Universidad de Bolonia apoyará programa de educación inclusiva

» Los docentes de escuelas especiales entran esta semana a un proceso de formación de la pedagogía inclusiva

Luigi Guerra, decano de la Universidad de Bolonia (izq.), dialoga con el Viceministro Eduardo Badía.FOTO EDH / douglas urquilla

Un equipo de docentes de la Universidad de Bolonia, Italia, se reunió el viernes con el viceministro de Educación, Eduardo Badía Serra, para abordar el diseño del Programa de Educación Inclusiva, presentado por el Ministerio de Educación (Mined) hace tres semanas en el Centro Escolar República de Haití, en Sonsonate.

"Con la visita de ellos lo que estamos haciendo es planear las diferentes estrategias y acciones que se van a realizar, comenzar con la formación de los docentes", afirmó el viceministro del ramo sobre el programa que forma parte del Plan Social Educativo Vamos a la Escuela.

A partir de mañana, seis docentes más del centro universitario empezarán un proceso de capacitación de profesores y asesores pedagógicos locales. El esfuerzo de instrucción durará dos semanas. Posteriormente será manejado a distancia.

Badía Serra dijo que tienen identificadas cerca de 130 escuelas públicas de educación especial, donde atienden a estudiantes con discapacidades físicas y psíquicas, que pasarán al modelo de formación inclusiva, que es una parte del concepto de la Escuela de Tiempo Completo.

El programa iniciará como piloto a nivel nacional. La idea es replicar el modelo que, con ayuda de la cooperación italiana, funciona en la Escuela República de Haití desde la anterior gestión.

Italia tiene 30 años de experiencia en cuanto a la aplicación de esta idea pedagógica cultural. La mayoría de centros educativos de esa nación trabaja bajo esa línea de formación, que ha cobrado interés entre la comunidad docente sonsonateca.

Luigi Guerra, decano de la Facultad de Ciencias de la Formación de la Universidad de Bolonia, afirmó que "la escuela inclusiva nace para garantizar a todos y todas su desarrollo, pero en especial para garantizar a aquellos que tienen dificultades físicas para la educación".

Guerra detalló que este tipo de instituciones educativas también ayuda a llevar educación sobre diferencias de género, ubicación geográfica y el trabajo de los padres es un elemento que fortalece el desarrollo máximo de las capacidades de los alumnos.

El especialista afirmó que la educación inclusiva, como parte de la Escuela de Tiempo Pleno, no se trata de hacer una expansión del tiempo de clases, sino de propiciar que el alumno se involucre en actividades extra curriculares, que sus padres y la comunidad participen también.

"La escuela tradicionalmente se dedicaba a entregar cultura a los niños, pero la escuela del futuro no se puede limitar a esa función", expresó el especialista italiano ante el hecho de que cada tres años el conocimiento se duplica y en ese contexto es difícil imaginar que la escuela continúe sólo como un transmisor de conocimientos.

Para el decano es importante que los educandos puedan poner sus ojos, imaginación y creatividad en los proceso de cultura y ser constructores de la misma. De allí que parte de la formación de los escolares se da a través de talleres, trabajo grupal, trabajo formativo fuera de la escuela que conlleva visitas orientadas a bibliotecas y centros culturales.

Según Luigi Guerra, en la escuela inclusiva, los docentes necesitan poner en práctica diferentes competencias para que los escolares avancen por sobre las diferencias.