Resolución de la CSJ

Pierde terreno que Estado usó en guerra de 100 horas

» Se entregó para que la Radio El Salvador colocara una antena y tuviera cobertura en la zona oriental durante el conflicto

El terreno de nueve manzanas está abandonado. De la estructura de la antena de Radio Nacional de El Salvador únicamente quedaron parte de sus bases.FOTO EDH / Francisco Torres

Lo que se concibió como un acto de patriotismo, en su máxima expresión, tuvo un triste desenlace. La Corte Suprema de Justicia (CSJ) denegó la solicitud de un abogado de recuperar un terreno que fue donado al Estado salvadoreño para que lo utilizaran durante la guerra que sostenían con Honduras, hace 41 años.

El objetivo por el cual su propietario lo entregó a las autoridades salvadoreñas de aquel momento era para que se instalara y operara una antena repetidora de Radio Nacional de El Salvador.

Se estableció en el proceso que la intención del entonces propietario del terreno, quien fue el abogado que litigo en el proceso civil respectivo, era contrarrestar la potente difusión que desde Honduras lanzaba la Radio RHN, "llena de odio y falsedad hacia El Salvador". Asimismo para que la señal de Radio Nacional tuviera alcance en la zona oriental del país.

Esto puesto que la señal era débil en ese sector y en algunos casos no se escuchaba.

"No actuar en tal forma implicaba permitir que se deslegitimara la acción armada emprendida por El Salvador, la noche del catorce de julio de 1969, contra dicha República de Honduras... así como inculcar credibilidad de dicha acción hacia los salvadoreños que pudieran estar en condiciones de defender el país", consta en parte de los relatos de testigos presentados por el demandante, en el fallo de la CSJ.

Consta en la resolución final, que la decisión tomada por los magistrados en Corte Plena, que al demandante se le prometió "categóricamente" que se le devolvería el inmueble al no ser útil al Estado, para los fines expresados. Sin embargo, esta condición no fue consignada en el contrato "pero sí consta en los antecedentes que dieron fundamento a la celebración del contrato".

Para ello, el ex propietario presentó tres testigos que participaron en la adjudicación del terreno: Abel Salazar Rodezno, entonces director de Radio Nacional; Luis Hernán Martínez Rodríguez, quien compareció en la celebración del contrato como representante del Estado en calidad de Fiscal General de Hacienda y Rafael Flores y Flores, quien fuera el ministro de la presidencia del Gobierno del presidente Coronel Arturo Armando Molina.

El abogado también expuso que se practicó una inspección al inmueble y la jueza de lo civil respectiva corroboró que no existía una antena repetidora en el lugar y se consignó que las construcciones que se observaban están en mal estado.

El inmueble disputado

La propiedad disputada es un terreno rústico localizado en el kilómetro 154 en la carretera de la Ruta Militar hacia San Francisco Gotera, cantón Llano Santiago de la Villa El Divisadero, en Morazán; tiene una extensión de 40 mil varas cuadradas, equivalente a nueve manzanas, y está valuado en 54 mil colones.

Fue el cinco de mayo de 1977, a las 11:00 de la mañana, que ante un notario se realizó la donación del terreno al Estado y Gobierno de El Salvador en el ramo del Ministerio de la Presidencia. Sin embargo, la antena fue colocada en el terreno ocho años antes de firmar el contrato, ya que el donante dio la autorización para ello.

Las disputas legales entorno al terreno surgieron luego que el inmueble quedó abandonado. Consta en los documentos de la CSJ que la antena de la Radio Nacional fue dañada varias veces, el 20 de julio de 1989, por lo que inició el proceso civil respectivo, mismo que concluyó a mediados de 2010, con una casación (revisión de la legalidad de un fallo) a la resolución de la Sala de lo Civil que avaló la validez de la escritura y estableció que el propietario del terreno era el Estado.

Para el magistrado Ulices del Dios Guzmán este es un caso del que cataloga como singular porque es difícil encontrar en el país a alguien con sentido patriota que le done un inmueble al Estado.

"Probablemente la Corte Suprema de Justicia haya resuelto legalmente, pero ha resuelto injustamente. Y lo curioso de este caso es que alguien con patriotismo que le sirvió en su momento al país se le paga con esta injusticia por parte de este mismo Estado", aseveró el magistrado.

La Corte determinó que si bien es cierto se hizo énfasis en que la donación se hizo al Estado en un momento de crisis y necesidad, es evidente que hubo un vacío en el contrato debido a que las cláusulas que el actor alega que se pactaron no constan en el documento y tampoco aparece la finalidad de la donación, constituyéndola en una donación "pura y simple", no sujeta a condición ni finalidad alguna.

Se intentó obtener la versión del ex propietario del inmueble pero no se logró respuesta.