Zonas vulnerables define un estudio de la Opamss

» Geólogo checo asegura que la capital está expuesta a todo tipo de riesgos naturales

La Cordillera del Bálsamo es una de las zonas proclives a deslaves o derrumbes. Las lluvias podrían hacer ceder porciones considerables de tierra, de acuerdo a un estudio realizado por un geólogo checo contratado por la Opamss.FOTO EDH / ARCHIVO

El picacho del volcán de San Salvador, la caldera de los Planes de Renderos y la caldera del volcán de Ilopango son algunas de las zonas consideradas de riesgo sísmico, según un estudio de morfoestructrura geológica y geomorfología que realizó el Servicio Geológico de la República Checa para la Oficina de Planificación del Área Metropolitana de San Salvador (Opamss).

Jiri Sebesta, geólogo checo encargado del estudio, explicó que con este instrumento se ha identificado y analizado el relieve del Gran San Salvador y los efectos que se producen con los movimientos de ladera, mejor conocidos como deslizamientos, desprendimientos, presencias de fracturas, y otras. Con esta información se podrían identificar posibles efectos que se podrían producir en zonas de alta vulnerabilidad.

"San Salvador es la capital peor ubicada del mundo, porque tiene todos los riesgos naturales que podríamos imaginar", explicó el experto.

Añadió que entre ellos se encuentran dos volcanes, el de San Salvador e Ilopango, los cuales en cualquier momento podrían llegar a tener actividad. También están los movimientos sísmicos frecuentes que con el tiempo afectan la estabilidad de los suelos.

Las lluvias y huracanes propician la erosión en zonas vulnerables como Ilopango y Soyapango, pues la mayor parte del suelo está constituido por tierra blanca, producto de la erupción del volcán de Ilopango, en 1880, de acuerdo al experto.

Añadió que se deben hacer muchas investigaciones de las construcciones que se están desarrollando actualmente, pues no se hacen los estudios necesarios, ni se están empleando las técnicas para adaptarse a la naturaleza de los terrenos. "Por ejemplos los puentes y bóvedas no están calculados para captar caudales máximos y por eso ocurren muchas inundaciones", aseveró Sebesta.

Según José Alexander Chávez, técnico de la unidad ambiental de la Opamss, existen zonas propensas a movimientos de ladera, como el Picacho del volcán de San Salvador, Cordillera del Bálsamo, Los Planes de Renderos, la quebrada Las Lajas, caldera de Ilopango, debido a que cuando se rompe la tensión del suelo por las lluvias, ocurren los deslaves.