Una joven quería cumplir el último deseo de su padre, quien acababa de fallecer.
El señor, originario de San Salvador, manifestó antes de morir su intención de donar su cuerpo para que los jóvenes que se forman como médicos pudieran aprender con sus tejidos y órganos.
Rafael Monterrosa, jefe del Departamento de Anatomía, manifestó que la mujer les explicó que su papá, quien murió de un paro cardíaco, había dejado una escritura donde constaba que donaba su cadáver.
Después de verificar la documentación legal, la institución se acercó al lugar donde estaba el fallecido para preparar el cuerpo y trasladarlo a las instalaciones de la universidad.
"Es de agradecerle al donante y a la familia. Esto es una novedad porque en el país no tenemos esa cultura, este donante tenía claro que la única manera como la ciencia avanza es con acciones como la que él hizo", añadió Monterrosa.
Hace un año y medio, el hombre elaboró la escritura pública en la que expresaba su deseo, respaldado por un abogado.
La iniciativa surgió luego que se enterara de las dificultades que tenían en el centro universitario para formar a los médicos.
Al departamento también llegó otro documento con la misma intención, pero, en este caso, el señor está vivo.
Una de las alternativas que las autoridades de la UES se habían planteado para solventar el problema era importar tres cadáveres de Nicaragua.
Varios meses después, el proceso para conseguir los permisos sanitarios para su traslado a El Salvador, vía terrestre, continúan.