Tarjetas de crédito el engaño del pago mínimo

» El dinero plástico es un medio de pago práctico con amplia cobertura, pero la tasa de interés es mayor a la de un crédito de consumo. El uso implica costos adicionales

Una señal de alarma sobre el mal uso de la tarjeta de crédito es acostumbrarse a pagar la cuota mínima, porque eso nada más representa un pequeño porcentaje de la deuda, por lo general, entre un 2 a 4 por ciento, según la Superintendencia del Sistema Financiero (SSF).

Si bien las instituciones bancarias aceptan el abono mínimo, es recomendable cancelar un valor superior, si es posible el doble de esa cantidad, caso contrario el saldo generará intereses, y en muchas ocasiones, hasta mora si se pasa de la fecha de corte.

La SSF detalla que en una deuda de 1,000 dólares el pago mínimo inicial sería de 40 dólares; y para una de 350 dólares, sería de unos 14 dólares.

En el caso de deber $1,000 se tendrían que hacer 129 abonos, a lo cual debe sumarse unos 1,349 dólares en concepto de intereses. De está forma, por los $1,000 se termina pagando $2,349.

Pero si al pago mínimo se le suman 25 dólares, el número de pagos se reduce a 31 y los intereses a 364 dólares. Aunque, hay que aclarar que este ejemplo está basado en una tasa anual del 30 por ciento, aunque en la realidad hay tasas más onerosas.

Armando Flores, presidente de la Defensoría del Consumidor (DC), aseguró anteayer en una entrevista televisiva, que el pago mínimo es una "cadena perpetua" para los usuarios de este producto.

"La tarjeta de crédito puede ser un instrumento importante usándolo bien, pero también puede ser un gran dolor de cabeza si se usa mal", expresó.

El funcionario dijo que según datos de la SSF, en el país sólo entre un 20 a 30 por ciento -del total de tarjetahabientes del sistema- pagan de contado, el 70 por ciento restante se queda cancelando pequeñas cantidades, por lo cual incurre en mora. Las cifras reflejan la falta de educación financiera, afirmó.

El funcionario considera importante agilizar la Ley de Tarjetas de Crédito, un anteproyecto en manos de la Asamblea Legislativa, que en el último mes pasó por un proceso de consulta con sectores públicos y privados.

La Asociación Bancaria Salvadoreña (Abansa) sostiene que el dinero plástico pueden ayudar a salir de apuros para adquirir en forma inmediata bienes y servicios, y además evita portar efectivo.

Pero puede convertirse en un problema cuando se utiliza como una extensión del salario. "Una de las mejores herramientas que tienen las familias salvadoreñas, en este contexto de crisis, es actuar con responsabilidad en cuanto a su presupuesto y cultivar una cultura de ahorro", comentó Armando Arias, presidente de Abansa.

La gremial recomienda efectuar los abonos en las fechas indicadas para evitar multas o recargos de intereses; no gastarse el dinero de los pagos; y no solicitar un nuevo producto porque el actual ya excedió el límite.

En caso de deudas extremas es importante buscar fuentes de refinanciamiento a largo plazo que disminuyan la cuota de los créditos. Una recomendación importante es modificar el estilo de vida familiar, de manera que se pueda vivir con el 90 por ciento de los ingresos y el 10 por ciento restante se destine para ahorro.

Abansa impulsa una campaña educativa para administrar mejor las finanzas, que entre otras cosas recomienda elaborar un presupuesto familiar, comprar productos en rebajas, eliminar gastos innecesarios y utilizar listas de compras, pero, en especial, adoptar la cultura del ahorro.