nos dijeron que sabían bien y fue así cómo pensamos en venderlas", recuerda la joven.

Ahora, las hermanas Meléndez han iniciado un negocio propio de elaboración de quesadillas y postres por encargo. "Como en todo negocio, los primeros días no percibíamos nada de ganancia, solo trabajo. Ahora a tres meses de haber iniciado ya pudimos obtener dinero para la prima de un horno semiindustrial y una batidora grande", comenta.

Con visiones de abrirse paso en nuevos nichos de mercado, las hermanas buscan llegar hasta oficinas y centros educativos con sus productos.

Así como ellas, cientos de personas ven en los cursos vocacionales o talleres de oficios una oportunidad para aprender o terminar de desarrollar sus habilidades con miras a establecer un negocio propio.

Hugo Alejandro García, director del centro de formación profesional Fe y Alegría, explica que los cursos impartidos en esa institución tienen como finalidad la generación de empleo rápido o autoempleo. "Aquí adquieren las competencias básica en un corto tiempo y luego pueden emplearse en una empresa o establecer un negocio propio", dice.

García señala que en los cursos de panadería, pastelería y repostería es donde más rápido perciben el autoempleo.

Más ofertas

En la ciudad de Santa Ana existen otros lugares donde aprender diferentes cursos u oficios. La Casa de la Cultura, Itca-Fepade, centro de capacitación del Ministerio de Educación (Mined) y los talleres vocacionales de la Alcaldía Municipal son algunos de ellos.

Sonia García, instructora de corte y confección del Mined, explica que una de las ventajas de estos cursos son sus costos accesibles. "Acá (Mined) pagan sólo tres dólares por mes y la matrícula es gratis. Al finalizar los cursos les entregamos un diploma a las personas que aprobaron", señala.

Hugo Nelson Espino, director de la Casa de la Cultura, explica que en ese recinto se imparten clases "abiertas y personalizadas", con la finalidad que las personas aprendan de una manera rápida y cómoda.

"En los cursos de panadería se enseña desde lo básico en conocimiento de materiales, hasta higiene personal al manipular alimentos", señala Blanca Nieves González, instructora de pastelería y panadería.

Otro de los cursos que presentan demanda es la elaboración de piñatas, cosmología y computación, explica Rina de Rodríguez, auxiliar de talleres municipales.

"Lo interesante en las manualidades es que hay diferentes módulos por mes que van desde la elaboración de piñatas hasta muñecas de trapo y flores", explicó.