resumen noticias
Además en

En San Antonio Silva hay una pista de unos $3 millones

El Salvador, lavandería de narcos colombianos

» El Salvador es usado por narcos colombianos para blanquear dinero, afirman autoridades

El Diario de Hoy Martes, 8 de Diciembre de 2009

Igual como sucede con otros países de la región centroamericana, El Salvador es una "lavandería" del cártel colombiano del Norte del Valle, según afirman fuentes antidrogas de la región que pidieron el anonimato.

En esa base económica en El Salvador de los narcos colombianos, una pieza fundamental resulta ser Juan María Medrano Fuentes, (a) Juan Colorado, quien ayer fue acusado formalmente de cargos de narcotráfico junto a Gilma Xiomara Vásquez de Ramos, (a) La Bruja, a quien las autoridades antidrogas han señalado directamente como una blanqueadora de dinero del cártel del Norte del Valle.

"Lo que le puedo decir es que la base económica del cártel del Norte del Valle está allí (El Salvador) desde hace varios años", indicó una de las fuentes.

Autoridades antinarcóticas salvadoreñas han asegurado a El Diario de Hoy que Medrano Fuentes "no es un gato pero tampoco es un león", refiriéndose a que arriba de Juan Colorado hay gente más poderosa.

Autoridades antidrogas de Centroamérica coinciden con las salvadoreñas en que Juan Colorado no es el máximo contacto de los narcos colombianos en El Salvador, aunque también afirman que "sí jala bastante droga".

Avionetas del narco

Prueba de que Juan Colorado no sólo envía cocaína -como dice la Fiscalía- a través de encomiendas a Estados Unidos, las otras fuentes antidrogas de este Diario indican que el presunto narco tiene registradas a su nombre cuatro avionetas que desde Sudamérica suelen transportar drogas a Honduras, Nicaragua e incluso al oriente salvadoreño.

De acuerdo con fuentes de El Diario de Hoy, uno de los primeros indicios de que Juan Colorado utilizaba avionetas surgió en abril de 2002, cuando una avioneta fue confiscada y sus ocupantes fueron capturados en el Aeropuerto Internacional El Salvador.

En esa ocasión decomisaron 360 kilos de cocaína mientras que los capturados fueron identificados como el nicaragüense José Francisco Narváez Mejía, quien pilotaba la nave, y el peruano radicado en Guatemala, Carlos Manuel Salazar.

Ayer, fuentes de El Diario de Hoy indicaron que Juan Colorado estaba relacionado con ese incidente. Esas fuentes antidrogas locales indican que han escuchado que el presunto narco salvadoreño posee al menos una avioneta que ocupa para el trasiego de drogas, por lo cual enfilarán las investigaciones para confirmar ese indicio, que por ahora sólo lo manejan como un rumor.

Según las fuentes de El Diario de Hoy, el hecho de que Juan Colorado trafique drogas en avionetas no implica que tenga un gran poder económico o que las avionetas sean realmente de su propiedad. De hecho, a pesar que el presunto narco vivía con lujos, las autoridades aseguran que son pocos bienes los que están a su nombre.

Las fuentes policiales de la región indican que así como tiene prestanombres en El Salvador, él, a su vez, es testaferro de algunos colombianos que serían realmente los dueños de las cuatro aeronaves.

Otra blanqueadora

De acuerdo con los informantes, con Gilma Xiomara Vásquez de Ramos ocurre otro tanto que con Juan Colorado.

La mujer, que vive en una casa de aspecto sencillo en un barrio de Panchimalco, al sur de San Salvador, no aparenta lo que realmente es, afirman fuentes fiscales: una mujer con mucho poder económico aunque no hace ostentación, contrario a lo que hace Medrano Fuentes.

En Panchimalco, el único negocio ligado a la familia de La Bruja es una modesta venta de ropa instalada en una casa menos humilde que la que ella habita.

No obstante que los lugareños afirman que el negocio pertenece a Vásquez de Ramos, una fuente fiscal afirmó ayer que la especie de boutique está a nombre de una hermana de la capturada.

Por otra parte, fuentes de El Diario de Hoy en el oriente salvadoreño indican que en la zona del municipio de San Alejo, departamento de La Unión, de donde es originario Juan Colorado, así como en áreas rurales de Jucuarán, departamento de Usulután, es común escuchar el ronroneo de avionetas que vuelan bajo.

El fenómeno no es ajeno al conocimiento de policías del puesto de San Alejo y otros aledaños, quienes bajo diferentes excusas sostienen que no pueden hacer mucho para averiguar el asunto.

Uno de esos últimos incidentes ocurrió en agosto anterior, cuando un grupo de policías de la Dan se desplazó a Jucuarán en busca de droga que presuntamente fue lanzada desde una avioneta.