Alfabetizar adultos, un plan sin presupuesto

Los responsables del programa de Alfabetización de Adultos del Ministerio de Educación explican que hay círculos funcionando en San Salvador y Santa Ana, pero aún falta abrir otros que tienen previstos en varios puntos del país. La falta de financiamiento opaca el alcance de las metas de reducción del analfabetismo, por lo que sus cartas son el voluntariado y los cooperantes

Educación prevé que el apoyo de voluntarias ayude a llevar hasta cero el índice de personas que no leen ni escriben. En el futuro incluirá a los ciegos. FOTOs EDH / marvin recinos

¿Logrará el país la meta de reducir el analfabetismo? En este momento el optimismo de los encargados del Programa de Alfabetización del Ministerio de Educación (Mined) choca de frente con una realidad: la falta de financiamiento del gobierno. Así las esperanzas de ejecutarlo, ahora más que nunca, dependen del apoyo de otros sectores de la sociedad y cooperantes.

Para el especialista en Educación, Felipe Rivas, la lógica indica que a este programa no se le ha dado la prioridad que las autoridades del ramo previeron. Esto muy a pesar de las expectativas que los responsables del Programa de Alfabetización del Ministerio tienen en cuanto que en 2011 puedan tener más suerte con los fondos que les asigne.

La visión de Rivas está apoyada en lo que el Plan Quinquenal del Presidente de la República, Mauricio Funes, establece para el reto de la educación de adultos, lo cual en el documento no excede un párrafo.

En cinco años el Ejecutivo - según cifras del Plan - marcó una inversión de $50 millones para este rubro. De ellos sólo tres estaban en gestión, mientras el resto, $47 millones, está en calidad de "brecha".

Con todo esto la jefa del programa, Angélica Paniagua, trata de hacer malabares. Hace dos semanas afirmó que este mes es decisivo para lanzar el Plan de Alfabetización. Con este buscan reducir la tasa de analfabetas, que según el Censo de Población 2007 es de 17.97% entre personas de 15 años y más.

"Ya tenemos todo el personal, tanto coordinadores como promotores, trabajando en los 14 departamentos (...) y tenemos capacitados a esta fecha 5,768 personas voluntarias", explicó. Sin embargo, las capacitaciones de voluntarios aún no finalizan.

Al final de año, Educación espera contar con más de 14 mil voluntarios en tareas de alfabetizar y 70,770 adultos beneficiados. Esa cifra sólo dista en 770 de la que se ha manejado en años anteriores.

Los departamentos que antes de julio ya tenían funcionando círculos de alfabetización son: Santa Ana (306) y San Salvador (300). "En el resto del país la meta es iniciar en el mes de julio", dijo la funcionaria, al tiempo de reconocer que tienen que acelerar porque "ya no nos queda más tiempo para terminar el año".

El censo de personas analfabetas, que es otro de los componentes del Plan de Alfabetización del Mined, aún no culmina. "Lo más seguro es que lo terminemos el mes de agosto o septiembre, como máximo", dijo Paniagua. Con esto buscan corroborar datos del Censo de Población.

Paniagua dijo que para 2010 al proyecto le asignaron dos millones 400 mil dólares, con la idea de que iban a tener un refuerzo presupuestario que les permitiría llegar a ocho millones. "Pero a esta fecha, el refuerzo creo que no va a ser posible", lamentó.

Con este panorama la única vía que el Mined tiene para disponer de fondos es la gestión internacional. La cooperación de Luxemburgo se hará sentir en varios municipios pobres del oriente del país. La Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) hace lo propio en Chalatenango, San Salvador y La Unión. La Unicef también le apoya.

Tras reconocer que lo asignado no alcanza, Paniagua expresó que en este sentido también les favorece el auxilio de algunas universidades, iglesias y alcaldías.

El área de alfabetización que más fondos absorbe es el de personal. Incluye 14 coordinadores departamentales y 336 promotores contratados para impulsar el esfuerzo.

"Ahorita no tengo actualizado cuánto es el monto. Más o menos un millón se va en personal para todo el año. El resto para materiales y capacitación", explicó Paniagua.

Además de observar el financiamiento. Felipe Rivas advierte que si realmente se quiere combatir el analfabetismo se tienen que enfocar esfuerzos en asegurar que todos los niños asistan a la escuela, hasta alcanzar un alto nivel de escolaridad. Esto evitará que se generen nuevos analfabetas.

Rivas sugiere tener cuidado con los esfuerzos para alfabetizar. Trae a colación que hay países de América Latina que han invertido mucho para que su población aprenda lo que en Educación se conoce como "código básico" (leer y escribir), pero luego de seis meses las personas olvidan y vuelven a su condición de analfabetas.

Esa situación tiene que ver con la forma en que el programa de alfabetización se desarrolle, el método, así como el contexto en que se impulse. "Aquí no se está trabajando con miras a tener una sociedad letrada, porque eso implica invertir en bibliotecas, en materiales, ambientes educativos y abordar otros contextos de la población analfabeta y eso no se está haciendo", señaló.

Paniagua asegura que persiguen elevar escolaridad. Con todo y la voluntad que muestra no descarta que, debido a la falta de fondos, pueda haber inconvenientes en la meta de cubrir a grupos de adultos que ya dominan lectura y escritura y les corresponde ir al segundo nivel. Según indicó, son 35 mil personas. Hoy esa continuidad es cubierta con voluntariado de ONG, alcaldías y cerca de tres universidades.

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