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Amenaza latente en sistema penitenciario

Hay 25 mil reos y 8,622 son mareros

» Las cárceles son bombas de tiempo debido a la saturación que existe en al menos 14 centros de 20 que existen

Óscar Iraheta Domingo, 14 de Noviembre de 2010

Un total de 8 mil 622 pandilleros que se encuentran presos en 14 cárceles del país, mantienen en constante crisis el sistema penitenciario que enfrenta una saturación de 25 mil reos aproximadamente, según fuentes penitenciarias y las estadísticas oficiales.

La sobrepoblación hace que en algunas cárceles un agente este asignado a cuidar 102 reos, como pasa en el penal de Ciudad Barrios. En otros como Mariona, hay un agente por 100 internos.

La saturación y la sublevación de los pandilleros en varias cárceles no permite que se apliquen controles adecuados y planes de reinserción que tengan buenos resultados, según las fuentes.

El penal que más internos tiene es el de Apanteos, en Santa Ana, con 3,680 pandilleros de ambas maras y reos comunes.

En la referida cárcel se encuentran recluidos 456 pandilleros, 273 de la mara Salvatrucha y 134 de la 18. Además hay 38 ex mareros de ambas pandillas y 11 de otros grupos criminales.

El presidio donde más pandilleros hay es Ciudad Barrios en San Miguel, donde están presos 2,293, todos de la mara Salvatrucha. En el lugar hay una saturación del 200 por ciento, según las fuentes penitenciarias.

El otro penal donde alberga un gran número de delincuentes de la mara Salvatrucha, es el de Chalatenango, donde están recluidos 1,183 mareros, de acuerdo con los registros. Esto ha provocado mayor inseguridad en zonas como Nueva Concepción.

La cárcel que menos pandilleros tiene es la de La Unión, solo alberga 10 ex mareros.

En total existen 5,282 reos de la mara Salvatrucha distribuidos en 14 cárceles y 3,673 de la pandilla 18. Otros internos de otras pandillas suman solo 132, según las estadísticas oficiales de la DGCP.

En el sistema penitenciario hay 15,207 internos sentenciados. De este número 14,280 son hombres y 927 mujeres. En tanto los procesados suman 8,324 y de estos 7,073 son hombres y 1,251 son mujeres. Además 682 se encuentran en la fase de confianza. Un promedio de 200 personas se mantienen en audiencias.

Prisiones para menores

En las cárceles para delincuentes juveniles no hay una saturación tan grave como la de mayores, sin embargo, en cinco centros hay una población de 853 "menores infractores" presos.

El centro que más menores tiene, es el de Tonacatepeque, donde hay 337, seguido de Ilobasco con 275. El otro recinto donde se encuentran pandilleros mayores de edad, pero que cometieron el delito cuando eran menores, solo alberga 90 de 200 que es su capacidad.

Sin embargo, el miércoles anterior un incendio provocó que 20 de ellos murieran en el siniestro y un número similar está hospitalizado. Por hoy solo están presos 70 delincuentes juveniles.

Cárceles en rebeldía

Los mareros han mantenido desde hace meses constantes rebeldías por las nuevas medidas que tomó la Dirección General de Centros Penales (DGCP), después que en junio de 2009, la misma administración flexibilizara las medidas de seguridad y otorgara beneficios a varios delincuentes que eran cabecillas de estructuras criminales.

Las autoridades de la DGCP han ordenado suspender las visitas de niños, ingreso de comida y dinero, y otras restricciones para evitar más corrupción en el sistema carcelario y cerrar la comunicación entre los reos y sus familiares.

Además la operatividad de la Fuerza Armada en los controles de seguridad y registros en siete cárceles donde están recluidos pandilleros, no ha sido de agrado de los internos y sus familiares.

En las últimas dos semanas las cárceles de Quezaltepeque, en La Libertad y Ciudad Barrios en San Miguel, han sido escenarios de rebeldía y el hallazgo de un túnel de más de 17 metros de largo que fue localizado mediante una investigación del Centro Transnacional Antipandillas (CAT).

El otro presidio donde los reos se mantienen en sublevación, es el penal de La Esperanza conocido como Mariona, donde desde hace unos cinco días, los internos se rehusan a entrar a sus celdas en repudio por las nuevas medidas impuestas por la DGCP.

Las autoridades de la DGCP dieron hasta ayer a los reos para que terminaran la rebeldía, de lo contrario utilizarán la Unidad de Mantenimiento del Orden (UMO) de la Policía para realizar una requisa. Hasta ayer no hubo mayores problemas en el recinto. (Ver nota aparte).

Durante los últimos meses varios hechos de violencia en los presidios han reflejado la falta de control de las autoridades, sobre todo en los recintos donde están presos pandilleros.

En junio pasado en el penal de Cojutepeque los mareros de la 18 generaron una crisis que duró más de una semana. Los internos se negaron a entrar a las celdas y no permitieron la entrada de los familiares, incluso bloquearon el acceso de personal con alimentos.

Las autoridades de la DGCP tuvieron que realizar varios traslados hacia el penal de Quezaltepeque para evitar los disturbios. Tres meses después la Fuerza Armada tomó el control de la seguridad perimetral y los registros a las visitas.

Mientras las cárceles están saturadas y se agudizan las crisis en varias cárceles, las autoridades pretenden crear siete nuevas prisiones en los tres años que faltan de gestión del nuevo Gobierno, según declararon las autoridades de Justicia y Seguridad.

La construcción de los presidios tendría un costo de 40 millones de dólares. Aún no se ha definido los lugares donde se construirán, según las fuentes.

También las autoridades pretendían crear cárceles "alternativas" en contenedores, debido a la aplicación de la Ley de Proscripción de Pandillas. Ese plan contrasta con la decisión de las autoridades que detuvieron la construcción del penal de Jucuapa, por otros proyectos.