La Iglesia Evangélica gana más terreno en El Salvador

Los estudios del Instituto de Opinión Pública de la UCA y el Centro de Investigación de la Opinión Pública Salvadoreña de la UTEC muestran el despunte de la Iglesia Evangélica en El Salvador, la cual casi se ha duplicado en los últimos 11 años. Muchos de sus recursos pasan por el uso de sus propios medios de comunicación y la evangelización. Los números de sus fieles ya se pueden contar en millones y su poder no sólo pasa por el religioso, abarca el social, político y económico

una vista general del Tabernáculo Bíblico Bautista Amigos de Israel, una de las congregaciones cristianas evangélicas más grandes del país.

Dos estudios de opinión, uno de la Universidad Centroamericana Dr. José Simeón Cañas (UCA), en todo el país, y otro de la Universidad Tecnológica (Utec), en el área metropolitana de San Salvador, han confirmado que la Iglesia Evangélica gana más terreno, ante una caída de la Iglesia Católica en los últimos 11 años.

Según el sondeo realizado por el Instituto Universitario de Opinión Pública (Iudop), de la UCA, "con el propósito de conocer la afiliación y práctica religiosa" de los salvadoreños, que se llevó a cabo entre el 12 y el 26 de junio y con una muestra de 1260 personas, "la mitad de la población (50.4%) sigue profesando la religión católica; mientras el 38.2% se declara cristiano evangélico; el 8.9% dice no tener religión y el restante 2.5% pertenece a otras denominaciones religiosas".

Estos resultados comparados con una muestra realizada en 1998 revela una importante reducción de católicos y un aumento significativo de evangélicos. Los católicos pasaron del 55.2% al 50.4%, y el número de evangélicos casi se duplica ampliándose del 20.6% a 38.2%.

También hubo una disminución del 13.2% de quienes dijeron no tener ninguna religión, lo que indica que hay más afiliados a algún movimiento o afinidad de tipo religioso.

A la encuesta realizada por el Iudop hay que sumar la efectuada por el Centro de Investigación de la Opinión Pública Salvadoreña (CIOPS) de la Utec, enfocada sobre la religión y delincuencia. La muestra se realizó en el área metropolitana de San Salvador y La Libertad entre el 29 y 30 de octubre, revelando que 170 (44.3%) de 384 capitalinos se denominan evangélicos, mientras que 155 aseguran ser católicos.

Esa encuesta también subraya que el 34% de los capitalinos asegura que la Iglesia Evangélica es la institución que goza de mayor confianza en el país, y está por encima del Gobierno de la República, alcaldías, PNC, Fiscalía, Juzgados y la PDDH.

Las causas

En 2001, la Revista Vértice, de El Diario de Hoy, había puesto en evidencia el declive del catolicismo en el país. En esa ocasión Monseñor Gregorio Rosa Chávez argumentó: "En la Iglesia Católica hay menos calor humano. La gente no conoce al que está sentado a su lado. Los evangélicos están llenando un vacío que nosotros hemos dejado. Es un verdadero desafío pastoral, y la renovación de la Iglesia Católica responde a esta necesidad de cambio".

Un cambio que no llegó y que dejó libre el camino a los predicadores evangélicos, quienes aseguran que el éxito de su crecimiento estriba en las raíces mismas del cristianismo, en la evangelización primitiva, casa por casa, persona a persona, en las calles, en las plazas, en las cárceles, en todos los lugares habidos y por haber.

Además de la evangelización directa o "agresiva", como la define Edgar López Bertrand Jr., pastor del Tabernáculo Bíblico Bautista Amigos de Israel, los líderes protestantes han echado mano de todos los recursos de comunicación para llevar a sus seguidores la "buena nueva".

Radio, televisión, internet, periódicos, revistas y boletines son parte de los recursos propios con los que cuenta la gran mayoría de las congregaciones, las cuales manifiestan diferentes patrones de conducta que tienen que ver directamente con las predicaciones de sus líderes, quienes además de la formación teológica han pasado por los salones de psicología o letras de las universidades nacionales.

El fenómeno de la iglesia protestante también obedece a que "la permanencia de las religiones no está en los hechos inexplicables para el ser humano, sino en lo cotidiano. La expansión de la Iglesia Evangélica depende de que la gente siga encontrando en ella respuestas y manifestaciones de solidaridad; algo en lo que los católicos han sido, históricamente, más fríos", tal como lo analizó en 2001 el antropólogo Carlos Lara.

Este nivel de atención sumado al permanente crecimiento de sus ministerios han permitido que muchas de las iglesias cuenten desde escuelas, aprobadas y supervisadas por el Ministerio de Educación, dos universidades de Teología, hasta guarderías y programas para enfrentar el desempleo; y, en casos concretos, como la Iglesia La Luz del Mundo, colonias en las que residen muchos de sus feligreses.

Sus números ya se cuentan en millones con niveles de participación en temas políticos y sociales, una iglesia más comprometida con las necesidades de sus fieles y más exigentes con los compromisos adquiridos por los políticos.

"De cada tres salvadoreños, uno se dice ser evangélico y si acá hay más de dos millones de cristianos evangélicos, deben haber unas 9600 iglesias", explica Carlos Rivas, pastor del Tabernáculo de Avivamiento Internacional, el cual dice contar con más de 20,000 feligreses.

Las cifras de Rivas se refuerzan con las 1,058 iglesias protestantes inscritas con personería jurídica en el Registro de Asociaciones y Fundaciones sin Fines de Lucro, dependencia del Ministerio de Gobernación. Éste es apenas un número pequeño considerando que uno de los métodos de desplazamiento de los evangélicos es el de células.

Jeremías Bolaños, cabeza de la Conferencia Evangélica de las Asambleas de Dios, la de mayor congregación según el Iudop, explicó que cuentan con unas 300 mil personas "comprometidas". Poseen 1,700 congregaciones colonizadas, y algunas con grupos celulares, el Instituto Bíblico Betel, 25 centros de estudio teológico y 55 colegios en todo el país.

La Misión Cristiana Elim, dirigida por el pastor Mario Vega, sufrió hace doce años la separación del predicador Sergio Solórzano, y llegó a perder unos 12,000 seguidores de los 50 mil que tenía. Hoy en día, según Vega, cuentan con 100 mil repartidos en 6,800 células (casas de oración) y 33 templos.

Con 32 años, el Tabernáculo Bíblico Bautista Amigos de Israel es todo un fenómeno administrativo, estiman que en una semana normal reciben a 87 mil personas, el promedio por culto semanal es de seis a siete mil, y el domingo asisten 11,800 en el servicio de las 9:00 de la mañana.

Por su parte, La Luz del Mundo posee una membresía de unos 70 mil fieles desde los 14 años, 140 congregaciones con ministro, 160 grupos que van desde los 15 a 80 seguidores. Aseguran que en el oriente del país hay una iglesia de ellos cada 20 minutos de recorrido en vehículo.

Las encuestas mantienen a la Iglesia Católica como la principal fuerza religiosa del país, pero ahora, al parecer más atenta a las palabras de Monseñor Rosa Chávez, dichas ocho años atrás cuando sentenció: "Cuando uno se siente mayoría, se descuida la parte de ganar seguidores".