Los principales trastornos alimenticios

Anorexia y bulimia afectan a varones y mujeres adultas

» Los expertos lo califican como un problema que no respeta edad ni condición social

MANUEL NOVOA médico nutriólogo del hospital de Oncología del Seguro Social, imparte una charla sobre anorexia a estudiantes de la Universidad "Dr. José Matías Delgado".FOTOS EDH / LISSETTE MONTERROSA

Múltiples factores inciden en el incremento de casos de personas con trastornos alimenticios conocidos en el mundo de la medicina como anorexia y bulimia. Y aunque no existen estadísticas precisas en el país, por tratarse en muchas ocasiones de un problema oculto, nutriólogos y sicólogos dan fe del aumento de estas enfermedades que no respetan edad ni condición social.

Se tiende a asociar la anorexia con las mujeres, pero, en la actualidad, los hombres tampoco escapan de sufrir este trastorno alimenticio en algún momento de su vida, según indicó Manuel Novoa, médico nutriólogo del Hospital de Oncología del Seguro Social.

Novoa dice que se entiende por anorexia aquella mujer u hombre que deja de ingerir alimentos, come muy poco o no come. A eso se añade que se somete a una actividad física extrema. Es sumamente delgada o delgado y, en los casos extremos, luce una figura esquelética.

Quienes padecen bulimia usualmente tienen un peso adecuado; a veces pasan sin comer, pero cuando lo hacen es en exceso. Novoa lo califica como "atracones inmensos" seguidos por el uso de laxantes o el vómito inducido para mantener su peso.

¿Qué lleva a una persona a este tipo de trastornos? La sicóloga clínica Claralicia Martínez, quien también es colaboradora de la Asociación Estima, considera que aparte de la predisposición genética que tenga el paciente y de la presión que la sociedad misma ejerce a través de los medios de comunicación, en cuanto al modelo de persona ideal y de éxito (delgada), hay un factor detonante emocional que el individuo no puede o no quiere tolerar y cree encontrar en estos trastornos la solución a sus problemas.

"Si yo no como, vengo tan cansada que no siento, si yo me atraco (comer mucho), pienso como voy a eliminar esa comida que consumí, la distrae del problema original, ya no tienen sentimiento de eso. Lo que hacemos es sedar nuestros sentimientos ante un problema en particular", argumentó Martínez.

Estas conductas no sólo desmejoran la salud mental de las personas, la condición física sufre severos daños como consecuencia de los malos hábitos alimenticios.

"Involucra a todos los órganos vitales del organismo", expresó Novoa. Mencionó males que van desde la ausencia del ciclo menstrual por la pérdida de peso, ya que la poca grasa en el cuerpo impide una ovulación normal que también puede desencadenar en una osteoporosis prematura que las predispone a fracturas constantes.

Otras sintomatologías relacionadas con los trastornos citados son la alta incidencia de infecciones de vías urinarias, cálculos en los riñones, insuficiencia cardíaca y anemia. En esta última enfermedad el nivel de la sangre puede llegar a ser incompatible con la vida, causando la muerte.

Tanto Novoa como Martínez manifiestan que las personas que padecen estos problemas alimenticios sobresalen intelectualmente, pero cuando llegan a cuadros de anorexia altamente desarrollados se vuelven incapaces de tomar juicios adecuados.

Amén del alza de casos de anorexia y bulimia, los expertos revelan que ambas patologías ya no son sólo un problema de adolescentes. A las clínicas de Novoa y de Martínez llegan más mujeres en edad media cercanas a la menopausia, personas que ya son abuelos y aún casos más críticos atendidos por Martínez, de niños entre siete y nueve años.

Esta temática se abordó ayer en un foro realizado por la facultad de Agricultura e Investigación Agrícola, de la Universidad "Dr. José Matías Delgado".

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