El líder de transgénicos compró Cristiani Burkard

Monsanto controlará 70% mercado semillas

» La empresa estadounidense contará con los 900 puntos de distribución, en la región, de Semillas Cristiani Burkard

la colza es otra de las oleaginosas, junto a la soja, de la que Monsanto ha desarrollado semillas transgénicas.FOTO EDH / ARCHIVO

La empresa estadounidense Monsanto completó este mes la compra de Semillas Cristiani Burkard, empresa líder en el mercado centroamericano. Con esta adquisición, la mayor productora de semillas del mundo controlará el 70% del mercado de El Salvador y gran porcentaje del centroamericano, además de la red de distribución de más de 900 puntos con que cuenta Cristiani Burkard.

La compra de la empresa, con sede en Guatemala, se ha producido simultáneamente a la aprobación de la entrada de semillas transgénicas en El Salvador, un mercado en el que Monsanto es el líder indiscutible, con una cuota de entre el 70% y el 100% en varios de los cultivos.

Preguntados sobre si ambos hechos están relacionados, portavoces de la empresa de Saint Louis respondieron "No precisamente. La decisión fue tomada debido a que, a través de la red de más de 900 distribuidores de Cristiani, se podrían hacer llegar a más agricultores la opción de adquirir las tecnologías de Monsanto. Sin embargo, también podremos en el futuro sumar a nuestras semillas híbridas, las transgénicas".

En el mercado salvadoreño de semillas existían, antes de la compra por parte de Monsanto, cinco competidores principales: "Cristiani Burkard, que controlaba el 70%, Prosela, con una cuota aproximada del 10%, Pioneer, con un 8% y El Surco e Ipexagro, que controlarían entre las dos el 12% restante", explicó Óscar Figueroa, gerente de la Asociación de Proveedores Agrícolas (APA).

Según Figueroa, pese a su tamaño, el mercado de El Salvador es el más competitivo de la región, "aun cuando somos el país más pequeño, hay más competencia en El Salvador que en el resto de países de Centroamérica", aseguró. Sin embargo, el número de competidores se reduce drásticamente cuando hablamos de semillas genéticamente modificadas.

De las cinco compañías nombradas anteriormente, sólo Pioneer desarrolla este tipo de insumo y su participación de mercado es hasta ahora pequeña. "Pioneer lleva sólo dos años en el país", explicó Figueroa, mientras Cristiani Burkard, comenzó su actividad hace 40.

En los últimos cutaro años Monsanto ha aumentado de forma exponencial su participación en el mercado global de semillas, principalmente por medio de la compra de otras empresas. No en vano, el 55% de los ingresos de la empresa entre 2005 y 2007, más de 3,000 millones de dólares, se destinaron a nuevas adquisiciones.

La ampliación de su red de distribución a través de estas compras le ha registrado importantes beneficios y le ha abierto la puerta a mercados de todo el mundo. Según Figueroa esto es, de hecho, un aspecto fundamental en el sector: "Ahora vender semillas no depende de precios, sino de abastecimiento. Implica logística internacional. Tener la semilla lista en el lugar donde se precisa", asegura.

Por su parte, Carlos Corzo, responsable de ventas para Pioneer en Centroamérica, asegura que "es muy prematuro decir qué va a pasar y seguiremos trabajando como hasta ahora. Lo más importante en biotecnología es la calidad de la base genética que tengas. El acceso al mercado al final lo marca la preferencia de los usuarios".

Récord de ganancias

La subida mundial del precio de los alimentos se tradujo para Monsanto en un tercer trimestre fiscal de ganancias récord. La empresa aumentó su superávit un 42 por ciento, llegando hasta 811 millones de dólares; mientras la facturación se elevó casi un 25 por ciento, alcanzando los 3 mil 600 millones de dólares.

El negocio del maíz transgénico funcionó especialmente bien para Monsanto en Europa y África. En Estados Unidos la compañía se benefició sobre todo de una fuerte demanda de semillas de soya y maíz, que se encuentran a precios récord y de algodón.

Con una ganancia por acción de 1.45 dólares (frente a los 1.03 del mismo periodo del año anterior), Monsanto superó las previsiones de los analistas.

Mejoró su pronóstico para el ejercicio que termina el 31 de agosto por cuarta vez en los últimos meses: el beneficio por acción se situaría ahora en 3.63 dólares, en lugar de los $3.48 que se calculaban hasta ahora.