El artículo 1 del decreto 655, del 1 de abril de 2005, da por sentado que las pupusas son el "plato nacional de El Salvador, en razón de su procedencia autóctona y aceptación popular, (y) con el propósito de festejar la pertenencia de este invento culinario, a la cultura del pueblo salvadoreño, declárese el segundo domingo del mes de noviembre de cada año Día nacional de las pupusas ".
El Consejo Nacional para la Cultura y el Arte (Concultura) ha organizado varias actividades para celebrar la fecha en varias casas de la cultura.
El acto principal se realiza en Cojutepeque, Cuscatlán.
La pupusa, cuyo nombre es de origen náhuat tiene dos acepciones etnolingüísticas: "púpu", que significa revuelto, y la partícula "tsa", que significa abultamiento; al traducirse quiere decir: abultamiento revuelto o revoltijo abultado.
La segunda acepción es "putsúua", que significa rellenar. En náhuat, cuando una partícula se repite, como el caso "puputsúua", que también de donde se deriva el nombre, se hace plural, es decir: rellenar más.