San Salvador, Sonsonate y La Libertad

Abandonan 1,063 casas debido a inseguridad

» El FSV tiene registros de esa cantidad de viviendas devueltas a la institución o simplemente abandonadas. Sus dueños las dejan por el acecho de las pandillas. Casi 600 han sido usurpadas, en muchos casos, por mareros

La campanera es donde se reporta el mayor número de casas abandonadas o que están completamente desmanteladas FOTO EDH / ARCHIVO

Las cifras ocultan historias de angustia. El aumento de homicidios, extorsiones y otros delitos en el país tienen mucha relación con el número de viviendas abandonadas que registra el banco de datos del Área de Activos y Extraordinarios del Fondo Social para la Vivienda (FSV).

Según los datos que maneja la entidad, hasta el mes de agosto se contabilizan 1 mil 63 casas abandonadas, que están ubicadas en proyectos habitacionales localizados en San Salvador, La Libertad, Chalatenango, Sonsonate, San Miguel, La Paz, Ahuachapán y Santa Ana. El FSV no precisa las razones de que estas viviendas sean desocupadas por quienes las compraron.

Pero la mayoría de viviendas se encuentran en zonas que autoridades policiales y fiscales visitan con frecuencia por el elevado número de hechos delincuenciales que ocurren.

En San Salvador, los municipios con mayor número de viviendas del FSV abandonadas son Apopa y Soyapango. Las estadísticas reflejan 723 casas, de las cuales 452 se encuentran en el Reparto La Campanera, 96 en el Reparto San Ramón de Soyapango. En la urbanización Valle del Sol, en Apopa, la cifra es de 137 casas, y el resto, 175, se encuentra en Ciudad Delgado, Guazapa, Nejapa, Santo Tomás, San Ramón, San Bartolo y Tonacatepeque.

En La Libertad son 175 casas, de las cuales 26 están en el municipio de Colón, 87 en la Urbanización Primavera, en el municipio de Quezaltepeque y 62 en los municipios de San José Villanueva, San Juan Opico, San Pablo Tacachico y Zaragoza.

En Chalatenango, los 56 inmuebles se encuentran ubicados en el cantón Santa Rosa y en el caserío Nuevo Edén, del municipio de Nueva Concepción.

Los 52 inmuebles abandonados en Sonsonate, se localizan, 46 en la lotificación El Rosario del municipio de Armenia, el resto están en Izalco y Nahuizalco.

Inquilinos a la fuerza

Buena parte de las familias que han tenido que abandonar sus residencias coinciden en que tomaron esta decisión por la inseguridad en las zonas, la frecuencia de homicidios y el constante acoso de los pandilleros.

Para muchos, que viven o vivieron en el Reparto La Campanera, Valle del Sol o Lourdes, en Colón, la vida se ha convertido en una pesadilla. Estos lugares están plagados por pandilleros.

Del total de viviendas recuperadas por el FSV, 598 están habitadas, en la mayoría de casos , por pandilleros y son utilizadas como guaridas para planificar homicidios, secuestros y extorsiones.

En muchas ocasiones estas casas se vuelven escenarios para cometer violaciones, y en casos extremos, hasta para matar.

Pero no sólo los mareros usurpan casas. El FSV registra varios casos de colonias donde grupos de hasta 30 familias se han apoderado de las viviendas que hallan en abandono.

Estos nuevos vecinos muchas veces se convierten en dolores de cabeza para los habitantes que con frecuencia se quejan ante la policía por los desórdenes y daños que causan los intrusos.

Una de las víctimas que accedió a compartir su experiencia, afirmó que en un inicio los pandilleros comenzaron exigiéndole "la renta", de la pequeña tienda, ubicada en el pasaje U block 41 número 30 del Reparto La Campanera.

"Opté en primer lugar por irme, la situación comenzó ha empeorar cuando varias casas fueron usurpadas por los pandilleros, luego empezaron a exigir dinero; la tiendita no daba para mucho y decidí quitarla e irme a vivir donde un familiar", relató la mujer.

Ella nunca puso la denuncia ante la policía por temor y por que no confía en el trabajo de investigación de las autoridades.

"Con lo que me dieron de indemnización en el trabajo puse el negocio para continuar pagando la casa, al irme dejé de hacerlo y decidí mejor entregarla al FSV", sostuvo la afectada.

Hasta el 11 de agosto de 2009, el FSV había recuperado 226 casas a través de procesos judiciales y el resto de casas mediante la entrega en pago.

Entregar las viviendas significa perder la inversión realizada en el pago de primas, cuotas, mejoras, mantenimiento y conexión de servicios básicos.

El listado que maneja el FSV, refleja que todos los inmuebles recuperados presentan daños de distintos tipos, y a juicio de los evaluadores del FSV, se necesitaría una inversión de un millón 25 mil 577 dólares para repararlos.

Las viviendas, según el estado de deterioro son clasificadas en cuatro categorías: buen estado, regular, semidesmantelada y desmantelada. De estas ultimas, hay 226. En algunas colonias hay pasajes donde los inmuebles están desmantelados.

Además, por las zonas donde se encuentran las colonias, las casas recuperadas en poder del FSV, están calificadas de acuerdo al riesgo en alto, moderado y bajo.

Con estas calificaciones, muchas personas que un inicio pretendían optar a un crédito de vivienda recuperada, desisten de la idea y no vuelven.