Duelo en Ciudad Versailles por muerte de tres escolares

» Una niña murió de inmediato, otros dos perecieron cuando los llevaban a un hospital

Bomberos y voluntarios cortan el árbol que ayer cayó sobre un microbús escolar, que causó la muerte de tres estudiantes y varios heridos de diversa gravedad. FOTO EDH / giovanni lemus

Brandon Castillo, un niño de nueve años, se despertó con mucha pereza ayer y eso hizo que no saliera a tiempo para abordar el microbús de transporte de escolares que fue aplastado ayer por un árbol de conacaste y que ha enlutado a tres familias de la colonia Ciudad Versailles, de San Juan Opico, incluyendo la misma familia de Brandon, pues su hermana Andrea Alexandra Castillo, de 14 años murió en el instante mismo del accidente.

La tragedia ocurrió ayer a las 6:30 a.m. en el lugar conocido como desvío de Opico, en el km 30 de la carretera que conecta Santa Tecla con Santa Ana, en el municipio de San Juan Opico, departamento de La Libertad.

La caída del árbol no sólo le quitó la vida a Alexandra, quien todos los sábados salía con su familia a evangelizar casa por casa debido a que pertenecía a los Testigos de Jehová, sino que también se la quitó a Jakeline Melissa Castillo Urquilla, de 13 años, quien era miembro del coro de la una iglesia de la misma residencial, y a Carlos Eduardo Solís Cornejo, a quien los vecinos de pasajes inmediatos recuerdan como "el niño gordito" que por las tardes salía a vender pan en la misma colonia para ayudar en la economía familiar a su madre.

Ayer por la tarde, las tres familias, cada una en su respectivo hogar, se preparaban para velar los tres cuerpos que les fueron entregados a las 4:00 p.m., en la morgue judicial de Santa Tecla.

A centímetros de morir

Gabriela Castillo Urquilla, de nueve años, narró ayer lo poco que recuerda de la tragedia en la que murió su hermana Jakeline Melissa.

La niña cuenta que el viaje a su escuela parecía tan normal como el del lunes o el del día anterior. Ella iba en la cuarta fila de asientos del microbús, junto a su hermana. En el viaje de pocos minutos había bromas y pláticas peculiares de niños y adolescentes.

De repente, Gabriela sintió un frenazo del microbús y luego gritos de dolor e histeria. En la confusión logró ver a Andrea Alexandra ya sin vida y a su hermana Jakeline Melissa gravemente herida. Milagrosamente, Gabriela no tenía ninguna lesión más que un minúsculo rasguño en su mejilla derecha.

La niña logró salir del microbús con la ayuda de gente que de inmediato se acercó para ayudar, y de inmediato pensó sólo en correr a su casa, que dista varios kilómetros, para avisar a su mamá de la desgracia que había ocurrido.

Su madre, Rosa Esmeralda Urquilla, salió al lugar de la tragedia de donde su hermana Jakeline Melissa ya había sido trasladada a un hospital; luego recibió la noticia que había muerto en el trayecto, al igual que el niño Carlos Eduardo, cuyo hermano, Marco Antonio, de 16 años y estudiante de noveno grado, sólo resultó con severos golpes en diferentes partes del cuerpo.

Además del luto que en Ciudad Versailles viven las tres familias de las pequeñas víctimas, aún es grande el peligro de que fallezcan otros que resultaron gravemente lesionados, según afirmaron docentes de la escuela a la que asistían todas las víctimas.

Los mismos maestros afirmaron que las actividades escolares serán reanudadas hasta el próximo lunes.

Por su parte, representantes de la empresa Salazar Romero, constructora del proyecto residencial, visitaron ayer a las familias de los niños y se comprometieron a donarles los ataúdes y con otras cosas para la velación de los cuerpos, según expresaron algunos familiares.