Los quedan dolor de cabeza para las pymes

» el incumplimiento de las fechas de pago, cambios de domicilio y supuestos retrasos administrativos son las quejas más recurrentes de los empresarios a la hora de cobrar lo pactado en estos documentos que carecen de regulación

transición. Pese a su arraigo, el quedan está siendo desplazado por la tecnología.FOTO EDH / marvin recinos

"Quedan en nuestro poder los documentos para revisión y pago...". Lo que acaba de leer es la típica forma como se redacta un "quedan", un documento de carácter privado -según el Código de Comercio- que es muy utilizado en el país.

El quedan no es más que un papel que hace las veces de una constancia o promesa de pago. Cuando una persona o empresa presta un bien o un servicio a otra recibe un quedan mientras se revisa la factura correspondiente.

Un vez concluido este proceso, el pagador cancela la factura. El plazo más común que se fija para este "crédito" es de 30 días.

El problema radica en que muchas veces este plazo se irrespeta, según manifiesta Luis González (Nombre ficticio), un contador con 21 años de experiencia.

"Comercialmente una empresa que otorga 30 días crédito pudiese estar recibiendo el beneficio (el pago) de los bienes o servicios que prestó 45 ó 60 días después de la fecha que entregó. Quien recibe el bien o servicio irrespeta abiertamente el plazo que le fue otorgado", considera el profesional.

González explica que en otras ocasiones los quedan tienen una fecha de emisión y otra fecha de promesa de pago.

"¿Qué sucede? que muchas empresas ponen fecha de vencimiento a partir de la fecha en que emiten el quedan y no a partir de la fecha en que se entregaron los bienes y servicios". También se da pie, según él, a una serie de "argucias administrativas" como la falta de firmas o el no cumplimiento de supuestos requisitos lo que obliga a desplazar la fecha de pago o a refacturar.

Este contador comenta que en muchos casos las empresas no dan toda la información, se cambian de domicilio o de razón social. En el caso de instituciones de Gobierno, dice González, el problema se ve agravado porque algunas emiten quedan con plazos estimados de pago que llegan hasta los 180 días después o, aveces, casi al año.

Este fue el caso de Marisela Bolaños, una profesional independiente que en 2008 realizó una consultoría para un ministerio. Cuando finalizó su trabajo y entregó el material, recibió tres quedan.

El primero con fecha tentativa de pago en abril, el segundo para junio y el tercero en agosto, sin embargo, ninguna de las fechas se cumplió. "Los tres me los pagaron en diciembre pasado, esperé como un año para recibir el dinero", recordó.

Según González, las irregularidades que se dan con esta práctica afectan a grandes, medianas y pequeñas empresas, pero en especial a las pymes porque les "come su capital de trabajo".

"Para una empresa que carece de adecuado financiamiento no es lo mismo dar más allá de lo que ha otorgado, esto le termina asfixiando su capital de trabajo", asegura.

"En muchas de estas empresas el crédito es abajo de 30 días, 15 ó 8 días; con una o dos semanas de atraso le puede causar atrasos en el pago de materia prima o a su personal, inclusive le inhibe de pagar sus impuestos porque la responsabilidad es exacta: los 10 días hábiles posteriores al cierre de cada mes, independientemente si le han pagado o no", remarca.

Ricardo Martínez, un microempresario que se dedica a la producción de materiales impresos sabe bien el problema. Afirma que los incumplimientos se han vuelto una costumbre.

"El quedan es una trampa del empresario grande para jugar con el dinero del empresario pequeño. A los bienes y servicios dados por las pymes se responde con un quedan", acotó.

Y agrega: "El problema es que uno tiene que pagar IVA de esa factura en los primeros 10 días hábiles del mes. Si yo facturo, por ejemplo $100,000 pago $13 mil de IVA que no he recibido, eso descapitaliza y hace quebrar a cualquiera", se queja.

Este microempresario confirma que esos 30 días pueden llegar a ser 60 porque le dicen "su cheque no ha salido" o "su cheque está en revisión".

"¿Qué hacen los pequeños? Soportan 60 días de financiamiento, pero deben pagar a sus proveedores, y si vende el quedan pierde un porcentaje, entonces se le va reduciendo la plata. El quedan es un documento criminal para la pequeña empresa", concluye.

Para el director ejecutivo de la empresa de factoraje Pentágono, Guillermo Saca, los quedan no son el problema en sí. Para él, el principal inconveniente es que no hay una costumbre de pago puntual en el mercado.

"El quedan es un papel cualquiera, no tiene incidencia. Las empresas manejan su liquidez y las que deben pagar a 90 días van a pagar dando quedan o sin quedan", aseguró.

Lo que a su juicio hace falta es un mecanismo expedito para que las empresas, sin importar su tamaño, puedan cobrar intereses cuando se incumpla el pago en el plazo acordado.

González recuerda que hace unos años, el Ministerio de Hacienda intentó regular la materia a través de la llamada ley de la factura cambiaría, pero la idea no fructificó.

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