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Crecimiento del PIB: muy bajo en 2011

» Fusades prevé que Gobierno no logrará su meta de hacer llegar a 3.5% del PIB el déficit fiscal

Daniel Choto / Jorge Reyes / Evelyn Machuca Miércoles, 17 de Agosto de 2011

El Producto Interno Bruto (PIB) creció solo 1.7% entre abril y junio de 2011, señaló hoy la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (Fusades).

la cifra es considerada muy baja por los analistas económicos encargados de elaborar el Informe Trimestral de Coyuntura Económica de la Fundación.

La cifra "está muy por debajo del crecimiento alcanzado en 2008", señaló Fusades en un comunicado oficial, que no detalla el porcentaje de ese año al hacer la comparación.

Las previsiones para el crecimiento del PIB para el segundo semestre de 2011 son inclusive menos esperanzadoras.

La Fundación ve la razón en las dificultades que está teniendo Estados Unidos para mantener su calificación de deuda en una triple A.

Las exportaciones son lo único que ha estado alimentando el poco crecimiento del PIB, debido a que crecieron un 26%, pero los entornos desfavorables en Norteamérica y en Europa frenarán ese ritmo.

Carolina de Franco, analista senior de Fusades, no ocultó el hecho de que han aumentado las posibilidades de otra recesión.

Los pronósticos indican que l Gobierno no logrará su meta de hacer llegar el déficit fiscal hasta el 3.5% del PIB y se quedará apenas en un 4.2%.

En ese sentido, las autoridades de Fusades aconsejaron al Gobierno mejorar las acciones encaminadas a una corrección fiscal a fin de lograr un clima estable y un aumento de la inversión privada; además disminuir el gasto corriente, sobre todo el rubro de salarios públicos: no hacer aumentos de sueldos que no estén acordes con el ritmo de la inflación, que también ha aumentado al 6.5% hasta julio.

Alvaro Trigueros, gerente de la sección macroeconómica de la institución, dijo que el gobierno ha topado la tarjeta de crédito y que la deuda subió casi 3 mil millones de dólares.

Consideró además que el Gobierno todavía está a tiempo de tomar medidas menos drásticas como las de Grecia, que tuvo que hacer recortes bruscos de salarios y personal público.