La iniciativa es financiada por la institución Solar Household Energy (SHE), entidad que promueve el uso de la energía solar en proyectos desarrollados en varios países del mundo, y ejecutada por el Centro de Protección para Desastres (Ceprode)
"Este proyecto en su primera etapa tiene la finalidad de promover la conservación del medio ambiente y la salud de las familias más pobres", dijo la directora ejecutiva de Ceprode, Lidia Castillo.
El uso de las ollas también contribuye a reducir la deforestación causada por la tala de árboles para consumo de leña y disminuye la incidencia de enfermedades respiratorias producidas por la inhalación de humo.
"Económicamente (las ollas solares) también son una alternativa atractiva para las familias que dependen de combustibles caros para cocinar", dijo Castillo.
Las mujeres de las familias beneficiadas trabajan en la creación de viveros para poder tener derecho a la entrega de una olla.
Arboles de conacaste, maquilishuat, pito, cedro, caoba, quebracho, madre cacao, cortés negro y otras especies son plantados por las féminas para reforestar la zona.
Las ollas solares poseen muchos beneficios entre ellos no produce humo, no necesita grasa para cocinar, ahorra tiempo pues no hay que recolectar leña, son seguras pues no utiliza fuego.
Además se transporta con facilidad, no se ensucia por humo, evita la deforestación
y la contaminación causada por el uso de otros combustibles, entre otros.
Las ollas solares funcionan como estufas y hornos, y son durables, explicó Castillo.