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Ayer fue puesto a la orden de los Tribunales

Presunto asesino de hermanos Recinos está en Hospital Militar

» Dos policías lo vigilan mientras él reposa en una cama esposado de los tobillos

Jorge Beltrán Domingo, 27 de Diciembre de 2009

Desde el sábado por la noche, la habitación nueve del sexto nivel del Hospital Militar Central alberga al presunto asesino de dos hermanos, uno de ellos ciudadano estadounidense, porque en cuanto vino deportado de Nicaragua dijo sentirse mal de salud.

A diferencia de decenas de imputados que rápido son llevados a hediondas bartolinas policiales o a un centro penitenciario, este presunto homicida está cómodo entre sábanas blancas. Hay dos policías resguardándolo.

El capturado es procesado porque la noche del 30 de mayo anterior, se presume que acribilló a los hermanos Pablo Noé y Juan Carlos Recinos Cisneros en el estacionamiento de un restaurante de la Colonia Escalón, supuestamente tras discutir por problemas de tránsito vehicular.

Ayer al mediodía, varios parientes rodeaban la camilla de Romero Montenegro, (a) El Chapín, quien permanecía esposado de los tobillos mientras uno de los dos policías que lo custodian se desperezaba en un sillón contiguo a la habitación.

Afuera del habitáculo, un hermano de Romero Montenegro esperaba que otros visitantes salieran para entrar y hablar con él.

Al presunto homicida, vestido con una pijama morada, lo tienen con suero intravenoso y las enfermeras continuamente lo chequean para tratarle la supuesta diabetes de la que dijo adolecer en cuanto lo recibieron las autoridades policiales salvadoreñas de parte de las autoridades nicaragüenses que lo arrestaron el 24 de diciembre anterior.

De esa forma ha logrado retrasar su entrada a las bartolinas policiales donde deberá permanecer hasta que el próximo lunes el Tribunal Noveno de Instrucción, donde se ventila el proceso judicial en su contra, dictamine a cuál penitenciaría es enviado.

Ayer al filo del mediodía, mientras Romero Montenegro conversaba tranquilamente con sus parientes en el hospital castrense, fiscales de la Unidad Antihomicidios presentaron un documento en el Tribunal Cuarto de Paz, con el cual ponían al acusado del doble asesinato a la orden del Órgano Judicial.

De momento, aún no se sabe cuánto tiempo permanecerá en la cómoda cama del hospital donde, según algunas fuentes policiales, el sujeto se ha negado a que le pongan esposas en las manos pese a la peligrosidad que le atribuye la Fiscalía.

Si su responsabilidad es probada en los tribunales, Romero Montenegro se estaría enfrentando a una sentencia de aproximadamente treinta años de prisión por cada homicidio, aparte del intento de homicidio en otro miembro de la familia Recinos Cisneros, y otros delitos menores.

Por el mismo caso, Pedro Alfonso Herrera Elías y Wendy Xochilt Herrera de Romero, suegro y esposa, respectivamente, del imputado, están siendo procesados por fraude procesal y simulación de delito.

Lo anterior se debe a que inmediatamente después de cometer el doble crimen -según la Fiscalía-, Romero Montenegro y su mujer supuestamente se fueron a su casa de habitación, en la Residencial Utila, de Santa Tecla, lavaron la camioneta y fabricaron una coartada con la cual Romero Montenegro pretendía sostener que esa noche él no había salido de casa. Llamaron a la policía denunciando que un marero había llegado a extorsionarlos. Herrera Elías, el suegro del imputado, se llevó la camioneta Hiunday Tucson desde cuyo interior fueron acribillados Pablo Noé y Juan Carlos, según la Fiscalía.

Pero testigos hubo muchos, entre los que se contaban trabajadores de la zona del crimen y parientes de las víctimas además de las experticias que la policía recabó dentro de la camioneta cuando fue decomisada.