2009: $7 millones en gasto

Drogas, alcohol y falta de prevención

» Los expertos recalcan que la prevención es vital. Los fondos, sin embargo, siguen siendo los mismos

la marihuana ocupa el primer lugar de consumo entre las drogas ilegales. Le sigue el crack. El alcohol y los cigarrillos son el primer tipo de droga que consumen los salvadoreños a temprana edad, según los expertos.FOTO EDH / ARCHIVO

De un país de tránsito a uno de consumo de drogas. Eso ha ocurrido en los últimos años con El Salvador, de acuerdo con el jefe del departamento toxicológico del ministerio de Justicia y Seguridad, Ricardo Cook.

"El paso de sustancias psicoactivas debe pagarse con algo y se está haciendo con la misma droga. Por otra parte, Estados Unidos ha bajado su consumo, pero la producción sigue siendo la misma. Entonces, la droga tiene que quedarse en donde sea", sostuvo Cook.

A pesar de la nueva dinámica, considerada pandemia, según expertos, los fondos que el Estado salvadoreño ha destinado para combatir la problemática no han variado entre 2006 y 2009.

Para la Comisión Nacional Antidrogas (CNA), en 2009 los fondos asignados para combatir problemas relacionados con las drogas sobrepasaron los siete millones de dólares, uno más que en 2008, mientras que en 2007 y 2006 el gasto osciló en un poco más de seis y cinco millones de dólares, respectivamente.

Los recursos económicos fueron distribuidos entre diferentes dependencias del Estado como la Policía Nacional Civil, el ministerio de Educación, la Fiscalía General de la República, el ministerio de Defensa y otras que conforman la Comisión Nacional Antidrogas.

Solo en el período de 2006 a 2009 el Estado salvadoreño destinó más de $25 millones para prevenir la drogodependencia y atacar la narcoactividad, apenas el doble de lo encontrado en los narcobarriles de la haciendo El Recolado, en Zacatecoluca.

El año pasado, según Luis Alfaro de la Fundación Antidrogas de El Salvador, Fundasalva, dejaron de recibir $271 mil 340 para programas de prevención que les asignaba cada año los ministerios de Educación y Salud.

En su lugar, el dinero fue destinado para programas de salud mental, ejecutados por el Estado, y que según, Cook, también trabaja con adictos a sustancias psicoactivas.

El funcionario explicó que el subsidio fue retirado debido a que la capacidad de la organización para impactar en la población salvadoreña es muy reducida, comparado a lo que pueden hacer otras dependencias.

Aún no se conoce de forma oficial la inversión pública que el actual Gobierno realizó en 2010 para hacerle frente a esta problemática.

Antonio Costa, Director Ejecutivo de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc), manifestó durante la presentación de un estudio el año pasado su preocupación por aquellos países en vías de desarrollo que mantienen una lucha constante en contra de este problema.

"Los países pobres no están en condiciones de asimilar las consecuencias de un mayor consumo de drogas"; pero también incluyó al resto de países del hemisferio, y agregó que "se cierne sobre el mundo una crisis que puede someter a millones de personas al calvario de la drogodependencia".

la misma historia: falta prevención

Tanto Cook como Alfaro reconocieron que la prevención es el trabajo que hace falta por hacer para que los logros sean significativos en el país.

"Hay dos grandes líneas de acción: oferta y demanda. La primera está siendo combatida, reprimida, controlada. Hemos dado grandes golpes al narcotráfico. Los $15 millones ha sido la mayor cantidad decomisada y el trabajo de la División Antinarcóticos ha mejorado (Dan)", detalló Cook.

Según datos oficiales de la Policía Nacional Civil, hasta septiembre de 2010, las capturas relacionadas a los delitos de tráfico y posesión de drogas alcanzaban las 1,778 a lo largo del país. Las autoridades detallan que por el primer delito fueron capturadas 836 personas y por posesión de drogas, 942.

A pesar de las capturas y decomisos, Cook admitió que la represión es limitada.

"Lo que más combatimos es el narcomenudeo, pero las personas que en realidad invierten en el narcotráfico y para quienes representa un negocio lucrativo, siguen siendo intocables, inmencionables", dijo.

Una de las razones de peso para trabajar en la prevención de la drogodependencia la plantea la directora de investigaciones de Fundasalva, Gloria Bodnar. "Si la población salvadoreña está siendo impactada convenientemente con programas de prevención al consumo, obviamente, los índices tendría a disminuir, lo cual se traduciría en ahorros muy significativos para el Estado salvadoreño", afirmó.

Bodnar no solo habla de ahorrar dinero, sino de víctimas de otros delitos, debido a que muchos ilícitos son cometidos bajo la influencia de alguna sustancia ilegal.

El último Informe Mundial sobre Drogas de 2010 enfatiza que la opulencia, la violencia y el poder del tráfico de la droga pueden socavar la seguridad e incluso la soberanía de los Estados.

La Unodc señaló que si bien la violencia relacionada con la droga en países como México es objeto de una atención considerable, la situación en el denominado "Triángulo Norte" de América Central, integrado por Guatemala, Honduras y El Salvador, es aún más grave, con un índice de homicidios muy superior al de México.

"Crack" desplaza a cocaína

Los salvadoreños inician el consumo de drogas, sean legales o no, entre los 12 y 13 años, según Cook. Usualmente inician con la nicotina (cigarrillos) y luego pasan al alcohol, detalló.

Alfaro agregó que el siguiente paso es la marihuana o el crack. La última ha desplazado a la cocaína, según los expertos.

"Una piedra de crack puede ser conseguida en el mercado por $1, o incluso por $0.50; mientras que una bolsa de cocaína (con aproximadamente un tercio de gramo) cuesta alrededor $6", explicó Cook.

El efecto del crack es rápido, lo que obliga al consumidor a tratar de conseguir el producto con mayor frecuencia y desesperación, aunque ello represente cometer algún delito, coinciden tanto Alfaro como Cook.

El terapeuta de Fundasalva sostiene que la ciencia y el ingreso de drogas sintéticas al mercado podría ir desplazando a las usuales.

Alfaro agregó que la ingeniería genética ha logrado el surgimiento de al menos tres tipos de marihuana; mientras que Cook sostuvo que el éxtasis y la anfetamina cristalizada, cuyo costo por dosis puede alcanzar hasta los 20 dólares, está acaparando a muchos drogodependientes en los Estados Unidos.

En El Salvador, el hospital Nacional Psiquiátrico es el único centro de salud al que son enviados los drogodependientes que acuden a la red hospitalaria pública.

Existe un Fondo Solidario para la Salud que alimenta programas de rehabilitación; sin embargo es únicamente para fumadores y alcohólicos, y no para otras personas afectas por otras drogas.

El costo de la rehabilitación ronda los $140 mensuales per cápita, según Alfaro.