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Acuerdos entre Brasil y El Salvador

Dudas por la compra de buses brasileños

La visita del presidente Lula al país dejó muchas dudas en el sector del transporte público. Hay un acuerdo entre El Salvador y Brasil por $300 millones para renovar la flota, pero falta concretar cómo

Cristina Algarra Domingo, 14 de Marzo de 2010

Poco se sabe sobre qué va a pasar con la compra de buses brasileños. A finales de febrero el presidente de Brasil, Luis Inácio Lula Da Silva, visitó El Salvador y dijo que el Banco Nacional de Brasil tiene previsto otorgar más de $300 millones en préstamos para la adquisición de alrededor de 3,000 buses.

Sin embargo, esta iniciativa ha creado una gran controversia. Por un lado, los empresario del transporte público se alegran por recibir este financiamiento, pero, por otro, no se sabe cómo se va a realizar esta compra y cuánto costará al bolsillo de los transportistas, los usuarios y el gobierno.

Falta por concretar cómo se va a realizar el préstamo, qué crédito se va a dar y a qué plazo, así como cuáles son los buses que se van a adquirir y cómo va a afectar a los usuarios y al precio del pasaje.

Genaro Ramírez, presidente de la Asociación de Empresarios de Autobuses de El Salvador (AEAS), señala que "no se sabe aún cuál va a ser el proceso de tramitación, no se ha comunicado nada de forma transparente". Dice que se está hablando de un bajo tipo de interés y de préstamos a largo plazo, pero se desconocen las cifras concretas.

Sin embargo, Manuel Moreno, de la Asociación del Transporte Público (ATP), es más optimista y, aunque tampoco conoce las condiciones, confía en que las negociaciones tengan un resultado favorable para el sector.

Juan Díaz, responsable de ventas de la distribuidora de buses, camiones y repuestos, Conesa, dice que la primera impresión del sector transporte es que las unidades son muy caras.

Dice que "los $120,000 que cuesta la unidad es demasiado alto para que los empresarios puedan pagar", a pesar de que el interés del crédito que se ha prometido sea bajo.

Desde Conesa informan que lo normal es que el Banco Multisectorial de Inversiones (BMI) dé un crédito del 6 ó 6.5% de interés y que se está hablando que el gobierno podría dar un crédito al 2.5%.

Desde el sector se han planteado una serie de propuestas. Entre ellas está que el tipo de interés sea como máximo del 4 al 5%, que los plazos para efectuar el pago sean como mínimo de 10 años y que existan garantías arrendatarias y determinadas primas como, por ejemplo, por la entrega de vehículos antiguos.

En Guatemala, ya se ha realizado una operación similar. Bajo el nombre de proyecto "Transurbano", se ha incluido la compra de 3,150 autobuses nuevos gracias a un préstamo de $450 millones otorgado por el Banco de Desarrollo Económico y Social de Brasil. La deuda será absorbida por el gobierno central y los empresarios del transporte.

En el caso de El Salvador no se sabe aún quién se va a hacer cargo del pago. En un principio serían los empresarios respaldados por el gobierno, quien da la fianza para que éstos obtengan créditos.

El gran riesgo que existe es que sea el ciudadano quien acabe pagando los buses. Esto puede suceder de dos maneras.

Por una parte, que se suba el precio del pasaje, como ya están planteando las asociaciones de transporte público.

Desde el sector no se quiere dar por el momento ninguna cifra definitiva sobre cuánto podría aumentar el pasaje, pero sí que dicen que es algo que tienen que revisar.

Otra manera es que, como señala el ex ministro de Hacienda Manuel Hinds, el gobierno dé "una fianza para que los compren otros al crédito, de tal manera que si esos otros, los buseros, no pagan, usted y yo y todos los que pagamos impuestos pagaremos el crédito".

Desde el Viceministerio de Transporte (VMT) señalan que lo que se va a realizar son préstamos que va a otorgar el Banco de Desarrollo de Brasil y que el BMI va a ser el garante.

¿por qué brasil?

Otra de las grandes cuestiones es porqué se ha realizado esta financiación precisamente con Brasil.

Son muchos los que creen que este acuerdo es un acuerdo político por afinidad entre los partidos. Expertos del sector transporte opinan que se podrían traer carrocerías de Estados Unidos o México. Sin embargo, que se haga con Brasil responde a "una alianza estratégica", dice Juan Díaz (de Conesa).

Para el responsable de ventas, lo que se demanda es que la gente que recibe un crédito pueda comprar en otros sitios ya que, con este acuerdo, "se están marginando a otros países para comprar sólo a Brasil".

La mayor parte del sector aplaude el apoyo que el gobierno les está prestando para favorecer la compra de buses nuevos, pero también dicen que hay buses de calidad parecida a un precio más barato y buenas ofertas de otros países como de Corea o Egipto.

"No entendemos por qué nos obligan a comprar unos autobuses determinados", dice el Presidente de la AEAS.

En realidad, los empresarios no está obligados a comprar los buses de Brasil. Lo único que, si deciden comprarlos a este país, tendrán una serie de ventajas y financiamientos que no pueden obtener en otros casos (tipo de interés más bajo, etc.). Es decir, se trata de una ayuda condicionada que ofrece el gobierno y el Banco de Desarrollo de Brasil.

Rodrigo Contreras Teos explica que se trata de un préstamo en el que se abre la oportunidad a un financiamiento. El transportista tiene la oportunidad de comprar o no comprar. Pero reconoce que "quizá lo mejor hubiera sido buscar otro tipo de financiamiento a otro tipo de buses".

Esta diversidad de opiniones es parte de la confusión generada.

El fin último es que el país mejore su sistema de transporte y que los buses que se compren se adapten a las necesidades de El Salvador.

Para que esto sea así está previsto que vaya una comisión formada por empresarios del sector para ver la clase de buses que van a llegar.

En esta visita también se pretende que informen sobre el plazo y el tipo de interés, según el viceministerio.