Proyectan reactivar Ingenios cerrados

De los diez ingenios azucareros que operaban en la década pasada, ahora sólo existen seis. El resto tuvo que cerrar por dificultades económicas y administrativas.

El negocio del azúcar quedó en manos de seis ingenios, luego de que otros cuatro, como Chanmico, El Carmen, San Francisco y Colima tuvieron que cerrar sus operaciones por problemas económicos. FOTO EDH / ARCHIVO

En los últimos seis años dejaron de operar cuatro ingenios azucareros debido a dificultades financieras. El primero en cerrar fue el ingenio El Carmen, en Sonsonate; le siguieron San Francisco, en Aguilares; Colima, ubicado en el límite entre Chalatenango, San Salvador y Cuscatlán; y por último Chanmico, en San Miguel.

Las instalaciones tenían capacidad para moler entre dos mil a cuatro mil toneladas diarias. Pero de los 10 ingenios que existieron en la década pasada, ahora sólo operan Central Izalco, en Sonsonate; El Ángel, en Apopa; La Cabaña, en Aguilares, Injiboa, en San Vicente; Chaparrastique, en San Miguel y la Magdalena, en Chalchuapa.

Los productores de caña consideran que el país debería apostarle a la reactivación de los ingenios, que ahora permanecen como inversiones muertas, siempre y cuando los más grandes les cedan parte de la producción, pues de lo contrario no tendrían materia prima.

Asimismo sugieren la construcción de un nuevo ingenio en la zona costera del país, entre La Paz y Usulután. Según, la Asociación de Cañeros de El Salvador, el país produce cinco millones de toneladas de caña, pero más de dos millones se producen en la zona costera.

Transportar una tonelada de caña desde la costa hasta los ingenios del norte del país cuesta siete dólares la tonelada, lo cual representa un gasto oneroso, detalló Gustavo Chiquillo, secretario general de la gremial.

El sueño de los cañeros podría ser atendido por el Gobierno, pues recientemente, el ministro de Economía, Héctor Dada Hirezi, afirmó en una entrevista televisiva que "han estado conversando sobre la reapertura de algunos ingenios que están cerrados", como una de las medidas para impulsar el sector.

Dada añadió "hay que decir que la situación del mercado internacional del azúcar, tiene un precio relativamente alto... Nos tiene que obligar a aprovechar las circunstancias para generar condiciones en ese mercado".

Si bien el funcionario no ofreció mayores detalles, afirmó que ha sostenido conversaciones con los productores y medianos y grandes empresarios sobre dicho proyecto, ya que según el presidente Mauricio Funes, no se "pueden tomar decisiones sin antes dialogar".

Chiquillo, quien también es director del Consejo Salvadoreño de la Agroindustria Azucarera (Consaa), aseguró que los productores estarían de acuerdo en impulsar una política que conlleve a la reactivación.

El Consejo, que es un organismo adscrito al Ministerio de Economía, pero con autonomía administrativa, aún no conoce ninguna propuesta de reapertura de carácter oficial.

"No podría dar una opinión porque no conozco los detalles, habría que esperar una propuesta concreta", dijo Julio Ángel Castro Luna, director ejecutivo del Consaa, un ente que basa su labor en la Ley de la Producción, Industrialización y Comercialización de la Agroindustria Azucarera. "La Ley otorga facultades al directorio para abrir nuevos ingenios, pero por ahorita no conocemos una propuesta de carácter oficial", expresó Castro.

No obstante, sostiene que los seis ingenios que operan en la actualidad tienen suficiente capacidad para procesar la producción total del país, pues mantienen un programa de inversión para mejorar eficiencia y capacidad de molienda. Lo mismo opinó Julio Arroyo, director ejecutivo de la Asociación Azucarera de El Salvador, quien tampoco quiso comentar más por desconocer los detalles del proyecto.

Carlos Morales, gerente agrícola del Ingenio El Ángel, defendió la capacidad de producción actual, y agregó que ninguno de los ingenios que se han cerrado en los últimos años se encuentra en condiciones de arrancar de nuevo.

Al respecto, Mario Ernesto Salaverría, ex ministro de Agricultura, y conocedor del sector, dijo que sería muy difícil que volvieran a operar los antiguos ingenios, pues invertir en eficientarlos cuesta casi igual que construir uno nuevo. "Son inversiones que enfrentaron dificultades y mala administración", dijo Salaverría, quien enfrentó el cierre de Chanmico.

El ministro Dada también se refirió esta semana al etanol, "un problema, que debido a que la política del Gobierno anterior era concentrar la producción en dos ingenios... "creemos que hay que diversificar, no es conveniente para el país la monopolización de ningún sector", dijo.