Aporte al combate de las epidemias en Latinoamérica

» Infectólogo local colaboró en Brasil y Paraguay durante últimas epidemias de dengue

El médico infectólogo Ernesto Pleitez examina a un niño que ingresó al Bloom tras pasar cinco días con fiebre sin mejoría.FOTO EDH / RENÉ RODRIGUEZ

La epidemia de dengue que enfrentó El Salvador en 2000 cobró la vida de decenas de infantes, pero también obligó a los médicos salvadoreños a investigar y capacitarse para combatir adecuadamente una enfermedad que el entonces presidente Francisco Flores calificó como "un mal desconocido".

Desde hace algunos años, el jefe de infectología del Hospital Benjamín Bloom, Ernesto Benjamín Pleitez, es parte de un grupo de expertos a los que acude la Organización Panamericana de la Salud (OPS) cuando un país solicita apoyo para enfrentar una epidemia de dengue. Pleitez ha colaborado en el combate de esta enfermedades en países como Brasil, México y Paraguay.

Al preguntarle cuál es la diferencia entre una epidemia en el gran San Salvador y una epidemia en Río de Janeiro, Pleitez responde: "El dengue en megaciudades es diferente porque agota todos los recursos. Suponga que se va a hospitalizar el 6% de la población. ¡Imagínese el 6% de 10 millones!".

Por ello, Pleitez aclara que sus viajes como experto de la OPS no son precisamente paseos: "Trabajamos desde las 6 de la mañana hasta las 12 de la noche, 1 de la mañana". Lo último es escribir un informe confidencial que la OPS entrega a las autoridades locales.

Investigador

En noviembre de 2007, durante su participación en el Sexto Congreso Paraguayo de Infectología, Pleitez compartió una lección duramente aprendida en El Salvador: "Todos los casos de dengue son graves y el médico no tiene posibilidad de saber qué paciente se va a complicar. Por eso, el control debe ser cada 24 horas".

Esa es una de las conclusiones a las que llegó tras la investigación: "¿Por qué y cómo mueren los niños con dengue?". El trabajo realizado entre 1999 y el año 2000 por Pleitez, la especialista en anatomía patológica Ana Concepción Polanco, y el especialista en pediatría Erick Martínez, estuvo engavetado varios años hasta que a inicios de 2008 lo publicó la Revista Cubana de Medicina Tropical.

Pleitez considera esa investigación como "una fotografía" de lo que sucedió en El Salvador durante "su primera gran epidemia" de dengue hemorrágico. Los médicos hicieron un estudio clínico y patológico de 30 menores de edad fallecidos.

La investigación reveló que el momento más crítico del dengue es cuando la fiebre disminuye. Entonces el paciente corre el riesgo de caer en shock y se tiene de 30 a 60 minutos para reanimarlo. Pleitez asegura: "Eso realmente se ha aprendido".