En términos sencillos, la rentabilidad es comparable a los intereses que se obtienen por una cuenta de ahorros en un banco, con la diferencia de que en este caso se trata de dinero acumulado con miras a la jubilación.
La rentabilidad promedio real del fondo de pensiones, medida desde junio de 1998 -cuando se privatizó el sistema- hasta el 30 de septiembre de este año, llegó a 8.32 por ciento, de acuerdo con un documento del sector del cual El Diario de Hoy tiene una copia.
Si bien el 8.32 por ciento no parece muy bajo, es bastante inferior comparado, por ejemplo, con el 14.11 por ciento que se registró a junio de 1999.
El titular de la Superintendencia de Pensiones, Omar Martínez, dice que según cálculos de esa institución, la rentabilidad histórica real es incluso más baja: 8.0 por ciento.
¿Por qué ha bajado tanto la rentabilidad? Martínez dice que una de las principales causas es la caída general de las tasas de interés en el país desde que se decretó la dolarización.
"El efecto (de la dolarización) fue que todas las tasas de interés se vinieron para abajo", dice el Superintendente.
Más recientemente, sobre todo el año pasado, un factor que minó la rentabilidad del fondo de pensiones fue el desplome de las tasas de interés a nivel internacional.
"La Fed (Reserva Federal de los EE.UU.) comenzó una caída brutal y constante", asegura el director de Inversiones de AFP Crecer, Carlo Escalante, al referirse a la tasa de referencia en aquel país, que rozó el 0 por ciento, en un esfuerzo porque más empresas y personas tomaran crédito para inyectarlo a sus negocios y hacer frente a la desaceleración de la economía.
Parte de los ahorros para pensiones de los trabajadores salvadoreños ha sido invertida por las AFP en títulos de deuda que pagan tasas de interés sujetas a tasas internacionales de referencia, como la que el director de Crecer menciona. En general, si esas tasas internacionales caen, la rentabilidad del fondo de pensiones salvadoreño tiende a caer, y viceversa.
Impacto del FideicomisoEl total del fondo de pensiones que manejan las AFP sumó 4,746 millones de dólares al 30 de septiembre de este año. Ese dinero incluye todas las cotizaciones hechas por trabajadores y empresas en los once años que lleva funcionando el sistema, más la rentabilidad que ha generado el dinero a lo largo del mismo periodo.
La quinta parte de ese gran total (más de 966 millones de dólares) está invertida en títulos de deuda cuya tasa de interés se ha desplomado en los últimos 3 años. Se trata de los Certificados de Inversión Previsional que, por ley, las AFP deben comprar y que pagan la tasa de créditos interbancarios de Londres (Libor, por sus siglas en inglés) más un premio de 0.75 por ciento.
Cuando esos títulos se emitieron por primera vez hace tres años, la Libor superaba el 5 por ciento, mientras que actualmente está por debajo del 1 por ciento, detalló René Novellino, director ejecutivo de la Asociación Salvadoreña de Administradoras de Fondos de Pensiones (Asafondos).
Los títulos forman una parte importante del llamado Fideicomiso de Obligaciones Previsionales (FOP), que la Administración del ex presidente Elías Antonio Saca creó en 1996 ante la negativa del FMLN de dar sus votos para más endeudamiento cuando era el principal partido de oposición en la Asamblea Legislativa.
El dinero que se obtiene por la vía del FOP sirve principalmente para pagar las pensiones de los jubilados del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) y del Instituto Nacional de Pensiones de los Empleados Públicos (INPEP). En otras palabras, buena parte del dinero que los afiliados a las AFP han acumulado, sirve para comprar papeles de deuda con los que el Estado salvadoreño obtiene dinero para cubrir obligaciones del viejo sistema público de jubilación.
La presidenta de AFP Crecer, Ruth de Solórzano, sostiene que la baja rentabilidad que obtiene este pedazo del pastel de inversiones de las AFP es preocupante. "Constituye para nosotros una preocupación importante la situación de tasas a nivel mundial, que ha impactado indirectamente el fideicomiso por la manera en la que están establecidas las tasas de los Certificados de Inversión Previsional", dice De Solórzano.
En su opinión, el reto de las AFP consiste en obtener la máxima rentabilidad en las tajadas del pastel de inversiones que no está amarrada al Fideicomiso. Para ello, De Solórzano cree que se deben ampliar las opciones de inversión en que se puede colocar el dinero que los salvadoreños destinan a su ahorro para pensiones.
El Diario de Hoy también solicitó comentarios de AFP Confía, pero la encargada de Comunicaciones dijo que la empresa coincidía con lo expresado por el director ejecutivo de Asafondos, René Novellino, y estimaba que la posición del dirigente gremial reflejaba también la de dicha empresa.