Prácticamente, ocho de cada diez estudiantes reprobó el examen. Obtuvieron una nota inferior a cinco en una prueba de cien preguntas, 25 por cada una de las cuatro materias básicas.
La prueba, en cuanto al formato, es similar a la Paes y después de ésta es el examen más numeroso. De igual forma, puede considerarse un indicador de la calidad de los conocimientos de aquellos que aspiran a entrar a la universidad.
El promedio alcanzado es apenas de 3.9 sobre 10, el más bajo de la presente década, y nueve décimas menos que el del año anterior (4.8).
Apenas 2,669 superaron el listón del cinco que les valió una plaza directa en la institución de educación superior; el resto, casi 21 mil, cayó por debajo de esa nota y tendrá que esperar un nuevo examen, previo curso propedéutico. Al final, la UES registra 14 mil jóvenes lo que van a seguir el proceso; el resto desistió.
"Para nosotros es preocupante la tendencia. Nos marca un franco descenso del rendimiento académico de los aspirantes. Nuestro examen, a diferencia de la Paes, mide las competencias cognitivas de análisis y cultura general que debe tener alguien para entrar a la UES. La Paes mide qué tanto asimilaron los conocimientos que ellos imparten", valoró Miguel Ángel Pérez, vicerrector académico de la UES.
El perfil de la prueba incluye conocimientos medios en matemática -álgebra, trigonometría, geometría-, entre otros, que es lo que más cuesta a los alumnos. La teoría dice que los aspirantes a estudiar una ingeniería o ciencias obtienen mejores notas en esta materia; es cierto aunque el promedio deja bastante que desear. Aunque este apartado todavía está por analizar, en 2007, los aspirantes a estudiar una Licenciatura en Matemática y el Profesorado en Matemática obtuvieron un tres raspado en esa materia, muy lejos del aprobado.
Joaquín Samayoa, especialista en administración escolar y educación para el desarrollo, considera que hay dos factores que condicionan los resultados del examen de aspirante. "Se puede atribuir en parte a la poca preparación de los estudiantes, pero también a las deficiencias de la prueba y sus requerimientos técnicos", opinó el experto.
El examen de la UES es un filtro necesario debido a la demanda. En total serán 9,500 los que ingresen para 2010.
César Augusto Calderón, rector de la Universidad Salvadoreña Alberto Masferrer (USAM), se refiere a su experiencia. "El examen de admisión se hace después del curso pre universitario y siempre tiene mejores notas quienes vienen de San Salvador y de las cabeceras. Se elige en base a la capacidad de análisis, de abstracción y concentración del alumnos, de sus habilidades y competencias básicas", resaltó Calderón sin aportar el promedio que arroja el proceso de selección.
Los datos de la administración académica de las UES indican que el 65% de los aspirantes es de áreas urbanas, sobre todo de San Salvador; Santa Ana y San Miguel. Como sucede en la Paes, las notas bajan a medida que los alumnos viven alejados de los centros urbanos. "Notamos que hay que fortalecer los procesos educativos para revertir la marginación y el empobrecimiento. Vienen de escuelas donde llega deficiente la educación, tienen pocos niveles de nutrición, mayores problemas de pobreza y menos acceso a la educación", apuntó el funcionario de la UES.
En los promedios de aspirantes por facultades, las diferencias son mínimas. En la de Ciencias Económicas, donde los alumnos se deciden por carreras como la Licenciatura en Economía, Contaduría Pública, Administración de Empresas o Mercadeo Internacional, el promedio es 4.2, tres décimas arriba de la media. El puntaje mínimo fue de seis respuestas acertadas de cien; el máximo, 72. El promedio de Ciencias Naturales y Matemática fue 4.3 en tanto que para Ciencias y Humanidades, con las 20 licenciaturas, la media fue 3.6.
La UES aún analiza los resultados individuales para determinar el conocimiento y debilidades por áreas. Es decir, habrá una nueva tabla para establecer el desempeño en cada asignatura y por cada una de las facultades.
Las autoridades universitarias creen que los resultados de los alumnos que han terminado la educación media deben analizarse en función del plan de estudios de ese nivel. "Ahorita, lo que estamos viendo son los resultados del programa educativo del anterior gobierno, no del nuevo. ¿Entonces hacia qué iban destinados esos objetivos educativos? A que ese estudiante sea obrero de maquila o a que siga su formación", matizó el vicerrector.