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Problema se agrava en últimos meses

Mareras de la Salvatrucha operan en Cárcel de Mujeres

» Un grupo de reclusas se encarga de ordenar y ejecutar varias golpizas contra internas de la mara 18. Un grupo de 20 están en las celdas de castigo

El Diario de Hoy Sábado, 22 de Enero de 2011

Aparentemente la Cárcel de Mujeres de Ilopango es un reclusorio que no presenta mayores problemas para las autoridades de Centros Penales, sin embargo, en los últimos meses una estructura de la mara Salvatrucha compuesta por varias mujeres mantiene el control del penal, según fuentes policiales y penitenciarias.

Debido a los últimos disturbios y altercados que protagonizaron las reclusas, las autoridades han mantenido en días recientes a una veintena de mujeres en las celdas de aislamiento o castigo.

En un principio las autoridades valoraron trasladarlas a otra cárcel de mujeres, pero la orden se estancó y aún permanecen en las bartolinas de aislamiento.

Los informantes detallaron que cerca de 215 mujeres pertenecen a la mara Salvatrucha y otro gran número tienen afinidad con las pandilleras.

Las fuentes penitenciarias agregaron que las mujeres fueron trasladadas a las referidas celdas durante un mes por los últimos disturbios que protagonizaron en diciembre y principios de enero.

Las internas ya cumplen cerca de dos semanas en las celdas de castigo y aún se desconoce cual será su futuro.

Se espera que permanezcan en las celdas por un tiempo de 30 días aproximadamente.

Se supo que las autoridades acusaron a las reclusas de ser las responsables de ordenar y protagonizar al menos 10 golpizas contra pandilleras de la mara 18 y otras internas comunes.

Las fuentes confirmaron que las golpizas fueron ordenadas porque las mareras desobedecieron "las reglas" que mantienen las pandilleras de la Salvatrucha en el centro.

"Ellas mandan a sus orejas (reas) para ver quién está en contra de ellas y quién las denuncia de sus delitos con las autoridades", dijo un empleado de centros penales que prefirió omitir su nombre por seguridad.

Las fuentes detallaron que "el grupo de las pandilleras de la mara 18 no sobrepasan las 20 mujeres y eso permite que las reclusas de la mara Salvatrucha mantengan el control sobre sus contrincantes, de lo contrario, se hubiera generado una reyerta entre las pandilleras", indicaron los informantes.

Fuentes policiales confirmaron que las mareras reciben órdenes de los reos del penal de Ciudad Barrios por medio de teléfonos celulares y de sus familiares. La mayoría de las internas tuvieron relaciones sentimentales con los presos de Ciudad Barrios antes de ser encarceladas.

Las fuentes aseguran que las pandilleras son visitadas por otros mareros y ahí aprovechan para planificar y organizar sus fechorías.

Extorsiones

Las fuentes policiales aseveran que las reclusas son las responsables de cometer un sin número de extorsiones en el interior de la cárcel, de las cuales ninguna es denunciada a las autoridades.

Los informantes detallaron que una de las víctimas de constantes extorsiones es una mujer que ha sido recluida en el penal recientemente acusada de estafa agravada.

La interna ha sido recluida en el penal en numerosas ocasiones por varios delitos, pero siempre se vio favorecida en la fase de juicio y quedó en libertad.

En una ocasión las reclusas exigieron a la mujer cerca de mil 500 dólares, de lo contrario le advirtieron que la matarían.

Los chantajes fueron realizados también a los parientes de la interna que llegaron a visitarla.

Además las internas de la mara Salvatrucha mantienen el control de la venta de droga en todo el penal.

Entre las drogas que distribuyen está la marihuana y pequeñas porciones de crack. La venta se ha propagado en los últimos meses, debido a la facilidad que existe para el ingreso de ilícitos.

Tráfico de celulares

La última requisa en el penal de mujeres que realizó la Unidad del Mantenimiento y del Orden (UMO) la primer semana de enero, donde se decomisó 17 celulares y otros objetos para telefonía, confirmó que en el penal hay un ingreso masivo de celulares.

Las fuentes detallaron que dentro del penal las mujeres pandilleras alquilan los celulares a 2 y 3 dólares el minuto.

Agregaron que un celular puede costar hasta 150 dólares adentro de la cárcel de mujeres y sus recargas son enviadas desde afuera del penal de parte de otros pandilleros o familiares.

También las mareras alquilan o venden a cinco dólares, las sillas que les entregan las autoridades del centro penal. Hay mareras que tienen hasta 10 o 15 sillas disponibles para alquilar.

Además los catres (camas) son vendidos hasta en 40 dólares, dependiendo en el sector donde quieran comprarlo.