Julio Armero, director de Vigilancia de la Salud, informó ayer que la institución realiza una evaluación de cada caso y del laboratorio donde se produce la vacuna para determinar si tiene las condiciones de almacenamiento y transporte del producto.
La OPS también revisará las estadísticas de casos de rabia, la cobertura de la vacuna, los lotes de las dosis que se han aplicado; además auditará los expedientes de aquellos pacientes que han presentado algún tipo de reacción adversa.
Armero comentó que en un mes podrían tener los resultados.
En un año, el Hospital Rosales ha atendido a seis pacientes que habían quedado con parálisis poco después de haberse aplicado la vacuna contra la rabia. En el Bloom, una menor permanece en la UCI.
Armero aclaró que están indagando otras posibles causas. En los adultos, el único nexo común encontrado es la dosis de vacuna; en cambio, la niña padeció previamente una infección respiratoria. "Se ha revisado cada uno de los expedientes, los establecimientos que las aplicaron, pero son lotes, periodos y lugares diferentes", agregó.
Por lo pronto se está haciendo la gestión para comprar otro tipo de fármaco antirrábico. Para humanos se requerirían 45 mil dosis a un costo de $540 mil. La vacuna actual se mantendría para las campañas en animales.