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Afecta desaceleración de EE.UU.

BCR baja la proyección de crecimiento del 2.5% al 2%

Las exportaciones y las remesas serían nuevamente los primeros sectores en sufrir el impacto de otra recesión en Estados Unidos, el primer socio comercial del país. Los analistas económicos recomiendan al gobierno priorizar los gastos y tratar de no endeudarse más

Guadalupe Hernández Domingo, 14 de Agosto de 2011

El Gobierno salvadoreño había estimado que en 2011 el Producto Interno Bruto (PIB) crecería un 2.5%, pero debido a que Estados Unidos recortó las previsiones de crecimiento mundial a la mitad, El Salvador aparentemente reducirá su meta de crecimiento.

El primer funcionario gubernamental en aceptar que la proyección del crecimiento económico se reducirá fue Carlos Acevedo, presidente del Banco Central de Reserva (BCR), quien cree que la tasa estimada del 2.5% bajará al 2%.

La afirmación ocurrió luego de que Standars & Poor's degradara la calificación de Estados Unidos de AAA a AA+, provocando una inminente caída de las bolsas mundiales, en lo que se conoce como el "Lunes Negro".

De hecho, inmediatamente después de la baja de la calificación de crédito de la potencia económica más grande del mundo, el BCR analizó el impacto que esto tendrá en las reservas internacionales del país.

Las condiciones de los mercados financieros han sufrido fuertes abruptos en las últimas dos semanas, aunque la incertidumbre ha permanecido presente desde finales del primer trimestre de este año con el terremoto en Japón y la crisis de deuda de los países europeos, reza el análisis.

En este ámbito, y dentro del marco de referencia de la Política de Inversión de las Reservas Internacionales, Acevedo asegura que el Banco Central ha mantenido estrategias de inversión conservadoras, buscando asegurar la liquidez de la inversiones, diversificando en el limitado universo de inversión factible y relegando la búsqueda de retornos a un plano secundario.

No obstante, Acevedo reconoce que mientras no se recupere la economía estadounidense, las implicaciones para el país se mantendrán.

El analista Rigoberto Monge cree que será difícil que la economía crezca a la tasa proyectada por el gobierno, por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Comisión Económica para América Latina (Cepal).

Noticias como la desaceleración del crecimiento que experimentará la economía estadounidense y, por ende, a la disminución del consumo y la demanda de productos de sus principales socios comerciales no trae aparejadas proyecciones positivas.

El analista observa también muy difícil que se cumpla la proyección de la tasa de inflación para finales de año, la cual se estimaba que sería del 3.5%, sin embargo, con la actual coyuntura mundial podría ser mayor al 6%. "Y cuando la tasa de inflación se está duplicando no puede dejar de afectar la tasa de crecimiento de la economía... Porque un una alza inflacionaria lo que produce en la economía es una reducción de la demanda interna, así que vamos a ver menos consumo y por supuesto menos inversión este año, por esa razón considero que la tasa de crecimiento de la economía no será tan alta como se pensaba al principio", insistió.

Para Carlos Pastor, director para El Salvador de la clasificadora de riesgo Equilibrium, es muy difícil estimar la nueva tasa de crecimiento local, pero es probable que se ubique por debajo del 2%, debiéndose esperar que el Gobierno sea prudente en el gasto público a efectos de no elevar más el nivel de deuda nacional.

Pastor sostiene que el resultado del ajuste en gastos corrientes y obligada disminución del déficit fiscal por parte de los Estados Unidos tendrá un impacto en todas las economías del mundo, y con mayor fuerza, en aquellas que están muy ligadas a esa economía, o dicho de otra manera, en las economías que en los últimos 10 años no tuvieron la iniciativa de abrir sus mercados hacia otros países desarrollados.

En las siguientes semanas, dice el experto, estaremos viendo una continúa especulación en los mercados de capitales desarrollados, lo que muy probablemente acarreará pérdidas en los portafolios de inversión. Ese será el escenario que se dará en el mercado bursátil, que no necesariamente representa a la economía real, pero sí impacta a los inversionistas que colocan sus excedentes en portafolios de inversión.

Sectores afectados

Por el lado de la economía real, el impacto se verá en las exportaciones, comercio, remesas y, muy probablemente, en la generación de empleo. El Salvador por ser una economía pequeña y muy vinculada a los Estados Unidos, no estará exento de las variables anteriores, y es muy probable que deba corregir el crecimiento esperado para 2011, hacia una tasa mucho mas baja, producto de la desaceleración que el país del Norte imponga en los siguientes meses.

Pastor aclara que la crisis de 2008-2010, se ubicó en el sector financiero y comercial privado principalmente, siendo el Estado norteamericano el que rescató dichos sectores endeudándose muy rápidamente.

En el presente año, agregó, muchos de los bancos rescatados, empresas industriales y otras compañías de orden global, han obtenido importantes utilidades, reducido su endeudamiento y generado buenos retornos para sus accionistas. "Es importante hacer ver que la actual condición de desaceleración se origina por el lado del Estado, el cual es el principal comprador de productos, servicios y generador de obras de infraestructura en el país del norte. Por lo tanto las empresas norteamericanas que más se podrían ver afectadas son aquellas donde su ingreso se concentra en más de un 30% por parte del Estado", detalló.

El analista Juan Héctor Vidal, quien habló sobre el tema en un medio radial, considera que el Gobierno lo que debe hacer es apretarse el cinturón y administrar sabiamente los recursos del país. En su opinión, no se puede tolerar seguir construyendo esas Torres de Babel, que son proyectos que nunca se materializan porque representan costos onerosos para el país, como el Puerto de La Unión, el bulevar Diego de Holguín o el Hospital de Maternidad, "que bien pueden llamarse el monumento a la corrupción" . El gobierno debe hacer lo necesario para que la obra pública sea transparente y al menor costo posible, priorizar los gastos, ampliar la base tributaria y atraer inversiones, lo cual pasa por brindar certeza jurídica, dijo.

El gobierno, sostiene, debe aplicar una política de endeudamiento consecuente con el crecimiento, y por ende, con las posibilidades para honrar esas deudas.

Vidal cree que es necesario que la clase política del país respete el Estado de Derecho, a fin de mandar mensajes claros a los inversionistas. En este punto, Monge sostiene que es necesario revisar el Plan Quinquenal gubernamental, pues urge una repriorizacion del gasto, pues como la actividad económica sigue a la baja, los ingresos no son suficientes. "Eso sería una buena señal, para que podamos llegar a tener un buen caudal de ingresos,", dijo.

Para Monge, la recuperación que experimentaron las bolsas mundiales al cierre de la semana no significa que el problema se superó. Al contrario, cree que la recuperación que venían mostrando las economías más desarrolladas tendrán una desaceleración, debido a este nuevo "crash" y la volatilidad de los mercados financieros.