La compañía se refiere a la modificación del Artículo 158 del Código Tributario, que adiciona un inciso que obligará a la retención de un 10 por ciento por servicios de personas jurídicas no domiciliadas en este país.
La amenaza de retirarse del mercado ya fue expresada también por otras compañías de reaseguro (verbalmente y por escrito), confirmó la Asociación Salvadoreñas de Empresas de Seguros (ASES).
La salida de las firmas internacionales dejaría al país sin cobertura de reaseguro. "Queremos contribuir con el Estado y ser parte de los que empujan la economía del país, pero sobre bases técnicas y razonables. Pero el Ministerio de Hacienda ha colocado un porcentaje que es cien veces más alto que el promedio de toda América, que ronda por el uno por ciento", expresó Raúl Betancourt, director ejecutivo de ASES.
Añadió que si las reaseguradoras salen del mercado, se pierde el 50 por ciento de la capacidad de hacer negocios.
El sentir de las compañías es que de aprobarse la reforma, el costo de las primas de seguros aumentará un 10 por ciento en respuesta al nuevo impuesto.
Eduardo Montenegro, director ejecutivo de Seguros e Inversiones, S.A. (SISA), dice que al gravar con un 10 por ciento el reaseguro que compran las compañías extranjeras se perderían las protecciones en caso de desastres.
"Es preocupante porque nuestro país es muy propenso a calamidades de la naturaleza, como los terremotos de 2001, que representaron pérdidas por unos 300 millones de dólares, que fueron cubiertas con reaseguro", dijo.
Para Gilmar Navarrete, gerente general de Mapfre La Centroamericana, la retención sobre primas cedidas a reaseguradores no sólo afecta las actividades propias de la industria, sino todas las que se derivan en el desarrollo de la economía misma del país.
"El reaseguro no es un crédito, ni mucho menos un servicio bancario por el que se cobren comisiones, es un negocio de aceptación y transferencia de riesgos a cambio de una prima determinada", aclaró.
Heriberto Pérez, director ejecutivo de la Aseguradora Popular, detalló que el mercado salvadoreño de seguros paga al exterior cerca de 55 por ciento de las primas que capta. En 2008, por ejemplo, captó 400 millones de dólares, de los cuales pagó 220 millones de dólares en concepto de reaseguro.
El Ministro de Hacienda, Carlos Cáceres, explicó que se trata de la globalización de estos servicios, porque cuando una compañía reasegura sumas en El Salvador gana rentas que paga en su país de origen.
"Con la reforma pagará aquí, pero a cambio se llevará un crédito fiscal para deducirlo en su país de origen. La empresa no pierde nada y no hay ninguna forma que esto vaya a incrementar el costo de los servicios", expresó.
Al respecto, la gremial de aseguradoras dice que ese esquema, conocido como renta mundial, no funciona en el caso de las operaciones de reaseguro.
Dijo que muchas de las operaciones de reaseguros establecidas en economías pequeñas como la de El Salvador, en ocasiones les generan pérdidas.
El impacto que pueda tener el llegar con un crédito fiscal es nulo. Donde afectará es aquí, en El Salvador, porque una parte del costo del impuesto lo tendrá que asumir la aseguradora local, y la otra la tendrá que trasladar al consumidor final, agregó Betancourt.
Las observaciones y propuestas de soluciones financieras del sector seguros para el Estado fueron presentadas a Hacienda, y esperan que sean evaluadas en la mesa técnica que se integró esta semana.