El SNET advierte de fuertes vientos y temperaturas de hasta 5 grados

Habitantes de zonas marginales y de zonas montañosas, además de quienes anoche todavía durmieron en tiendas de campaña porque las lluvias del 7 y 8 de noviembre los dejaron sin vivienda, serán los más vulnerables ante el frente frío que entrará hoy por la noche a El Salvador.

El Servicio Nacional de Estudios Territoriales (SNET) advirtió ayer que una cuña anticiclónica provocará que la intensidad de los vientos tienda a aumentar. Pasando de 30 a 50 kilómetros por hora anoche hasta 50 y 75 kilómetros por hora durante el domingo y la madrugada del lunes.

Además de las ráfagas de viento, se experimentará una considerable baja de temperaturas, la que el lunes y el martes podrían llegar hasta los 6 grados centígrados.

Técnicos del SNET compararon esta previsión con la ocurrida los días 3 y 4 de enero de 2008, que dejaron un saldo de tres personas fallecidas, 323 viviendas destruidas y miles de dólares en pérdidas para la caficultura y la pesca.

Por ello, pidieron a la población mantenerse informada, abrigar a niños y adultos mayores, y mantenerse lejos de árboles, vallas publicitarias y estructuras frágiles ante los vientos.

Cuestionado sobre las condiciones en las que pernoctarán las familias que perdieron sus viviendas en Verapaz, el alcalde José Antonio Hernández indicó que ya había sido notificado sobre la baja de temperaturas que se registrará desde el lunes.

"Nosotros tenemos una reunión mañana temprano, porque lo más fuerte (del frente frío) llega para el domingo o lunes", dijo Hernández.

En su municipio, decenas de personas perdieron todo lo que tenía a raíz de las lluvias del 7 y 8 de noviembre.

Esta mañana, Hernández se comunicará con el director de Protección Civil para evaluar si las condiciones climáticas requieren trasladar a los damnificados a un albergue cerrado, muy probablemente, un centro escolar. "En el albergue hay colchonetas, sábanas... Habría que evaluar si será tan frío como para no aguantar", consideró.

Hasta anoche, 250 damnificados todavía intentarían dormir en 74 tiendas de campaña.