Su caso se suma a los otros que ahora son analizados en el Tribunal del Servicio Civil, una instancia de la que espera una respuesta favorable a su petición: restitución del cargo y pago de tres meses de salarios desde que fue cesado.
"Cuando el gerente de Recursos Humanos me dijo un 24 de junio que renunciara y me negué porque no había ninguna razón para hacerlo, le pedí una carta de despido y tampoco me la dio, entonces le dije que no dejaría de acudir a mi trabajo porque de lo contrario iba a caer en abandono de labores", recuerda.
Desde el 25 de junio al 1 de julio siguió llegando al trabajo y marcó tarjeta de asistencia. Lo motivó el hecho de que le explicaran que si no renunciaba se le daba por despedido, que a partir del 1 de julio ya no aparecería su nombre en planilla de pagos y que tenía que devolver el pago de los últimos cinco días del salario de junio que ya le habían cancelado.
Por eso siguió llegando hasta que un día no lo dejaron pasar del portón.
"Nunca llegó un despido por escrito, nos quedamos en el aire y por eso acudimos a los tribunales. Como yo hay muchos otros casos", dice el ex técnico del VMT, quien espera se le haga justicia.