Este año hubo 15 casos

Paludismo está bajo control, pero riesgo de infectarse es latente

» Ahuachapán, Usulután, Sonsonate y La Paz registran casos positivos. Guatemala y Honduras tiene un mayor problema

Elías Antonio Baños busca la presencia de larvas del zancudo Anopheles en el Lago Ilopango, en el criadero La Tulera, Cantón San José Changallo.FOTO EDH / franklin zelaya

El dengue, el rotavirus, la influenza A H1N1 y recientemente la leptospirosis y el cólera son algunas de las enfermedades de vigilancia epidemiológica que más acaparan la atención, pero hay otras como la malaria o paludismo de la que ya muy poco se habla en el país, aunque el riesgo de infectarse aún está presente.

La transmisión se da sobre todo en la zona costera, en los alrededores de los lagos, ríos y esteros de agua dulce, este es el hábitat del zancudo Anopheles quien es el portador del parásito.

La malaria es una patología que se manifiesta con fiebre e intensos dolores de cabeza, esto sucede cuando el parásito entre al organismo a través de la picadura del mosquito.

En lo que va del año se han registrado 15 casos confirmados, diez de ellos son autóctonos y el resto importados, expresó Óscar Sorto, técnico de epidemiología del Ministerio de Salud.

En este momento, entre las áreas de mayor riesgo se encuentra Ahuachapán, Usulután, Sonsonate y La Paz porque es ahí donde se diagnosticaron los pacientes con paludismo, un buen porcentaje fue en Ahuachapán.

Sí comparamos las cifras con diez, 15 ó 20 años atrás, se identifica una reducción significativa de la enfermedad; incluso El Salvador es una de las naciones con más posibilidades de erradicar la enfermedad, al igual que Costa Rica, Argentina y México.

De acuerdo a datos de Salud, en 1985 en el país se detectaron 26 mil casos positivos, en 1990 bajaron a 9,820, en el 2000 fueron 753 y el año pasado una veintena.

Sin embargo, los esfuerzos por evitar un brote no se han detenido porque existe presencia del vector (el zancudo) que transmite el parásito, además porque la región de las Américas presenta un elevado número de pacientes diagnosticados.

El Salvador está rodeado de naciones donde la enfermedad está en la fase de control, es decir, que hay transmisión activa de casos, sin embargo nuestro país está en la de preeliminación, una etapa en la que hay casos autóctonos y una buena parte son importados.

En el país, este año se detectaron dos de Guatemala, uno de Honduras y otro de Haití.

Hasta agosto, Honduras registró más de tres mil paciente, a inicios del mes Guatemala tenía cuatro mil y Costa Rica casi cien.

Esta situación hacen que el país esté en riesgo de que los casos se eleven, además porque hay transmisión del parásito y casos autóctonos. En 2006, en Ilopango se presentó el último brote reportado por las autoridades, el cual fue controlado.

Las acciones para evitar el aparecimiento de infectados se mantienen a lo largo de las décadas . existen más de tres mil colaboradores voluntarios que realizan aun trabajo de vigilancia en las áreas donde residen para identificar personas febriles y tomarles una muestra de sangre.

Por su parte, personal del Ministerio de Salud visita con frecuencia las áreas de riesgo para matar las larvas del zancudo y fumigar.

Elías Baños manifestó que cada 15 días van al Lago de Ilopango a medir el índice de larvas y a realizar acciones de control para evitar que el zancudo se reproduzca. y transmita el parásito.