Energía solar

El mito de que es cara y cuando no alumbra el sol no se puede usar quedó atrás. Aquí hay sistemas de paneles solares que ahorran más del 50% del pago por electricidad convencional

La venta e instalación de paneles solares para producir energía eléctrica en los hogares, escuelas y en las zonas rurales del país ha comenzado a cobrar forma. Varias empresas ya se atreven a ofertar este tipo de tecnología "permanente" en al menos una cadena de supermercados y en establecimientos especializados del sector.

Sistemas solares que producen 250 kilovatios/hora ya son comercializados en los Price Smart mientras otras empresas se dedican a instalar otro tipo de modelos importados, ensamblados en el lugar en donde se necesiten.

Tan es así que varias zonas rurales del país, que no están incluidas en la red eléctrica actual, ya instalan paneles que les permitirán ver televisión, cocinar o simplemente alumbrarse por las noches.

Asimismo, hace un par de años la Escuela Alemana incursionó en la nueva tendencia de las energías ecoeficientes y casi toda la iluminación la realiza con este tipo de tecnología.

En El Salvador Swisscontac fue una de las primeras organizaciones en promover esta fuente alternativa.

En 1995 un grupo de empresas visionarias, fundaron el Consejo Empresarial para el Desarrollo Sostenible (Cedes), que con el correr de los años comenzó a promover el uso de energías alternativas, entre ellas la proveniente del sol.

Explotación comercial

A estos pioneros se sumó Roberto Bonilla, graduado en Alemania, quien montó aquí la primera empresa del rubro Suministros Eléctricos y Electrónicos (Seesa), con miras a la explotación comercial.

Bonilla, con 30 años de experiencia en la materia, comenta que los primeros sistemas de paneles solares aprovechaban un máximo del 10% de luz solar, pero con la investigación y desarrollo tecnológico la eficiencia se ha elevado a niveles superiores al 25%, mientras que los inversores (convertidores) de corriente directa a corriente alterna han mejorado su eficiencia del 50% al 96%.

Comentó que los precios de un sistema de paneles solares, el convertidor de corriente y demás equipos necesarios para generar y distribuir la energía en un hogar o empresa varía, dependiendo de las necesidades de cada cliente.

Para alguien que consume hasta 250 kilo watts/ hora, el sistema completo instalado y operando le puede costar alrededor de siete mil dólares; mientras que si el equipo es para generar hasta 450 kilo watts/ hora, el precio sube a 14 mil dólares, aunque los costos varían dependiendo de las marcas y de cada distribuidor local, explicó.

Lo interesante de estos equipos es que tienen una duración mínima de 25 años, por lo que el ahorro debe mirarse como un beneficio de largo plazo, explicó.

Una ventaja de esta clase de inversión es que el cliente se olvida de estar pagando la factura eléctrica convencional cada mes, y puede lograr ahorros que oscilan entre 30 y 70 por ciento de lo que cuesta la energía convencional, sostiene el especialista, con la salvedad de que cada cinco años aproximadamente tiene que cambiar las baterías, si las tiene.

Bonilla también sostiene que pensar que la energía solar es cara y que en periodos prolongados de lluvia (temporales) no funciona, no es cierto, porque están diseñados para trabajar con los rayos ultravioleta, de modo que aunque el cielo esté nublado éstos llegan hasta la faz de la tierra.

Comentó que en los sitios donde no hay red eléctrica convencional se instalan baterías, de acuerdo con la cantidad de energía a utilizar, y se almacena para los pocos días, cinco en promedio al año en los cuales no hay luz solar, para que los equipos funcionen durante dicho periodo de tiempo.

Otra ventaja de estos sistemas es que en zonas urbanas, donde hay red eléctrica pública, los equipos funcionan de tal manera que mientras haya luz solar generan la energía que el cliente necesita y el excedente, automáticamente lo inyecta a la red nacional, logrando que su ahorro pueda ser utilizado por otras personas o empresas. Caso contrario, cuando no hay radiaciones solares, el sistema también de forma automática deja de operar y se conecta a la red convencional. De manera que bajo ninguna circunstancia hay desabastecimiento del suministro energético.

Más recientemente, se han creado otras empresas, que han visto una excelente oportunidad de negocios en la asesoría de proyectos y la venta de equipos con miras a su explotación comercial.

Una de ellas es "Del Sol Energy", cuya casa matriz se encuentra en Estados Unidos, manejada por un hermano lejano, quien al ver la oportunidad de negocios decidió invertir para establecer aquí, en 2007, una representación.

Sandra Guevara, encargada de la representación local, confirma que el primer reto que han enfrentado es divulgar el funcionamiento y las bondades de esta tecnología, para contrarrestar el mito que la gente tiene de que se puede quedar sin electricidad cuando hay prolongados periodos de tiempo en que el sol se oculta por "temporales" y lluvias prolongadas, lo cual no afecta el funcionamiento de los equipos, explicó.

Otra firma que se ha animando a entrarle al rubro, desde hace unos pocos meses, es la cadena PriceSmart El Salvador, que ha comenzado a comercializar paneles solares y una variedad de focos ahorradores, que solventan la falta de energía eléctrica en lugares remotos del país.

Mauricio Velasco, gerente de la sucursal Santa Elena, comenta que esta tecnología no está muy extendida en el país, por lo que tuvieron la visión de incorporarla a su oferta de productos del club PriceSmart.

Comentó que se tienen algunos modelos en existencia en las dos tiendas: Santa Elena y Metrocentro, pero su oferta es más amplia en su sitio web, aunque en este caso los paneles se mandan a pedir directamente (por catálogo) a sus proveedores en Estados Unidos, manteniendo el precio publicado.

OTROS PROYECTOS

Entre otras iniciativas está la de la Unión Europea que en 2006 firmó un convenio con el Ministerio de Educación para desarrollar proyectos de introducción de energía eléctrica a base de luz solar en 48 escuelas de cantones y caseríos en zonas rurales que, en algunos casos, por lo inaccesible de su topografía, y en otros, por lo alejado de los cascos urbanos, no cuentan con el importante servicio de electricidad.

El montaje de los equipos comenzó en 2007 y todavía hay algunos que se están instalando, comentó Yolanda de Cativo, gestora del proyecto "Euro Solar", que se ejecuta a un costo de 3.7 millones de dólares (el gobierno aportó 725 mil), en algunas zonas rurales de los departamentos de Santa Ana, Ahuachapán, Sonsonate, La Libertad y Usulután, entre otros lugares alejados de zonas urbanas.

En cada escuela se instalan paneles solares con su banco de baterías e inversores de la corriente eléctrica, suficientes para hacer funcionar un purificador de agua, una nevera, un proyector, siete computadoras, una impresora y un escáner, entre otros equipos mínimos para el normal desarrollo de las actividades cotidianas de un centro escolar.

La Escuela Alemana, en Antiguo Cuscatlán, es otro ejemplo del desarrollo de esta tecnología, que además de suplir el suministro para una parte de sus necesidades de iluminación, también genera excedentes que se inyectan a la red pública de electrificación.

No se puede dejar de mencionar los más de 600 sistemas foto voltaicos instalados por el Fomilenio a familias rurales del país.

En 2009, por ejemplo, el Fomilenio otorgó una serie de paneles solares que se instalaron en 250 viviendas de Joateca, Arambala, Cacaopera y Chilanga, del departamento de Morazán, dentro del proyecto de Desarrollo Humano del proyecto. Cada sistema solar costaba mil 300 dólares. Cada cuatro años cambiarán componentes, como baterías y focos, para garantizar su duración.