Crece la renta de vehículos y maquinaria

El arrendamiento o leasing es una herramienta financiera que responde a la necesidad que tienen las empresas de renovar constantemente vehículos de trabajo, maquinaria y equipos industriales. También es una oportunidad interesante para el establecimiento de nuevos negocios que buscan ahorrar costos

El arrendamiento de activos productivos genera un ahorro estimado del 38 por ciento, pues las empresas se pueden deducir renta e IVA.ilustracui EDH jose santosFOTO EDH / ARCHIVO

Mientras la crisis económica sigue su rumbo y las empresas nacionales resienten la restricción crediticia por parte de la banca local, muchas compañías han optado por utilizar el leasing (o arrendamiento), un instrumento financiero que ha cobrado auge en los últimos años.

Con esta figura las empresas buscan disminuir gastos, ser más productivas y, por ende, competitivas en los mercados locales e internacionales.

Alejandro Aparicio, administrador y gerente de negocios de Valores Agroindustriales, explicó que esa herramienta financiera permite adquirir los activos necesarios para el desarrollo de las actividades productivas, tales como maquinaria pesada, equipos de cómputo y vehículos de transporte de mercancías y de personal, entre otros.

La figura de leasing se utiliza en el mercado salvadoreño desde hace unos 35 años, pero no había ninguna regulación sobre los derechos y obligaciones entre arrendatarios y arrendadores.

Pero fue 2002, cuando la Asamblea Legislativa aprobó la Ley de Arrendamiento Financiero, en donde se establecieron reglas del juego más claras, y esta cultura financiera cobró mayor auge.

Si bien no hay una base de datos que refleje el tamaño y crecimiento de este mercado, se estima que en los últimos años ha registrado una mayor aceptación por parte de las empresas. Entre los competidores más prominentes se encuentra: BAC Leasing, Autofácil, Improsa de Costa Rica, y Scotia Leasing, una subsidiaria de Scotiabank.

¿Pero cuál es la diferencia con un crédito tradicional? En el leasing la empresa puede deducir de la cuota mensual del alquiler el 13% del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el 25 % de renta, generando un ahorro del 38%. Ese beneficio fiscal es quizá el más importante.

"Por eso muchos clientes prefieren esta figura de arrendamiento para adquirir sus activos productivos", expresó.

Otra ventaja del leasing es que la capacidad de endeudamiento de la empresa en el sistema financiero no se ve afectada, porque la deuda no se refleja en la balanza de pagos. "Eso permite dejar libre las líneas crediticias para capital de trabajo, ampliaciones o remodelaciones u otro tipo de mejoras", afirmó Aparicio.

Agregó que el esquema es perfecto para aquellas empresas con poco acceso a crédito bancario, pero los proveedores deben manejar un canon de arrendamiento que se ajuste al flujo de caja del cliente, es decir, evaluar la capacidad de pago de la cuota mensual que tienen. Los proveedores del producto explicaron que existen dos tipos de leasing: el operativo y el financiero.

El operativo es a corto plazo, y no incluye un valor de opción compra por lo cual no es muy utilizado en el país. En el caso de un vehículo, por ejemplo, el cliente paga una pequeña proporción y lo devuelve una vez haya cumplido el plazo estipulado en el contrato.

En Estados Unidos está figura es utilizada ampliamente, pero las proveedoras locales prefieren no ofrecerlo debido al nivel de riesgo del mercado salvadoreño.

El financiero si incluye la opción de compra, por lo que el activo pasa a ser propiedad del arrendatario al final del contrato. Por lo general es un valor previamente establecido entre la arrendadora y arrendatario, con el cual éste se hace acreedor a la propiedad jurídica del bien.

Este tipo de arrendamiento es similar a un crédito tradicional, pero se diferencia por los beneficios fiscales y la forma de contabilizarlo.

Un mercado oportuno

Si bien la turbulencia internacional ha afectado este tipo de operaciones, también representa una oportunidad, si de ahorrar costos se trata.

Robert William, director de Scotiabank, considera que el crecimiento que ha registrado el portafolio de Scotia Leasing, muestra la confianza de los clientes en este productos, por el impacto fiscal positivo y las mejoras en el estado de activos.

Informó que en mayo 2009, Scotia Leasing cerró con un portafolio de 7.7 millones de dólares, el cual está compuesto en un 50% por medianas empresas, un 33% por grandes y un 17% por pequeñas.

Además, un 43% de las empresas que solicitan el producto son del sector servicios, un 29% industrial, un 21% comercial y un 7% sectores varios.

Hace unos dos años Scotia Leasing adquirió las operaciones de Interfin, la cual a su vez se había fusionado con Arrinsa, ambas compañías con amplia experiencia en el rubro, por lo cual la subsidiaria se ha convertido en la arrendadora más grande de la región Centroamericana con operaciones en Costa Rica, Nicaragua y El Salvador.

Para Valores Agroindustriales, una empresa del Grupo Agrisal que nació en 1980 para atender ese nicho de mercado, las operaciones de leasing han sido bastante exitosas.

De 2007 a 2008 la cartera de créditos pasó de un 15 % a casi un 25%, lo que estuvo influenciado por el poco acceso a los recursos bancarios que se registró desde el segundo semestre del año pasado.

"Eso permitió apalancar las operaciones del rubro automotriz. Hemos pasamos de una cartera de tres millones de dólares en activos a 4.5 millones de dólares de 2007 a 2008", expresó Aparicio.

Para el ejecutivo de la institución financiera, la cultura de leasing está bien posicionada porque ahora los clientes ya no se preocupan tanto por adquirir la propiedad del bien que están usando, sino que por pagar el uso de dicho activo.