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Inversiones se van a otros países

Una ley obsoleta no permitirá más inversiones en las zonas francas

» El sector considera necesario acelerar la elaboración de una nueva ley de zonas francas, acorde a las exigencias de la Organización Mundial de Comercio (OMC). De lo contrario, dicen, no llegarán nuevos inversionistas

Guadalupe Hernández Jueves, 11 de Agosto de 2011

La industria textil y de la confección ha comenzado a experimentar un crecimiento en la demanda de contratos. Sin embargo, esta recuperación no ha sido suficiente para atraer nuevas inversiones.

La Cámara de Industria Textil, Confección y Zonas Francas (Camtex) sostiene que para atraer inversiones frescas al país se necesita tener una nueva Ley de Zonas Francas, tan o más efectiva que la vigente desde 1998, que regula las actividades manufactureras del sector.

Esta ley otorga beneficios fiscales -a los operadores de los parques industriales y empresas al interior de los mismos-, como: Exención total y permanente de impuestos IVA, renta y municipales, y de aranceles de importación de materias primas y equipos.

Sin embargo, la Organización Mundial del Comercio (OMC), ha dado a El Salvador hasta el 31 de diciembre de 2015 para que modifique dicha ley, específicamente, readecuando los incentivos que aún son otorgados a las empresas por exportar.

El proyecto

Camtex, como representante del sector privado, lleva ya más de un año de trabajar en una propuesta de Ley que cumpla con las disposiciones de la OMC.

En el proyecto de ley, que lleva un avance del 70 %, participa también el Ministerio de Economía.

"Creemos que vamos por buen camino y pronto vamos a poder decir que El Salvador cuenta con esta herramienta moderna y competitiva para poder atraer nuevas inversiones", dijo Patricia Figueroa, directora ejecutiva de Camtex, que representa 106 empresas del sector.

La funcionaria detalló que el proyecto de ley dará incentivos a empresas que impulsen la Responsabilidad Social Empresarial (RSE), la equidad de género y utilicen tecnologías verdes o amigables al medio ambiente, apoyo comunitario, entre otros.

Figueroa aclaró que la OMC no pretende que el comercio de los países de renta media se distorsione, sino que simplemente se modernice la legislación existente, lo cual pasa por la eliminación de los incentivos a los usuarios del régimen de zonas francas.

"Pero la OMC no dice, en ningún momento, desmantelen las zonas francas, sino que se modifique la legislación de manera que no se otorguen incentivos por exportar", insistió Figueroa.

A pesar de la modificación de los incentivos, la industria está consciente que una legislación acorde a la OMC permitiría al país competir frente a otros países de la región que por no ser de renta media, no tienen que cambiar los beneficios que les dan a las empresas textileras, como ocurre en Nicaragua y Honduras.

El reto que tiene el Gobierno salvadoreño es construir una legislación que no sea menos competitiva que la de los países vecinos, hacia donde están corriendo en la actualidad las inversiones.

En Nicaragua, por ejemplo, recientemente se anunció una inversión por más de 10 millones de dólares para la fabricación de paneles solares. La empresa operará bajo el régimen de zonas francas.

"Eso explica porque es tan importante tener la ley cuanto antes", dice Figueroa, quien tiene la esperanza que el proyecto de ley esté listo para finales de año.

Edwin Escobar, director ejecutivo de American Park, afirmó que la actual legislación no tiene ningún inconveniente de funcionar al 31 de diciembre de 2015, pero es importante definirla a la brevedad posible la nueva legislación para que las inversiones tengan certeza jurídica.

Insiste en que la Ley de Zonas Francas es una tremenda oportunidad para que El Salvador demuestre a los inversionistas locales y extranjeros que aquí hay reglas claras y certidumbre jurídica para sus inversiones.

"Hay empresas, y yo tengo clientes en la zona franca, que sólo están esperando que esta ley de defina para hacer ampliaciones de proyectos existentes o nuevas inversiones", afirmó.

En su opinión, no hay que perder de vista que todos los países cuentan con esquemas de atracción de inversiones, y El Salvador tiene que estar en ese mismo barco, no se puede quedar atrás.

"No tener aún la ley, que pide la OMC, representa un costo, no sólo monetario, sino de oportunidades de inversión", apunta.

El ejecutivo se atreve a pronosticar que el sector textil y de la confección puede llegar a tener un excelente 2012, siempre y cuando el país cuente con una nueva normativa. Agrega que esto es una prioridad para comenzar a ver números más alentadores.

Según Camtex, desde 2005 a la fecha, la industria ha representado, en promedio, el 45 por ciento de las exportaciones del país, y además, el 17 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) industrial.