Más de 1,000 empleos disponibles en call centers

Los Call Center pretenden expandirse en el corto plazo, pero les resulta difícil cuando no encuentran al número de jóvenes capacitados. Las empresas exigen por lo menos un 75 % de inglés, pero los jóvenes que aplican, sólo alcanzan el 40 %.

¿Quién no quisiera tener un trabajo con horarios flexibles, un ambiente laboral dinámico y relajado, en el que pueda ganar un aproximado de $400 a $700 y tener beneficios extras? En tiempos de crisis económica, cualquiera.

Sorprendentemente, hay más de mil puestos de empleos como estos disponibles sólo en los call centers, pero que no se están aprovechando porque no hay jóvenes que sepan hablar inglés o manejar los programas de computación, que son requisitos básicos para entrar a estas empresas.

Sólo Teleperformance, uno de los 45 centros de llamadas que hay en el país está necesitando, antes de diciembre, a 500 nuevos trabajadores. Stream también necesita otros 500 empleados a quienes les ofrece bonos de hasta de $1,400. Transactel está contratando permanentemente y otras compañías también están en constante crecimiento, lo que les exige más recurso humano.

Demanda hay. Pero la oferta es muy reducida. "Para agarrar a una persona, tenemos que entrevistar a ochenta", dijo René Rubio, director de Teleperformance, una agencia que presta sus servicios de outsoursing a empresas estadounidenses.

La empresa está en una etapa de crecimiento, pero sus planes de expansión se hacen mucho más lentos porque no encuentran con facilidad al número de jóvenes capacitados para entrar a este trabajo.

"Es un reto para nosotros encontrar al candidato ideal", asegura Carlos Giammattei, coordinador de mercadeo de Transactel, otro de los call centers que, además de prestar sus servicios de voz en inglés, también contrata a jóvenes que sepan hablar alemán, italiano o portugués.

Para contratar a una persona en uno de estos puestos se requiere un nivel del 75 al 85 % de dominio del inglés o de otro idioma requerido. Pero según Rubio, la mayoría de los salvadoreños solo reúnen el 40 %, lo que los excluye inmediatamente de este trabajo.

Gimmattei dice que las oportunidades están dadas. Todas las empresas están expandiéndose, pues esta industria va avanzando vertiginosamente. Sin embargo, es difícil crecer al ritmo que quisieran, pues la oferta no es la mejor. "Nos estamos peleando por un grupo reducido de personas bilingües en el país", dijo Rubio.

Educación vs trabajo

Óscar Picardo, consultor de educación, asegura que el país ha tenido una histórica desconexión entre el mundo empresarial y el mundo educativo. En vez de graduar a técnicos, bilingües y otros profesionales que potenciarían el desarrollo económico del país, se siguen graduando abogados, maestros y filósofos que cada vez tiene menos demanda en las empresas. "Hay mucho contenido de libro, pero nada de práctica", asegura.

Y los call centers, al no encontrar a sus empleados idóneos, se valen de sus propias academias o se apoyan en otras que puedan terminar de formar a los futuros trabajadores.

Transactel, por ejemplo, se ha aliado con el grupo Carana, que es un ala de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). Carana entrena a un grupo de jóvenes y los evalúa para que en un determinado lapso de tiempo, puedan ser contratados por la compañía. Eso no sólo lo hacen con los call centers, sino también con otras compañías, que al igual que los centros de llamadas, requieren a personas capacitadas y que hablen inglés con fluidez. Recientemente Transactel contrató a 27 jóvenes de 30 que Carana había capacitado.

De igual forma, Teleperformance tiene su propia academia. Rubio asegura que hay un grupo aproximado de 60 jóvenes que están especializando su inglés. La empresa, cuyos contratantes son en su totalidad empresas estadounidenses, tiene que enseñarle a los trabajadores las expresiones comunes que los americanos utilizan y que no son enseñadas en las aulas de una academia o colegio.

En las escuelas públicas, el inglés no es prioridad. El Plan Nacional de Educación 2021 del anterior Gobierno impulsó esta materia en su programa Compite. El Gobierno financió los estudios de muchos jóvenes para que estudiaran inglés en centros especializados y también reformó la curricula para que se impartiera una materia más completa y que estuviera acorde a las exigencias del mercado.

Pero desde hace dos años, el programa fue relegado y se le ha dado más prioridad a la entrega de paquetes escolares y la inclusión de más estudiantes al sistema educativo. Tampoco se ha incluido como contenido de evaluación en la Prueba de Aptitudes y Aprendizajes para Egresados (Paes).

La enseñanza del inglés desde los primeros años de estudio sólo es posible para aquellas personas que tienen la capacidad económica para pagar una academia o un colegio bilingüe. Academias, abundan, pero no todas garantizan un aprendizaje de calidad que se requiere en un trabajo. La enseñanza en computación, además, sólo es posible si se tiene una computadora en casa, si se paga por alquilar una o si se inscribe a un curso intensivo.

Un negocio efervescente

La industria del call center ha crecido como la espuma en el país. Desde que las primeras empresas se abrieron campo en 2000, más y más empresas se han establecido en el país. De los 45 call centers, el 65 % son empresas locales y el 35 % son extranjeras.

Yolanda Martínez, asesora de inversión del sector servicios empresariales a distancia de la Agencia de Promoción de Inversiones, Proesa, asegura que el crecimiento anual de estas empresas ha sido del 20 %. "Es una gran oportunidad", sostuvo. Pero acepta que sigue siendo el nivel educativo el que ha puesto trabas para la expansión.

Aún así, cree que el país tiene la capacidad y la oferta necesaria para que en un corto plazo, el país pueda pasar de un servicio de voz a procesos empresariales, de contabilidad, finanzas, parte legal y hasta de procesamiento de conocimiento que ya se abrieron campo en Filipinas y otros países que están logrando un alto desarrollo a través de su conocimiento.

"Nosotros queremos seguir creciendo. Lo que nos falta es espacio", dijo Giammattei.

Rubio dice que también se están ampliando. Ya están operando en un tercer edificio y quieren llenar otros dos pisos más porque el espacio no les basta.

Julia Lima, gerente de promoción de inversiones de Proesa informó que actualmente hay dos empresas que están interesadas en subcontratar nuevos call centers, pero todavía no han definido.