Investigan mercado de harinas

» Competencia y la Defensoría del Consumidor evaluarán mercado

Los panaderos informaron que en el mercado existen harinas de trigo importadas, como la Reina del Istmo, un producto guatemalteco cuyo precio es un poco más módico.FOTO EDH / ARCHIVO

La Superintendencia de Competencia (SC) informó ayer que desarrollará una evaluación de las condiciones de competencia en que funciona el mercado de las harinas de trigo y de maíz del país, debido a las constantes denuncias del sector panadero.

"Los mercados de las harinas de trigo y maíz presentan estructuras concentradas. En adición, los precios han sufrido incrementos importantes, a lo largo de 2006 y 2007, afectados principalmente por el aumento de materias primas en el mercado internacional", expresó Celina Escolán Suay, Superintendenta de Competencia.

La cadena de harina de trigo comprende un conjunto de eslabones que van desde la producción de materia prima hasta la venta de productos terminados al consumidor final. En el caso de El Salvador, la producción de trigo es prácticamente nula y por lo tanto la materia prima es totalmente importada, explicó la SC.

El mercado local está compuesto por dos productoras y comercializadoras: Molinos de El Salvador (Molsa) y Harisa.

La Defensoría del Consumidor no se quedó atrás. Ayer la presidenta de la Defensoría, Evelyn Jacir de Lovo, giró una orden a la oficina de verificación para que inicie un procedimiento de investigación de precios y acaparamiento.

Ayer mismo la oficina estatal realizó las primeras llamadas telefónicas para gestionar reuniones con representantes de ambas empresas, informaron voceros.

Para el sector panadero dichas empresas tienen monopolizado el mercado, el cual aseguran que se pone de acuerdo para subir constantemente los precios de los diferentes productos a base de harina de trigo.

Algunos consideran que ni el combustible sube tanto como la harina. "En cuestión de seis meses ha subido un 40 por ciento", asegura Wilmer Perla, un panificador de San Miguel.

Nelson Calderón, presidente de la Asociación de Panificadores Independientes, un gremio que ha surgido para enfrentar las problemáticas del sector, afirmó que hace un año el precio de la harina fuerte era de 24 dólares el quintal, ahora ronda los 45.50 dólares (precios con IVA).

Para colmo, el precio de las grasas también se ha elevado considerablemente. En enero la caja costaba 30 dólares y ahora cuesta 38 dólares. Otros insumos como los huevos y la leche igual han registrado aumentos, aunque en menor escala.

Sandra Alemán, gerente de mercadeo y ventas de Harisa, explicó que el comportamiento de los precios de los cereales en los mercados internacionales afectan la industria molinera del país, y por ende, a la panificación. Por ello, en diciembre, el precio de la bolsa de 50 libras subió 1.95 y 1.65 dólares, (IVA incluido), en la harina fuerte y suave, respectivamente.

¿Por qué sube?

Alemán detalló que entre los principales problemas que enfrenta la industria a nivel mundial están los bajos inventarios de harina de trigo debido al clima y a la demanda de China, los precios del petróleo, la escasez de barcos para trasladar el producto de una región a otra y el alto costo de los fletes, entre otros.

Los trigos fuertes que se utilizan para la elaboración del pan francés son los que han sufrido mayor impacto, dijo Alemán.

Como una opción a la situación que enfrenta el sector debido al incremento de los precios del trigo Harisa lanzó este fin de semana un nuevo producto: la harina tipo fuerte Famosa, hecha con variedades de trigo, la cual representa la opción más económica en el mercado.

El producto cuesta 19.80 dólares, la bolsa de 50 libras, mientras que la original vale 22.50 dólares (precios con IVA). El ahorro es de 2.70 dólares.

Ricardo Wilfredo Quijano, panadero desde hace 14 años, aseguró que ya usa la harina alternativa de Harisa y que por la compra de 70 bolsas que compra semanalmente se ahorrará 140 dólares.