Las zonas francas tienen los días contados

» El Salvador debe eliminar los privilegios que gozan las empresas amparadas por el régimen de zonas francas, en virtud de un compromiso que el país adquirió ante la OMC.

Nueve de cada cien salvadoreños con empleo formal trabajan en empresas que gozan de los privilegios fiscales otorgados por la Ley de Zonas Francas.FOTO EDH / ARCHIVOFOTO EDH / efe

Las zonas francas de El Salvador funcionan como un reloj con baterías que mueren en 2015. Ese año, el gobierno deberá haber quitado a las empresas que funcionan en esos recintos los privilegios de los que gozan, tales como la exoneración del pago del impuesto de la renta y tasas municipales.

Si el país no desmantela esos privilegios, incumple un compromiso internacional que adquirió en la Organización Mundial del Comercio (OMC) y se expone a que otros países lo demanden, con los consecuentes gastos en pago de abogados y asesores, además de posibles sanciones económicas.

En las zonas francas del país trabajan unas 80,000 personas, según cálculos de la Cámara de la Industria Textil, Confección y Zonas Francas de El Salvador (Camtex).

Nueve de cada cien salvadoreños con empleo formal laboran en zonas francas.

Semejante cantidad de puestos de trabajo es algo que ningún gobierno puede darse el lujo de dejar perder sin asumir un alto costo. Aún así, el Ministerio de Economía no ha comenzado a elaborar el plan que debe entregar en junio de este año para indicar el camino que seguirá hasta llegar al desmantelamiento de los privilegios en zonas francas.

El viceministro de Economía, Mario Roger Hernández, dijo la semana pasada que el gobierno dialogará con los empresarios para llegar a un acuerdo que permita cumplir con el plazo fatal ya pactado ante el máximo árbitro mundial en materia de comercio: la OMC.

El director general de la OMC, el francés Pascal Lamy, dijo a El Diario de Hoy que los países miembros del organismo le dieron a El Salvador hasta 2015 "porque tuvieron confianza en que El Salvador cumplirá con su palabra" de retirar los privilegios a las empresas que operan bajo ese régimen.

El director de la Oficina de Apoyo al Sector Privado para Negociaciones Comerciales (Odasp), Rigoberto Monge, destacó que El Salvador no es el único país que se ha comprometido a desmantelar las zonas francas. La página en Internet de la OMC detalla que son 19 países los que han asumido el acuerdo.

¿Qué pasará, entonces, con las zonas francas en El Salvador? Por el momento, no se sabe.

La gremial que representa a los empresarios que operan en esos recintos, Camtex, propone que los privilegios, o "incentivos", como ellos prefieren llamarlos a lo que el país debe eliminar, sean reemplazados por otros que la OMC sí acepta.

La directora ejecutiva de Camtex, Patricia Figueroa, aseguró que este tema se ha tocado ya en una comisión técnica en la que están representados los empresarios y el gobierno. Sin embargo, todavía no se ha entrado a profundidad en el mismo, porque antes El Salvador debe resolver otro problema más urgente: quitar a los exportadores que operan fuera del régimen de zonas francas, el 6% sobre el valor de las exportaciones que actualmente les regala el gobierno.

Este otro privilegio debió retirarse hace cuatro años, pero el gobierno de turno no lo hizo, con lo que le pasó la pelota a la administración actual.

El ministro de Economía, Héctor Dada, dijo que por ese subsidio a los exportadores, El Salvador enfrenta ya procesos que "están en una etapa de discusión jurídica", que en otras palabras significa la antesala a posibles demandas ante la OMC.

Dada agregó que estos conatos de juicio están en etapa de discusión intergubernamental, pero declinó revelar detalles sobre los mismos.

Por su parte, Figueroa, la representante de los empresarios textileros, dijo que una vez se llegue a un acuerdo con el gobierno sobre la forma en que se desmantelará el 6 por ciento, la comisión técnica entrará de lleno en la discusión de qué hacer con las zonas francas.

"Estamos trabajando con el gobierno (...) en el tema del 6 por ciento, y asimismo, inmediatamente comenzar a trabajar en las posibilidades, o en qué replantear sobre los nuevos incentivos de zonas francas", dijo Figueroa.