Afectados por la tormenta Ida

San Vicente espera viviendas

» La mayoría de las casas temporales está terminada en Verapaz y se entregará a inicios de mayo. No ocurre lo mismo en el resto de San Vicente donde aún están en construcción más de 200

En los campamentos de Verapaz viven desde hace meses las familias que esperan una vivienda. Más de 60 reciben a diario ayudas para subsistir.FOTO EDH / leonardo gonzalez

Cinco meses después del desastre ocasionado por la tormenta Ida, algunas casas siguen en el mismo estado, como testimonio del desastre humano. Allí donde la presencia del volcán Chinchontepec resulta tan próxima, exhibiendo sus grietas y deslaves, vivir tan cerca es una amenaza permanente. Los anteriores asentamientos nunca más serán habitados y se prohibirá la construcción de nuevas viviendas.

La prohibición es una alternativa para disminuir el número de personas en situaciones de máximo riesgo y para que no vuelvan a instalarse donde ocurrió el desastre. Para evitarlo se les desplaza, proporcionándoles viviendas temporales que a largo plazo deberán ser permanentes para reunir condiciones y garantías de bienestar y sostenibilidad.

A la espera de un hogar definitivo, las construcciones temporales están todavía en ejecución. En zonas como Verapaz, todo marcha según el plan previsto. En el resto de San Vicente, a las puertas del invierno, todavía no hay casas terminadas. En todo el departamento se esperan construir unas 400 viviendas, la mitad de ellas en la cabecera. De esa cantidad, menos de la mitad, 183 para ser exactos, están acabadas.

La mayoría corresponde a Verapaz donde 163 están listas. La otra cara de la moneda es la cabecera departamental y otros municipios. Así, en Apastepeque se construyen 30, en Tepetitán, 20, y 12 en San Cayetano Ixtepeque. Según el Viceministerio de Vivienda, el resto estaría lista para finales de mayo.

El titular de esa cartera, Edín Martínez, explica que el objetivo no puede ser más claro: "vamos a hacer casas para toda la vida". Los materiales de las viviendas temporales se utilizarán para las permanentes y el plazo máximo de entrega que se fija el gobierno es de un año.

Las casas de Verapaz son viviendas de 30 metros cuadrados, hechas de lámina y cemento, materiales que serán reutilizados para las permanentes. También disponen de servicios básicos y baños comunes. La mano de obra ha sido contratada, aunque la mayoría la ponen los propios damnificados que se han organizado en 13 grupos y trabajan en turnos de 7:00 de la mañana a 12:00 del mediodía con una hora de descanso y luego hasta las 4:00 de la tarde.

Algunos de ellos, los que trabajan en las nuevas casas, se muestran contentos y satisfechos. Como Sandra Lisbeth Rodríguez Alfaro, que asegura que muchos vecinos ya están cansados del albergue. Aunque todavía no saben muy bien por qué han elegido ese terreno, "la única diferencia es que el terreno es un poco más alto y si el agua pasara por aquí quizás no nos llevará", expresó Blanca Rubio Monterroso, afectada de Verapaz.

En San Vicente, según afirma el alcalde, Medardo Hernández, "las zonas del volcán y del río todavía están en alto riesgo y estamos preocupados por ver cómo ayudar a esta gente. También por la falta de presupuesto; nosotros, como alcaldía, no estamos preparados. Se lo estamos pidiendo al Gobierno central y esperamos que nos ayuden". Los mayores riesgos son el cauce del río que podría desviarse y también "nos preocupan las casas de las personas que viven en zonas de riesgo". Estas nuevas colonias de viviendas temporales están divididas en cuatro asentamientos, aún se están construyendo y albergarían a más de 330 personas. El más importante es en Dos Quebradas donde se levantan 133 viviendas. Otras 78 en el asentamiento "Las Rosas". Esperarían que estén concluidas la próxima semana.

Las lluvias de noviembre del año pasado afectaron especialmente a la zona de San Vicente, con terribles consecuencias para los habitantes de las zonas próximas al volcán de Chichontepec. Los municipios de Guadalupe, Tepetitán, San Cayetano Istepeque y Apastepeque también se vieron afectados. En total murieron unas 200 personas y el 40 por ciento de la población resultó damnificada.

El Salvador presenta muchos riesgos de habitabilidad por sus condiciones geológicas especiales, lo que supone una debilidad para la planificación territorial, como explican los expertos de la organización Geólogos del Mundo. En el país hay muchas áreas identificadas como peligrosas durante la estación lluviosa. "Toda la cadena volcánica, la zona norte que tiene graves problemas de movimientos de ladera y donde hay una gran deforestación por la erosión, también las zonas bajas donde desembocan los grandes ríos del país y que son puntos de desbordamiento, donde se producen pérdidas y daños como en el Bajo Lempa", explica el geólogo Jesús Barrio.

Algunas zonas son evaluadas para hacer mapas de riesgo y establecer asentamientos seguros en el futuro. Según el ministro de Medio Ambiente, Herman Rosa Chávez, en San Vicente, "el proceso está muy avanzado, se han emitido directrices ambientales y ya hay un mapa donde se declara una zona de no habitabilidad". Aún hay que esperar a que estén finalizados los estudios y puedan ser publicados de forma oficial. Respecto a las viviendas, "se ha asegurado que sean terrenos que exijan un mínimo de intervención en cuanto a las obras de mitigación. No queremos sacar a la gente de un problema para que dentro de unos años se encuentre en la misma situación", expresó el ministro.

Uno de los problemas detectados en las proximidades del volcán de San Vicente es que después de cinco meses el MOP aún no se había acercado a la zona aunque sí había pedido un listado de las quebradas para hacer limpieza.

Según Santiago Crespín, delegado departamental de San Vicente, esta medida ya debería haberse aplicado. "Aquí ya está lloviendo fuerte y al menos que cuando llegue el invierno no estén llenas de basura las quebradas. Esta semana se anunció el comienzo de las obras para final de mes.

Según Antonio Hernández, alcalde Verapaz, "estamos atrasados, aunque aún quedan 20 días para trabajar en la zona. Fue un largo proceso". De hecho, la Quebradona, una de las quebradas que representan más riesgo, empezaría a limpiarse en los próximos días, casi con el inicio de la temporada del invierno.

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