Deuda 2009-2010 llega al 16.9% PIB

» Analistas creen que con tanto dinero aprobado debería haber buenas señales de reactivación, pero esto aún no se mira

El costo del hospital Zacamil y el de Maternidad y otras obras de infraestructura social, como el bulevar Diego de Holguín, han incrementado de forma alarmante la deuda pública en los últimos años. foto edh / archivo

El Gobierno aumentará la deuda pública del país en el 16.9% respecto al Producto Interno Bruto (PIB), el mayor porcentaje en menos de dos años, según indican algunos analistas económicos.

Sólo en mayo de 2009 la Asamblea Legislativa aprobó nuevos préstamos y la reprogramación de otros, por un total de $2,767.3 millones, de los cuales quedaron en efectivo para ser utilizados por el nuevo gobierno $2,384.3 millones (ver cuadro arriba).

Por si fuera poco, el Ejecutivo ya se ha planteado la necesidad de adquirir otros $886.7 millones para enfrentar compromisos de corto plazo, con lo cual la deuda llegará a $3,678.0 millones, según el analista Claudio de Rosa.

El Ministerio de Hacienda estima que la deuda pública del Sector Público No Financiero (SPNF) sólo subiría 10 por ciento del PIB de 2008 a 2010, al pasar del 39.6 al 49.6 por ciento.

Sin embargo, la proyección de la secretaría de Estado no toma en cuenta el servicio de la deuda pública que este año la misma institución encargada del tesoro público estima en 4.5 por ciento del PIB, con lo que al final de 2010 la deuda más intereses a pagar llegará al 54.1 por ciento.

Según De Rosa, a los nuevos préstamos que se tienen en el radar y que suman $886.7 millones, hay que agregarle $24 millones en donaciones del Fondo Español de Cooperación, con lo que la cifra subirá a $910.7 millones los cuales estarían incluidos en el total de $3,678.0 millones.

Esa cifra equivale al 16.9% del PIB promedio del periodo 2009-2010, según sus estimaciones.

Otro dato importante es que organismos multilaterales afirman que el Gobierno necesitará otros $500 millones en el futuro cercano, lo que complica más las finanzas públicas, porque deja desprotegido al país ya que no podría hacer uso de fondos de emergencia para enfrentar catástrofes naturales como los terremotos de 1986 y 2001.

Créditos por crisis

Dada la crisis fiscal, el Banco Mundial ha negociado con el Gobierno del FMLN préstamos por $250 millones para contrarrestar los desbalances macroeconómicos, amortiguar el adverso impacto social de la recesión y contribuir a sacar al país de la crisis económica, que será la más prolongada de Latinoamérica.

Por su parte, el Banco Interamericano de Desarrollo, BID ya gestionó con el Gobierno nueve préstamos por $475 millones, más $24 millones para el Programa de Agua y Saneamiento, que provendrán de una donación del Fondo Español de Cooperación, para un total de $499.0 millones.

Además el Banco Centroamericano de Integración económica, BCIE, ha negociado con el Gobierno dos préstamos por $161.7 millones.

De dicho monto, con un total de $143.4 millones se financiará el "Programa para el Desarrollo de Infraestructura Social y Prevención de Vulnerabilidad". En este préstamo se incluyen $41 millones para la construcción del Hospital de Maternidad.

El segundo crédito es por $18.3 millones para terminar la obra y lograr la "Apertura del Bulevar Diego de Holguín tramo II".

Estos niveles de endeudamiento son los mayores de toda la historia del país, coincidió el analista económico y ex ministro de Hacienda, Manuel Enrique Hinds.

"Por lo menos desde 1991, que es de lo que tenemos datos aquí, yo creo que si definitivamente, ni siquiera Duarte se endeudó tanto", aseguró.

Con el dinero desembolsado y por desembolsar, el Gobierno del FMLN debería tener a El Salvador en mejores condiciones, "porque es una cantidad de plata tremenda que le han metido al país", añadió.

El analista destacó que lo que ocurre es que la administración Funes no está atacando el verdadero problema, que es la falta de seguridad para que la inversión despegue, y se justifican en que los empresarios no están invirtiendo.

Para Hinds deberían haber señales de que la economía va por buen camino, que se acelera la inversión pública y que se está yendo a la salida de la crisis, pero nada de eso se observa.