Proyección de Naciones Unidas

Metas educativas pasan por invertir el 5% del PIB en 2012

» Informe de Educación y la Unesco indica que el gasto en la enseñanza pública debe alcanzar los $1,601 millones en tres años, más del doble del presupuesto actual y dos puntos más con relación al PIB, hoy del 3%

Vilma Roque, docente del C.E. República del Perú, se dirige a los alumnos de tercer grado. El mal estado de los pupitres es evidente.FOTO EDH / ARCHIVO

Cumplir los Objetivos del Milenio (ODM) en materia de enseñanza y los retos del plan educativo 2021 pasa, ineludiblemente, por un incremento sustancial del gasto público en educación. Un estudio de Naciones Unidas en colaboración con el Ministerio de Educación así lo reseña: El Salvador debe invertir el cinco por ciento del PIB (Producto Interno Bruto) para 2012 si quiere hacer frente a los desafíos.

La nueva tarea va a caer sobre las espaldas del Presidente electo, Mauricio Funes. Una labor que se antoja titánica dada la coyuntura actual y, también, en buena medida por el trabajo que no se ha hecho en las administraciones anteriores. Si bien nadie duda del incremento constante que ha habido en los últimos años al presupuesto educativo, lo cierto es que éste ha sido insuficiente, de acuerdo con las metas trazadas en 2005 y plasmadas en el mencionado plan, el eje de las políticas a largo plazo como lo indica su nombre 2021.

En los últimos ocho años, el gasto público se ha duplicado en términos absolutos, pero en relación con el PIB se mantiene con pocas variaciones desde 2001. Así, por ejemplo, en 2000, el presupuesto era $315 millones lo que representaba un 2.4% del PIB de ese año. Cuatro años después, el gasto público educativo fue $463 millones, un 2.9 del PIB de 2004. En 2009, el presupuesto de $634 millones representaba un porcentaje similar, 3.09, para un PIB estimado en $20,500 millones.

El documento "Requerimientos Financieros para el Logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio Educativos y de las Metas del Plan Nacional de Educación 2021" proyecta que el gasto público debe alcanzar los $1,601 millones -algo más del doble que el actual- en 2012 para hacer honor a las metas que dan nombre al informe. En relación al PIB, significa un 5.1%. La proyección, que también sugiere mantener ese porcentaje del PIB para la enseñanza en los años siguientes hasta 2021, se realizó con el modelo Simulación de Políticas y Estrategias educacionales (EPSSim, por sus siglas en Inglés). La herramienta se utiliza para orientar el diseño de políticas encaminadas a aumentar la inversión y aprovechar los recursos al máximo.

José Luis Guzmán, viceministro de Educación, destaca el esfuerzo realizado en el quinquenio, si bien reconoce la falta de recursos en general, porque el país recauda por debajo del promedio de América Latina. Con respecto al porcentaje manejado en el estudio, el funcionario indica que todo va en relación con el crecimiento de la economía. Si, como se prevé, el crecimiento de este año es nulo, el presupuesto actual en educación rondará el 3.4%. Dicho de otra manera: si el PIB no crece, un leve aumento del gasto educativo, por pequeño que sea, representa un aumento con relación al PIB.

El problema estriba, según analistas consultados, en que cuando el país ha venido creciendo entre un 3 y 4 por ciento, el gasto educativo no ha dado ese salto en inversión y, más bien, se ha mantenido estacando con relación al PIB.

Hoy, uno de cada cinco dólares del presupuesto del Estado va para la educación. "A la altura del 2021, los recursos asignados a educación tendrían que alcanzar un monto equivalente a la tercera parte del presupuesto estatal", indica el informe.

Los retos están a la vuelta de la esquina. El Objetivo Del Milenio (ODM) 2 se refiere a la tasa neta de matrícula en primaria (hoy del 97% y el reto es el 100%) y lograr que todos los niños que inician en primero terminen quinto. En la actualidad, uno de cada cinco deserta del sistema educativo en ese periodo. El plan 2021 también se plantea la meta de 11 años de escolaridad, algo que pasa por tener una cobertura plena en media, y elevar la tasa neta de parvularia al cien por ciento en 2021. Metas muy ambiciosas en un país donde la escolaridad promedio es de seis años y menos de la mitad de los niños entre cuatro y seis asiste a parvularia. En el otro extremo de la enseñanza, en media, casi dos de cada tres alumnos en edad de estudiar todavía quedan fuera del sistema educativo.

La Fundación Salvadoreña para el Desarrollo (Fusades) tiene otra lectura del gasto a largo plazo. Helga Cuéllar, especialista en educación, calcula que una inversión del orden del 5% del PIB debe alcanzarse en 2020. "Esto significa un aumento del 0.20 del PIB cada año. Creemos que es más factible tomando en cuenta las exigencias que hay en todas las áreas de desarrollo económico del país", apuntó Cuéllar. Fusades tampoco ve real alcanzar el 6.23 del PIB en 2021, meta propuesta en el plan 2021.